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En las mesas de inversores y del sector financiero creen que no habrá “derrame” a sectores medios y bajos. La duda es si Cambiemos es sólo transición y si el peronismo irá unido o fragmentado.
Por 18/04/2017 10:07 AM

Con el armado de listas a la vuelta de la esquina, empezó a intensificarse el debate y la interconsulta por el escenario político nacional en las mesas de negocios y rondas de inversores. Los encuentros entre banqueros y hombres que toman decisiones de destino de dinero giran en torno a qué le deparará al país en la previa y el posterior de las elecciones legislativas. En esos núcleos de poder, hoy hay más dudas que certezas. Y las incógnitas tienen más que ver con la contienda política y la danza de candidatos y propuestas de oficialismo y oposición.

En las últimas dos semanas, en un banco de capitales españoles, se reunieron gerentes e inversores. Lo propio ocurrió en otra entidad privada nacional con fuerte injerencia sobre la clase media. Recalcularon allí algunos indicadores económicos y llegaron a la conclusión de que en octubre, cuando la elección esté a punto de empezar, la economía tendrá un crecimiento moderado de entre 2 y 3%. Y que ese alza mantendrá al PBI en una hipotética velocidad crucero que no permitirá que haya “derrame” de la mejora en los sectores bajos y medios bajos. Ese crecimiento, incluso, podría darse incluso sin una mejora sustancial del consumo. “En el segundo y en el tercer cordón del conurbano, no se va a sentir”, comentó un alto ejecutivo en la mesa larga de la city. Sí coinciden -de acuerdo a datos a los que accedió Letra P- en que es muy probable que este año la paritaria supere a la inflación que redunde en un pequeño triunfo del salario real volcado al consumo de los sectores sindicalizados y medios altos. La síntesis de los encuentros es que la recuperación de la economía no llega a niveles tan buenos como los que espera el Gobierno. Y esta situación abre aquí el segundo escenario de conflicto: los inversores, sobre todo los extranjeros, les preguntan a los banqueros si Mauricio Macri y el frente Cambiemos son sólo una transición o hay posibilidades de retorno de un peronismo más extremo en sus posiciones, tal como definen en el mercado al kirchnerismo en la persona de Cristina Fernández.

No gusta en el empresariado la intención oficial de polarizar la elección con CFK y esperan que algún funcionario les confirme que esa estrategia no irá más allá de octubre. Los hombres de negocios rehuyen al conflicto social y sospechan que alzar la vara de los niveles de confrontación es siempre un riesgo en un país tan complejo como la Argentina. “Lo que queremos saber es si habrá continuidad de esta especie de nueva política”, contó uno de los asistentes a los encuentros. Esa denominación, para el establishment, va incluso más allá de Cambiemos. Para los negocios no hay hoy demasiadas diferencias en cuestiones de fondo entre Macri, el tándem Sergio Massa-Margarita Stolbizer y el peronismo Esmeralda o las derivaciones más amables del post kirchnerismo. Hasta el nombre de Florencio Randazzo no cae mal. Todo, claro, está cuesta arriba en esos núcleos para CFK. Allí estiman que el piso de la ex Presidenta en territorio bonaerense es su techo.

Hace unos meses, un grupo de inversores foráneos visitó a Massa en su torre de Tigre. Les llamó la atención que fuese él quien respondiera cada una de las 13 preguntas que le hicieron sobre economía. Cuando a su lado tenía a un ex ministro de Economía y a un otrora titular del Banco Central. Entendieron que, en el fondo, Massa no propone riesgos mayores que Macri para los intereses de los que ponen dinero. De todos modos, se espera que hoy, cuando presente en Junín la Escuela de Gobierno del Frente Renovador, el tigrense reaparezca con un mensaje un poco más concreto que lo mostrará menos afecto a la ancha avenida del medio.

Tampoco ven los empresarios peligro con otros dirigentes como el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, otro de los nombres bien vistos en el ambiente y que, según estas fuentes, garantiza continuidad de la paz política.

En un pizarrón, un especialista que comandó uno de los encuentros de banqueros y empresarios dibujó los dos frentes posibles de cara a octubre: el primero, el que quiere el Gobierno, que la economía repunte y que el peronismo y pan peronismo vayan fragmentados en dos o tres partes, más allá de la decantación de las PASO. Siendo que uno de los cuadros a presentar tenga a CFK como candidata a senadora nacional. Y el segundo, una unión virtual del PJ detrás de un candidato que no sea Cristina y un contexto de mejora económica moderada. En la moderación del PBI todos coinciden, pocos saben si CFK postulará o no y las mismas dudas existen en torno a quién será el candidato del PJ. Así las cosas, lo que se comenta en las mesas de negocios es un mar de especulaciones que empezará a aclarar cuando se terminen de definir los candidatos a pelear en la provincia de Buenos Aires.

