-TGS, controlada por Mindlin y la familia Sielecki, invertirá u$s 550 millones para ampliar la capacidad de transporte del gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner).
-TGS también presentó al RIGI —todavía sin aprobación— un proyecto de u$s 3000 millones para construir un poliducto de 573 kilómetros entre Tratayen y Bahía Blanca, destinado a transportar el gas asociado a la producción de petróleo en Vaca Muerta.
-Pampa Energía accedió a los beneficios del RIGI como integrante del consorcio Southern Energy (SESA), liderado por Pan American Energy e integrado además por YPF, Harbour Energy y Golar LNG. El proyecto prevé inversiones por u$s 15.000 millones en 20 años para exportar gas natural licuado (GNL) desde Vaca Muerta hacia Europa y Asia.
-La constructora SACDE, controlada por Mindlin, participó junto con Techint en la construcción del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), encabezado por YPF. Esa obra, con una inversión de u$s 3000 millones, fue incorporada al RIGI.
El exsocio de Eduardo Elsztain que fue por todo
Mindlin también preside el Grupo Emes, que controla la cementera brasileña InterCement. A través de esa compañía concretó la compra de Loma Negra, la principal cementera de la Argentina.
Hasta 2003 fue socio minoritario de IRSA, el holding de Eduardo Elsztain, con quien trabajó durante 14 años. La relación comenzó tras conocerse en el Colegio Nacional de Buenos Aires, donde Elsztain era compañero de su hermana. "Eduardo me enseñó a soñar en grande. Después me fui porque quería ser yo el número uno de un proyecto", recordó Mindlin.
Damián Mindlin, Ricardo Torres, Marcelo Mindlin y Gustavo Mariani, socios fundadores de Pampa Energía
Luego se independizó junto con Damián Mindlin, Gustavo Mariani y Ricardo Torres. Su primer gran negocio fue la adquisición de Transener, la principal transportista de electricidad del país.
En 2005 compró la marca del frigorífico Pampa, que estaba cerrado pero mantenía su cotización en la Bolsa, y la transformó en una empresa de energía. Las crónicas sobre su trayectoria suelen coincidir en una característica de su estrategia de negocios: "Compra barato, vende caro y siempre es oficialista".
La expansión de Mindlin se apoyó en la adquisición de empresas privatizadas en los años noventa que habían caído en default tras la crisis de 2001, así como de activos de multinacionales que buscaban retirarse del país.
"Tengo una facilidad especial para todo el tema financiero", se describió a si mismo Mindlin, que es licenciado en Economía de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y posee una maestría en la Universidad del CEMA.
Industrializar el gas de Vaca Muerta
A través del proyecto Fértil Pampa, Pampa Energía construirá en el Polo Petroquímico de Bahía Blanca una planta de producción de urea granulada, el fertilizante clave para los cultivos de trigo y maíz. El proyecto competirá con Profertil, la única productora de urea del país, actualmente controlada por Adecoagro (90%) y la Asociación de Cooperativas Argentinas (10%).
La iniciativa demandará una inversión de u$s 2700 millones y ya obtuvo los beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios previstos por el RIGI, otorgados por el Ministerio de Economía. En paralelo, Mindlin negocia el financiamiento del proyecto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Según informó Pampa, la planta producirá 2,1 millones de toneladas de urea por año. Argentina importa 1,5 millones de toneladas anuales. La planta de Profertil, también en Bahía Blanca, tiene una capacidad de producción anual de 1,3 millones de toneladas de urea granulada y 790.000 toneladas de amoníaco.
Mindlin también busca aplicar la promoción bonaerense —el Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas (RPIE)—, que otorga durante tres años un 20% de descuento en los impuestos sobre los Ingresos Brutos, Inmobiliario y de Sellos. Fuentes de la gobernación detallaron que el ministro de producción bonaerense Augusto Costa analiza el proyecto.
De Vaca Muerta al campo argentino
La urea se fabrica con gas natural, y la nueva planta le permite a Pampa integrar verticalmente su negocio y agregar valor a su materia prima, ya que es el quinto productor de gas natural del país, y el tercero si se tiene en cuenta solo la producción de gas no convencional de Vaca Muerta.
Mindlin tomó el camino inverso al que eligió Horacio Marín, presidente y ceo de la petrolera estatal YPF —el productor número uno de gas natural de Argentina—, quien vendió la participación en Profertil por u$s 1200 millones.
La conexión directa con Vaca Muerta es el gasoducto Perito Moreno, que transporta el gas desde Neuquén hasta Salliqueló y desde allí alimenta otro ducto que termina en el Polo Petroquímico, en la zona portuaria de Bahía Blanca.
Mindlin, que siempre elige estar en toda la cadena, gestiona con su empresa TGS el gasoducto Perito Moreno y es además el constructor, a través de SACDE, de las tres plantas compresoras que permitirán aumentar el volumen de gas transportado.
La urea granulada es imprescindible para la fabricación de fertilizantes nitrogenados, cada vez más demandados por la necesidad de agregar nutrientes al suelo para que las plantas crezcan con fuerza.
“Es la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa”, aseguró Mindlin, y agregó: “Argentina depende de fertilizantes que llegan desde miles de kilómetros de distancia, desde regiones con alta inestabilidad geopolítica”.
Mindlin afirmó que aportará alrededor de u$s 1000 millones anuales entre la sustitución de urea importada y las exportaciones del producto, cuyo principal mercado será Brasil, que importa entre siete y ocho millones de toneladas de urea por año.
La invasión rusa a Ucrania —que restringió la provisión de gas en el mundo— y luego el ataque de Estados Unidos a Irán, con consecuencias de daños en las plantas de gas en Catar, Emiratos Árabes e Irán, alteraron la logística global y eso elevó a más del 50% el precio de este insumo clave.
El nuevo complejo ocupará 80 hectáreas y tendrá una planta de amoníaco, dos líneas de producción de urea granulada con capacidad combinada de 6000 toneladas diarias, silos de almacenamiento y sistemas de carga a camiones y buques para exportación.
Durante la etapa de construcción demandará más de 3500 puestos directos en su pico de obra. Una vez en operación, generará alrededor de 300 empleos permanentes.
Según informó oficialmente Pampa, la compañía priorizará la contratación de mano de obra local y de proveedores de Bahía Blanca y la región, y ofrecerá oportunidades de incorporación a colaboradores de otras áreas que deseen sumarse al nuevo proyecto.