La entrevista del domingo

Víctor Santa María: “No es el momento para ir a un paro”

El jefe del PJ porteño y miembro de la CGT cree “suficiente” el bono de fin de año, dispara contra la “metodología” de La Cámpora pero destaca el rol de CFK como opositora.

Paritarias, medios de comunicación, bono de fin de año, PRO, objetivos del peronismo de la Ciudad de Buenos Aires, propiedades horizontales y cómo regularlas. En una charla con el presidente del Partido Justicialista porteño, Víctor Santa María, se pueden tocar todos esos temas, no sólo porque los conoce, sino porque los abarca.

 

El hombre que por la mañana discute paritarias para los encargados de edificios, al mediodía participa de reuniones con otros sindicalistas de la CGT, por la tarde pasa tiempo en el edificio de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) o del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH) y por la noche participa de un acto por el Día de la Lealtad en el que le da un lugar destacado a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Al mismo tiempo, encabeza el Grupo Octubre, un grupo de medios de comunicación, que hace pocos meses adquirió el diario Página 12.

 

Como secretario General del SUTERH o como secretario de Estadística y Defensa del Consumidor de la CGT, defiende el rol del sindicalismo en la negociación con el gobierno de Mauricio Macri y destaca el bono aceptado por las empresas. Al mismo tiempo, advierte que no están dadas las condiciones para ir a un paro general.

 

Como titular del PJ y hombre clave del Frente para la Victoria en la Ciudad, asegura que la ruptura del bloque de diputados porteños que conduce el ex ministro de Trabajo Carlos Tomada se dio por “diferencias” en la conducción y en la “metodología” que ensaya el kirchnerismo duro, que reside en La Cámpora y Nuevo Encuentro.

 

-¿Es suficiente el bono de fin de año acordado con el gobierno?

 

Sí. Es una negociación positiva porque es un piso que les permite a las distintas actividades empezar a discutir el bono que mejor pueda pagar cada una. Me parece importante porque la CGT consiguió algo que hace quince días atrás el ministro de Hacienda decía que no lo iban a dar, como es abrir las paritarias. Porque discutir el bono dentro de las paritarias es abrir las paritarias y eso es un avance en la negociación muy importante que logró la CGT.

 

Además, creo que la CGT por sobre todas las cosas el objetivo mayor que sostuvo en esta negociación fue preservar la unidad. Es importante porque hoy el mayor problema que tiene el gobierno nacional es con una CGT unida.

 

-¿La discusión entre líderes gremiales en torno a si encabezar un paro o no puede dañar la unificación?

 

Este gobierno no es de los trabajadores. La CGT tiene claro que este es un gobierno de los ricos para los ricos. No es un gobierno en el cual tengamos expectativas y las medidas que estamos discutiendo son hasta diciembre, no es el pacto social, son coyunturales y puntuales que duran hasta fin de año. Haber logrado abrir las paritarias y negociar como piso del bono los dos mil pesos me parece que no hay motivo para una ruptura porque el que quiere pedir más por actividad puede pedirlo, el que crea que es suficiente el bono de 2000 pesos dejará ese monto, lo que sí nadie va a tener menos de esa cifra.

 

-¿Usted acompaña la postura de quienes exigen un paro nacional?

 

Yo creo que como están dadas las circunstancias no es el momento. El paro, especialmente el general, es un recurso de última instancia que tiene que tener el movimiento obrero. Me parece que hay que recorrer un camino para llegar a un paro general, que la CGT lo está haciendo, que tiene que ver con un trabajo incansable que está llevando adelante el Barba Gutiérrez (Francisco, ex intendente de Quilmes), a través de la Secretaría de Interior, normalizando las distintas regionales.

 

La CGT tiene que tener un plan que sea mucho más allá de estas cuatro medidas que tuvimos que llevarle al gobierno nacional. Hay un camino para recorrer antes que ir a un paro general.

 

-¿Cómo evalúa el rol de Cristina Fernández de Kirchner como opositora?

 

Bien. Prudente con el gobierno nacional a pesar de que se dedicó a atacar su figura, su gobierno, atacar de distintas formas. El último ataque fue con Lanata (Jorge, el periodista que conduce PPT en Canal 13). A pesar de que han buscado las mayores bajezas para atacarla, ella siempre se mostró con prudencia con el gobierno. De a poco fue marcando lo que veía mal y la verdad que la nota día tras días con un discurso de unidad con respecto a todos los que vivíamos mejor antes del 10 de diciembre.

 

-Tanto en Atlanta como en el acto del Día de la Lealtad pidió la construcción de una mayoría e incluso habló de formar un “frente”… ¿Eso incluiría al PJ?

 

Habló de una gran mayoría. Es un concepto, no hay que ir al punto de vista lingüístico de las palabras porque me parece que está planteando un concepto que tiene que ver con generar un frente electoral que incluya a todo lo que antes del diez de diciembre vivían mejor.

 

-¿Y cuál es el límite?

 

El límite es lo que las ideas nos permitan soñar con qué país queremos. Ese es el límite y para eso hay que juntarse para debatir ideas.

 

-En el acto del Día de la Lealtad, CFK se quejó porque los medios reflejaron la disparidad de eventos por el 17 de Octubre y marcó que la “unidad va a primar por sobre todas las diferencias” ¿Qué análisis hace de esa frase?

