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Suárez Lastra y Jesús Rodríguez protagonizaron un acto en apoyo a Cambiemos, pero con guiños al PRO y críticas a Lousteau. La encendida defensa del gobierno de Sanz.
Por 20/04/2017 09:09 AM

La vieja guardia del radicalismo le puso pimienta a la interna del partido centenario en la Ciudad de Buenos Aires: con palabras de Facundo Suárez Lastra, Luis "Beto" Brandoni y un encendido Ernesto Sanz, este sector arremetió contra la conducción del presidente de la UCR a nivel local, Emiliano Yacobitti, y Enrique "Coti" Nosiglia y salió en auxilio y defensa de los gobiernos de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta. No obstante, este respaldo tendrá sus costos para el PRO: exigen que la conformación de Cambiemos incluya una discusión electoral y de gobierno, en el que las listas y las políticas públicas sean "debatidas".

En el acto, que se realizó en el Salón El Palacio de Rodríguez Peña, Brandoni, Suárez Lastra y Sanz unificaron su discurso, cuestionaron la "falta de visibilidad" de los radicales capitalinos y marcaron la "necesidad de construir Cambiemos en la Ciudad". Los descargos dejaron al descubierto la grieta en la UCR porteña, que pasa por la figura de Martín Lousteau y por la relación con el Gobierno.

Se puede explicar mediante dos fotos: los que estuvieron en el acto del miércoles defendieron enfáticamente a la administración de Cambiemos y piden "retrasar" la candidatura del ex embajador para "no adelantar" la discusión por la Jefatura de Gobierno en 2019. En tanto, el sector de Yacobitti, que como contara Letra P cenó el martes en Palermo para adelantarse al evento de su competencia interna, empuja a Lousteau y quiere rivalizar con el PRO en la Ciudad ante la imposibilidad de forzar una interna y competir dentro de Cambiemos.

Curiosamente, Cambiemos aún no se constituyó en la Ciudad y Larreta se encamina a cerrar una alianza con Elisa Carrió y la Coalición Cívica, prescindiendo de los boinas blanca. Esto se da porque el PRO no permite el ingreso de "Guga" a la contienda y el alcalde puso como condición que no aparezca en las listas, lo que hace improbable la conformación de la coalición que gobierna la Nación. Además, la alianza se propuso evitar internas en todos los distritos, aunque el objetivo resultará difícil: la Ciudad de Buenos Aires y Chaco, son los terrenos más problemáticos.

Sin embargo, el sector de Suárez Lastra y Rodríguez, amparados por el mendocino Sanz, abrieron otro camino para el PRO: avanzar en una especie de Cambiemos y sumar a este espacio de la UCR, aunque no represente la mayoría. En esa negociación, Larreta se comprometió a dialogar con los radicales de la vieja guardia, tal cual hará con los representantes de Carrió en la Ciudad. Esa discusión tendrá tres ejes: formación de Cambiemos como gobierno en el distrito, debate de políticas públicas y peloteo de candidatos y lugares en las listas que competirán en agosto y octubre de 2017.

Para la vieja guardia, la candidatura de Lousteau complicaría a Cambiemos y al Gobierno. Además de una puja interna, argumentan un interés por "cuidar" a la coalición que ganó el ballotage del 2015 para evitar el regreso del peronismo al poder, tal cual justificó Sanz durante el acto y mediante su teoría de "las dos coaliciones".

Suárez Lastra fue claro con el mensaje al marcar que la "prioridad principal es consolidar Cambiemos a nivel nacional" porque, argumentó, "estamos en un momento difícil". Según su visión, el sector de Yacobitti no comparte esa determinación y fuerza una interna para luego competir como oposición al PRO, junto al Partido Socialista como aliado.

"Somos y nos sentimos parte del Gobierno. No es el momento de instalar un jefe de Gobierno", sostuvo en alusión a Lousteau y sus mecenas políticos. Y subrayó: "Las cosas en su orden".

