En tres meses de gobierno

El intendente de Mar del Plata suma escándalos y complica a Macri y Vidal

La detención de Emiliano Giri es un nuevo golpe a la gestión de Carlos Arroyo en esa ciudad balnearia, que viene siendo duramente cuestionada.

La detención del actual titular del Ente Municipal de Turismo de General Pueyrredón, Emiliano Giri, en el marco de una causa donde se investigan presuntos delitos de corrupción cometidos en el estatal Astillero Río Santiago durante la gestión de Daniel Scioli, es un nuevo golpe para el intendente local Carlos Arroyo. Giri fue el principal armador político del jefe comunal que destronó a Gustavo Pulti en octubre pasado, y esto lo complica una vez más.

 

El fiscal de Delitos Complejos, Jorge Paolini, sospecha que Giri habría acercado datos de personas para la confección de contratos truchos para la prestación de servicios en el astillero, con salarios que rondaban los 30 mil pesos por mes. El delito de peculado es una figura que contempla una pena de entre dos y diez años de prisión. También cayeron autoridades del astillero.

 

Lo concreto es que actualmente, Giri es funcionario de la gestión de Carlos Arroyo, quien últimamente está recibiendo duras críticas de distintos sectores, en el marco de una gestión municipal que no termina de arrancar, con graves problemas en el día a día y puntuales observaciones en el accionar del intendente.

 

Lo de Giri hay que enmarcarlo en esa realidad. Arroyo viene protagonizando -ya desde antes de ganar la elección- uno y otro escándalo, debido a sus polémicas declaraciones que le costaron denuncias por discriminación. A mediados del año pasado, cuando por ese entonces era candidato a intendente, fue denunciado en el Inadi por residentes bolivianos, luego de que trascendiera una entrevista en donde planteaba su visión sobre la situación en las fronteras del norte argentino -"no quiero nombrar el país, pero usted se imagina", dijo-.

 

Desde que asumió en su cargo, Arroyo viene aplicándole golpe tras golpe al empresario español Aldrey Iglesias: anuló la exención de tasas para el histórico hotel Provincial y le clausuró cuatro locales en la Rambla. Además, le dio de baja un oneroso alquiler de un inmueble que el empresario tenía en la Ciudad de Buenos Aires -allí funcionaba la Casa de Mar del Plata-. El objetivo es reducirle el poder, por haber jugado con Daniel Scioli en 2015. Lo último fue cerrarle el Casino del Hotel Provincial, luego de sacarle 150 tragamonedas, que se las terminó entregando al sindicalista Luis Barrionuevo.

 

A fines de febrero, un funcionario del municipio volcó con una camioneta oficial en San Luis, mintió sobre ese hecho y lo terminaron echando. Esta semana, un concejal del Frente Renovador pidió que Arroyo informe sobre otro caso de un vehículo oficial, en esta ocasión con Vilma Baragiola -secretaria municipal de Desarrollo Social- como involucrada.

 

Por eso, una gestión que viene a los tumbos, ahora sufre un nuevo golpe, con la detención de quien fuera el principal armador de Arroyo en la última campaña, venciendo no sólo a Baragiola sino también a Emilio Monzó, quien la apadrinó. Cabe destacar que la gobernadora María Eugenia Vidal también apoyó a Arroyo.

 

A principios del mes de enero, Arroyo alzó la voz contra ella y también contra el presidente Mauricio Macri, sorprendiendo a más de uno. En ese momento le pidió ayuda al líder del PRO y expuso a Vidal, mostrándose muy preocupado porque no podían destrabar el presupuesto: "Eso la complica a ella (Vidal), pero también a mí”, dijo, revelando tambipen que el Gobierno nacional le había prometido una ayuda “que no ha ayudado”.

 

Gisela Scaglia, como vicegobernadora aspira a liderar el PRO en Santa Fe.
Federico Angelini junto a Mauricio Macri.

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