 

El mercado ve una economía moderada en octubre y un enigma en la faz política

En las mesas de inversores y del sector financiero creen que no habrá “derrame” a sectores medios y bajos. La duda es si Cambiemos es sólo transición y si el peronismo irá unido o fragmentado.

Con el armado de listas a la vuelta de la esquina, empezó a intensificarse el debate y la interconsulta por el escenario político nacional en las mesas de negocios y rondas de inversores. Los encuentros entre banqueros y hombres que toman decisiones de destino de dinero giran en torno a qué le deparará al país en la previa y el posterior de las elecciones legislativas. En esos núcleos de poder, hoy hay más dudas que certezas. Y las incógnitas tienen más que ver con la contienda política y la danza de candidatos y propuestas de oficialismo y oposición.

En las últimas dos semanas, en un banco de capitales españoles, se reunieron gerentes e inversores. Lo propio ocurrió en otra entidad privada nacional con fuerte injerencia sobre la clase media. Recalcularon allí algunos indicadores económicos y llegaron a la conclusión de que en octubre, cuando la elección esté a punto de empezar, la economía tendrá un crecimiento moderado de entre 2 y 3%. Y que ese alza mantendrá al PBI en una hipotética velocidad crucero que no permitirá que haya “derrame” de la mejora en los sectores bajos y medios bajos. Ese crecimiento, incluso, podría darse incluso sin una mejora sustancial del consumo. “En el segundo y en el tercer cordón del conurbano, no se va a sentir”, comentó un alto ejecutivo en la mesa larga de la city. Sí coinciden -de acuerdo a datos a los que accedió Letra P- en que es muy probable que este año la paritaria supere a la inflación que redunde en un pequeño triunfo del salario real volcado al consumo de los sectores sindicalizados y medios altos. La síntesis de los encuentros es que la recuperación de la economía no llega a niveles tan buenos como los que espera el Gobierno. Y esta situación abre aquí el segundo escenario de conflicto: los inversores, sobre todo los extranjeros, les preguntan a los banqueros si Mauricio Macri y el frente Cambiemos son sólo una transición o hay posibilidades de retorno de un peronismo más extremo en sus posiciones, tal como definen en el mercado al kirchnerismo en la persona de Cristina Fernández.

No gusta en el empresariado la intención oficial de polarizar la elección con CFK y esperan que algún funcionario les confirme que esa estrategia no irá más allá de octubre. Los hombres de negocios rehuyen al conflicto social y sospechan que alzar la vara de los niveles de confrontación es siempre un riesgo en un país tan complejo como la Argentina. “Lo que queremos saber es si habrá continuidad de esta especie de nueva política”, contó uno de los asistentes a los encuentros. Esa denominación, para el establishment, va incluso más allá de Cambiemos. Para los negocios no hay hoy demasiadas diferencias en cuestiones de fondo entre Macri, el tándem Sergio Massa-Margarita Stolbizer y el peronismo Esmeralda o las derivaciones más amables del post kirchnerismo. Hasta el nombre de Florencio Randazzo no cae mal. Todo, claro, está cuesta arriba en esos núcleos para CFK. Allí estiman que el piso de la ex Presidenta en territorio bonaerense es su techo.

Hace unos meses, un grupo de inversores foráneos visitó a Massa en su torre de Tigre. Les llamó la atención que fuese él quien respondiera cada una de las 13 preguntas que le hicieron sobre economía. Cuando a su lado tenía a un ex ministro de Economía y a un otrora titular del Banco Central. Entendieron que, en el fondo, Massa no propone riesgos mayores que Macri para los intereses de los que ponen dinero. De todos modos, se espera que hoy, cuando presente en Junín la Escuela de Gobierno del Frente Renovador, el tigrense reaparezca con un mensaje un poco más concreto que lo mostrará menos afecto a la ancha avenida del medio.

Tampoco ven los empresarios peligro con otros dirigentes como el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, otro de los nombres bien vistos en el ambiente y que, según estas fuentes, garantiza continuidad de la paz política.

En un pizarrón, un especialista que comandó uno de los encuentros de banqueros y empresarios dibujó los dos frentes posibles de cara a octubre: el primero, el que quiere el Gobierno, que la economía repunte y que el peronismo y pan peronismo vayan fragmentados en dos o tres partes, más allá de la decantación de las PASO. Siendo que uno de los cuadros a presentar tenga a CFK como candidata a senadora nacional. Y el segundo, una unión virtual del PJ detrás de un candidato que no sea Cristina y un contexto de mejora económica moderada. En la moderación del PBI todos coinciden, pocos saben si CFK postulará o no y las mismas dudas existen en torno a quién será el candidato del PJ. Así las cosas, lo que se comenta en las mesas de negocios es un mar de especulaciones que empezará a aclarar cuando se terminen de definir los candidatos a pelear en la provincia de Buenos Aires.