En otro pasaje de su discurso, sorprendentemente, coincidió con Nosiglia padre cuando marcó que "el rumbo general del Gobierno es el correcto". La misma idea planteó el histórico operador radical durante la cena en La Bandurria: defendió a "Guga", pero también respaldó a Macri, a quien conoce y aconseja desde hace tiempo, a diferencia de Larreta.

Brandoni estuvo a cargo del discurso motivacional. Pidió "el partido abierto en la Capital" y "decirle a la Ciudad" que "somos Cambiemos y vamos a ir las elecciones con Cambiemos". En ese marco, planteó que es "necesario revitalizar el partido en Capital porque muchos correligionarios están pendientes de las decisiones que acá se toman".

Lo escuchaban Ricardo Gil Laavedra, la diputada nacional Karina Banfi, el ex ministro de Educación Andrés Delich, el ex ministro de Infraestructura y Vivienda Nicolás Gallo y el ex presidente de la Auditoría General de la Nación Leonardo Despouy.

"La política no es una actividad personal", arrancó Sanz en un claro mensaje a Yacobitti, cuestionado internamente por esa misma razón. Después de brindar un análisis del panorama político nacional, en el que destacó que "existen dos coaliciones: Cambiemos y el peronismo", el mendocino lanzó una encendida defensa al gobierno de Macri y al de la Ciudad.

De todas formas, aclaró: "La UCR no nació para lloriquear en rincones por los cargos". "Siempre existió ese peligro de que nos íbamos a subsumir al PRO, pero es más un desafío nuestro que una voluntad del PRO", aclaró.

Para Sanz, el Gobierno "ha duplicado el gasto social". Tras una ráfaga de frases en voz muy alta, el ex senador reconoció: "Se me calentó el pico, pero es porque tengo convicción de defender al Gobierno".

Por último, el ex titular de la UCR, y uno de los consejeros del presidente Macri que ha participado de reuniones claves del gobierno, manifestó que la UCR va "a pelear desde adentro" y que "va a ser protagonista" de las próximas elecciones.

El mensaje a Macri y Larreta de la UCR pro Cambiemos porteño: gratis, no

Suárez Lastra y Jesús Rodríguez protagonizaron un acto en apoyo a Cambiemos, pero con guiños al PRO y críticas a Lousteau. La encendida defensa del gobierno de Sanz.

La vieja guardia del radicalismo le puso pimienta a la interna del partido centenario en la Ciudad de Buenos Aires: con palabras de Facundo Suárez Lastra, Luis "Beto" Brandoni y un encendido Ernesto Sanz, este sector arremetió contra la conducción del presidente de la UCR a nivel local, Emiliano Yacobitti, y Enrique "Coti" Nosiglia y salió en auxilio y defensa de los gobiernos de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta. No obstante, este respaldo tendrá sus costos para el PRO: exigen que la conformación de Cambiemos incluya una discusión electoral y de gobierno, en el que las listas y las políticas públicas sean "debatidas".

En el acto, que se realizó en el Salón El Palacio de Rodríguez Peña, Brandoni, Suárez Lastra y Sanz unificaron su discurso, cuestionaron la "falta de visibilidad" de los radicales capitalinos y marcaron la "necesidad de construir Cambiemos en la Ciudad". Los descargos dejaron al descubierto la grieta en la UCR porteña, que pasa por la figura de Martín Lousteau y por la relación con el Gobierno.

Se puede explicar mediante dos fotos: los que estuvieron en el acto del miércoles defendieron enfáticamente a la administración de Cambiemos y piden "retrasar" la candidatura del ex embajador para "no adelantar" la discusión por la Jefatura de Gobierno en 2019. En tanto, el sector de Yacobitti, que como contara Letra P cenó el martes en Palermo para adelantarse al evento de su competencia interna, empuja a Lousteau y quiere rivalizar con el PRO en la Ciudad ante la imposibilidad de forzar una interna y competir dentro de Cambiemos.

