La exposición de Manuel Adorni en el Congreso puso números al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI): 12 proyectos aprobados y 36.873 empleos estimados, directos e indirectos, hasta el momento. Esa promesa equivale a menos del 18% de los más de 200 mil puestos registrados perdidos desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
En su informe, el jefe de Gabinete defendió la hoja de ruta oficial con eje en superávit fiscal, ajuste del gasto y llegada de capitales. Dentro de esa estrategia, el régimen para grandes inversiones es presentado como motor para reactivar actividad y trabajo.
Pero la foto laboral muestra otra secuencia. Mientras la Casa Rosada destaca expectativas de contratación futura, los indicadores exhiben retroceso del empleo formal privado y crecimiento del cuentapropismo como vía de subsistencia.
Así, la propia documentación oficial dejó expuesta la distancia entre las vacantes proyectadas y las ya destruidas. Una brecha que relativiza el impacto inmediato del plan estrella libertario.
RIGI: los números oficiales de empleo
En el Congreso, Adorni precisó que “hasta el momento se han aprobado 12 iniciativas”, mientras que “una cuenta con recomendación de aprobación por parte del Comité Evaluador y otras 21 están en proceso de evaluación”.
Según datos oficiales incluidos en la presentación, esas inversiones “generarán en forma conjunta 34.860 empleos, entre trabajos directos e indirectos”. Si se incorpora el proyecto minero Diablillos, preaprobado, la cifra asciende a 36.873 puestos.
mineria
El RIGI no compensa los puestos de trabajo registrado perdidos en la gestión de Javier Milei
El documento leído por Adorni también proyectó que el conjunto de iniciativas del RIGI implicará inversiones por miles de millones de dólares y un impacto relevante en sectores como energía, minería e infraestructura.
"Sumados los proyectos presentados y aún en proceso de evaluación, en total, el RIGI va a generar inversiones en la economía real por 94.965 millones de dólares, con un impacto anual positivo en la balanza comercial de más de 40.000 millones de dólares", dijo.
La foto laboral muestra otra secuencia
El contraste surge al cruzar esos datos con la evolución reciente del mercado laboral. De acuerdo con estimaciones citadas por el economista Hernán Letcher en base a información oficial, “desde que asumió Milei ya se perdieron 206.262 puestos de trabajo registrados privados”.
En ese marco, el economista señaló que “en el mejor de los casos, si se dejara de destruir empleo, los nuevos puestos alcanzarían, en algunos años -cuando se generen-, para recomponer apenas el 17,8% de lo perdido".
La comparación instala el eje del debate: el volumen de empleo proyectado por las grandes inversiones resulta significativamente menor al deterioro ya registrado en el empleo formal.
Milei: “Creció el mercado laboral”
Pese a esos datos, Milei defendió la evolución del mercado laboral. “Creció el mercado laboral”, aseguró, aunque admitió que cambió su composición: “Puede ser que no les guste el tipo de empleo; cayeron los registrados y subieron los independientes. Por eso sacamos la ley de Modernización Laboral”, afirmó este miércoles en una conferencia ante empresarios del sector financiero.
El primer mandatario sostuvo que la caída del empleo registrado convive con un aumento de trabajadores independientes y vinculó ese fenómeno a cambios estructurales, al contrario de los datos que, según aseguró, transmiten los medios de comunicación.
Más monotributo e informalidad
Los datos del mercado laboral refuerzan ese diagnóstico. El director de C-P Consultores, Federico Pastrana, advirtió que “la caída de los puestos de trabajo registrados se da en paralelo con un aumento claro del cuentapropismo en el sector informal”, según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
“El crecimiento del empleo por cuenta propia está lejos de estar asociado a mejores oportunidades”, explicó. Y agregó: “Es coherente con un deterioro del mercado laboral y una economía con tendencia al estancamiento”.
Según Pastrana, los últimos datos oficiales muestran “una contracción del empleo registrado, que no parece revertirse en el corto plazo. Más empleo por cuenta propia junto con aumento del desempleo; y expansión del cuentapropismo mayormente en el sector informal".
Mientras el informe de Jefatura de Gabinete destacó un ahorro anual superior a los u$s 2505 millones tras el recorte de 65.000 empleados estatales y el cierre de organismos, los indicadores sociales muestran la otra cara de la moneda.
La brecha entre la actividad económica y el empleo de calidad sigue siendo el principal desafío de una gestión que apuesta todo a que la lluvia de inversiones del RIGI logre, eventualmente, revertir la tendencia de una fuerza laboral que actualmente se refugia mayoritariamente en el monotributo y la informalidad.
Sectores críticos: la construcción
La construcción, históricamente un motor de empleo rápido, muestra una de las caras más duras del ajuste. El investigador del Instituto de Estudios y Formación de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), Luis Campos, señaló que “el empleo registrado en la construcción hace dos años está estancado en niveles que son casi un 20% más bajos que el promedio de 2023. Si al gobierno le agarra un ataque de heterodoxia tiene muchísimo para crecer ahí y muy rápido".
El dato expone la persistencia de caídas en actividades intensivas en mano de obra, clave para la recuperación del empleo formal.