 

El primer cable que sale sobre los distintos actos y el peronismo dividido sale casualmente de Télam. A partir de ahí se replica en todos los medios lo que dice la cadena oficial y, entonces, cada diario y cada portal dice lo que el gobierno dice que tienen que repetir. Desde ahí sale la comunicación en torno a la diversidad de actos y Cristina lo que hace, inteligentemente, es decir que de la diversidad sale la unidad.

 

El peronismo por suerte es un montón de diversidades dentro de un mismo partido, de una misma ideología, de una misma filosofía. Con diversidades de opinión en torno la coyuntura, el pasado, de lo que estamos viviendo, pero siempre dentro de los valores del peronismo. Y esa diversidad es lo interesante.

 

-¿Va a haber elecciones este año en el PJ porteño?

 

Yo creo que vamos a ir a unificación de candidaturas. Cuando votemos en las PASO también votaremos autoridades del PJ.

 

-Entonces, hasta 2017 las autoridades actuales seguirán en sus cargos…

 

Yo creo que sí. No depende de mí.

 

-¿Sería saludable para el partido ir a internas en la Ciudad?

 

Como están dadas las situaciones hoy creo que conviene ir todos juntos. Por eso, al momento de votar en las PASO, también elegir autoridades del PJ.

 

-¿Por qué se quebró el bloque del Frente para la Victoria en la Legislatura porteña?

 

Creo que son métodos y formas de conducción diferentes de los distintos actores. Y han puesto de manifiesto en la Legislatura esa forma de conducción. No creo que haya tantas diferentes políticas, pero sí de conducción.

 

-¿Influyó en algo la discusión de leyes como la Agencia de Bienes de la Ciudad?

 

Tiene que ver cómo se trataron algunas leyes, no la ley en sí. En cómo uno quiere imponer su posición dentro de un bloque para determinada ley o determinado proyecto. Saquemos la Agencia de Bienes y podemos decir lo mismo con el traspaso de la Policía. Tenés varios temas. Es la conducción lo que hace distinto a cada uno de esos espacios que está en la Legislatura.

 

-¿Entonces es la metodología la diferencia entre La Cámpora y el PJ porteño?

 

La metodología de cómo se conduce el bloque. Más allá de las posiciones, porque yo puedo estar en desacuerdo y persuadirte, pero lo que no puedo es imponerte por criterio de autoritarismo mi posición, porque vos levantás la mano igual que yo.

 

-¿Por qué le cuesta tanto al peronismo y al Frente para la Victoria generar un candidato competitivo en la Ciudad?

 

Durante 12 años fuimos gobierno nacional y yo creo que tener un gobierno nacional hace más difícil tener un candidato competitivo en la Ciudad. Me parece que le pasa hoy al PRO, que no tiene candidato competitivo en la Ciudad.

 

-¿El peronismo no sabe interpretar al porteño?

 

Pienso que el peronismo de la Ciudad de Buenos Aires tiene que saber interpretar a un sector determinado de la sociedad, que puede ser porteño o no. El peronismo de la Ciudad tiene que saber interpretar a los trabajadores, a los sectores medios, a los sectores más humildes. Tiene que ser puente entre ellos. En algún momento lo hizo mejor y en otro no lo hizo también.

 

Hemos hecho buenas y malas elecciones, pero eso tiene que ver con quién canaliza e interpreta eso y quién la gente entienda qué es peronismo.

 

-¿Tras la derogación de la ley del Consejo de la Propiedad Horizontal, se puede reflotar ese proyecto?

 

Quedó estancado. Creo que fue una ley demasiado progresista para algunos actores de la Propiedad Horizontal, que fue votada por 58 legisladores. La verdad que fue muy progresista porque le daba voz a muchos actores que hoy no la tienen y en una mesa de discusión. Una parte importante de esos actores no quería participar, entonces era obvio que podía caer en destino.

 

-¿Y cómo se podría avanzar en esa discusión?

 

Es una tarea de los legisladores acerca de cómo quieren ellos avanzar en la mejor forma para llevar adelante un lugar de debate, de consensos con los distintos actores de un sector que representa hoy a más del 75% de la Ciudad de Buenos Aires.

 

-Se propuso formar un Colegio Público y avanzar hacia una colegiatura similar a la que poseen los abogados…

 

Pero un Colegio Público es sectorial. ¿Y de quién? ¿A quién va a colegiar? ¿De administradores, de inquilinos? ¿De propietarios? Los que yo he visto es de administradores. Pero un Colegio Público de alguna de estas actividades deja afuera a todo el resto.

 

-¿Qué balance hace de la gestión de Horacio Rodríguez Larreta?

 

Es una gestión chata que viene con un impulso de lo que fue el año pasado. Con poca resolución de los problemas que tiene a la vista la Ciudad.

 

Es un gobierno que tiene nueve años y no resolvió los problemas estructurales que tiene el distrito. Durante 12 años cuando el vecino salía a la calle sabía que tenía resuelto el tema del empleo, del salario, de los servicios públicos, los temas internos de su casa los tenían resueltos y salí a la calle, veía el metrobús y le parecía bonito.

 

Hoy el vecino no tiene resuelto el tema del empleo, no llega a fin de mes, le aumentaron los servicios y cuando sale a la calle y ve el metrobus tiene ganas de decir ‘metete el metrobus en otro lado, pero resolveme los problemas para que mis hijos puedan comer todos los días'.

 

universidades: no hubo acuerdo con el gobierno y los gremios paran 48 horas
Julio Cobos, diputado de la UCR.

También te puede interesar