Curiosamente, Cambiemos aún no se constituyó en la Ciudad y Larreta se encamina a cerrar una alianza con Elisa Carrió y la Coalición Cívica, prescindiendo de los boinas blanca. Esto se da porque el PRO no permite el ingreso de "Guga" a la contienda y el alcalde puso como condición que no aparezca en las listas, lo que hace improbable la conformación de la coalición que gobierna la Nación. Además, la alianza se propuso evitar internas en todos los distritos, aunque el objetivo resultará difícil: la Ciudad de Buenos Aires y Chaco, son los terrenos más problemáticos.

Sin embargo, el sector de Suárez Lastra y Rodríguez, amparados por el mendocino Sanz, abrieron otro camino para el PRO: avanzar en una especie de Cambiemos y sumar a este espacio de la UCR, aunque no represente la mayoría. En esa negociación, Larreta se comprometió a dialogar con los radicales de la vieja guardia, tal cual hará con los representantes de Carrió en la Ciudad. Esa discusión tendrá tres ejes: formación de Cambiemos como gobierno en el distrito, debate de políticas públicas y peloteo de candidatos y lugares en las listas que competirán en agosto y octubre de 2017.

Para la vieja guardia, la candidatura de Lousteau complicaría a Cambiemos y al Gobierno. Además de una puja interna, argumentan un interés por "cuidar" a la coalición que ganó el ballotage del 2015 para evitar el regreso del peronismo al poder, tal cual justificó Sanz durante el acto y mediante su teoría de "las dos coaliciones".

Suárez Lastra fue claro con el mensaje al marcar que la "prioridad principal es consolidar Cambiemos a nivel nacional" porque, argumentó, "estamos en un momento difícil". Según su visión, el sector de Yacobitti no comparte esa determinación y fuerza una interna para luego competir como oposición al PRO, junto al Partido Socialista como aliado.

"Somos y nos sentimos parte del Gobierno. No es el momento de instalar un jefe de Gobierno", sostuvo en alusión a Lousteau y sus mecenas políticos. Y subrayó: "Las cosas en su orden".

En otro pasaje de su discurso, sorprendentemente, coincidió con Nosiglia padre cuando marcó que "el rumbo general del Gobierno es el correcto". La misma idea planteó el histórico operador radical durante la cena en La Bandurria: defendió a "Guga", pero también respaldó a Macri, a quien conoce y aconseja desde hace tiempo, a diferencia de Larreta.

Brandoni estuvo a cargo del discurso motivacional. Pidió "el partido abierto en la Capital" y "decirle a la Ciudad" que "somos Cambiemos y vamos a ir las elecciones con Cambiemos". En ese marco, planteó que es "necesario revitalizar el partido en Capital porque muchos correligionarios están pendientes de las decisiones que acá se toman".

Lo escuchaban Ricardo Gil Laavedra, la diputada nacional Karina Banfi, el ex ministro de Educación Andrés Delich, el ex ministro de Infraestructura y Vivienda Nicolás Gallo y el ex presidente de la Auditoría General de la Nación Leonardo Despouy.

"La política no es una actividad personal", arrancó Sanz en un claro mensaje a Yacobitti, cuestionado internamente por esa misma razón. Después de brindar un análisis del panorama político nacional, en el que destacó que "existen dos coaliciones: Cambiemos y el peronismo", el mendocino lanzó una encendida defensa al gobierno de Macri y al de la Ciudad.

De todas formas, aclaró: "La UCR no nació para lloriquear en rincones por los cargos". "Siempre existió ese peligro de que nos íbamos a subsumir al PRO, pero es más un desafío nuestro que una voluntad del PRO", aclaró.

Para Sanz, el Gobierno "ha duplicado el gasto social". Tras una ráfaga de frases en voz muy alta, el ex senador reconoció: "Se me calentó el pico, pero es porque tengo convicción de defender al Gobierno".

Por último, el ex titular de la UCR, y uno de los consejeros del presidente Macri que ha participado de reuniones claves del gobierno, manifestó que la UCR va "a pelear desde adentro" y que "va a ser protagonista" de las próximas elecciones.