El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, confirmó en la fallida sesión para tumbar el DNU 70/23 su intención de convertirse en un aliado del presidente Javier Milei, y metió un ruido resonante a su vínculo y eventual alianza con el intendente kirchnerista de Ushuaia, Walter Vuoto.
Como contó Mauricio Cantando en Letra P, Melella ayudó al gobierno nacional con el faltazo de Paulo Tita, el único diputado que le responde, que fue una de las dos ausencias del bloque de Unión por la Patria en la sesión del miércoles. Fue un obstáculo para que la oposición lograra cuórum para voltear el decreto 70/2023.
La foto: Walter Vuoto, intendente de la capital, y Gustavo Melella, gobernador de Tierra del Fuego, juntos después de sus ásperos enfrentamientos.
En el fondo, Melella sueña con una candidatura el año que viene a la intendencia de la ciudad más poblada de la provincia, Río Grande, que además le permita ser el elector principal en la provincia. Su sueño de máxima, la reelección, parece imposible, ya que su llamado a una Constituyente quedó congelado por el Poder Judicial.
Gustavo Melella empioja la alianza con Walter Vuoto
La postura del gobernador a favor del andar libertario le complica la alianza forzosa que tiene con Vuoto en el conmovido peronismo fueguino, donde el espacio que comanda el intendente de Río Grande, Martín Pérez, intenta hacer su propio juego y posicionarse para las elecciones del año que viene.
Desde el municipio de la ciudad más grande de la provincia, el que salió con los tapones de punta fue el secretario de Gestión Ciudadana, Gonzalo Ferro, que apuntó a Tita y calificó al DNU 70/23 como "el más extenso y más inconstitucional de Milei".
"Apertura comercial; desprotección a la industria nacional; quita de derechos a consumidores, inquilinos y trabajadores; venta de tierras rurales a extranjeros; desregulación de la medicina prepaga. El puerto de Ushuaia sigue intervenido. Los servicios públicos provinciales se caen. Promueven más impuestos al sector privado en medio de la crisis que atraviesa la provincia", enumeró el funcionario que remató su mensaje asegurando que "el acuerdo Melella-Milei sigue perjudicando a Tierra del Fuego".
Melella y Vuoto alternaron en este tiempo furias y reconciliaciones, pero tras una foto de acuerdo iniciaron un camino conjunto, pese a las contradicciones en ese andar. Melella fue a pedir auxilio económico al jefe de Gabinete, Diego Santilli, e inició un proceso de acercamiento para subirse al carro de los gobernadores aliados.
A medida que el gobernador se va tiñendo de violeta, más se empioja el frente con Vuoto, que en relato de tono kirchnerista se para de manos frente al gobierno libertario. Vuoto juega a que el tándem con Melella lo ayude a llegar a la gobernación, haciendo el cálculo de que ese frente con fórceps puede sumar los votos necesarios.
Este sábado, con la excusa del Día de la Lealtad, es posible que Vuoto y Pérez se saquen chispas en esa disputa por el liderazgo de otro peronismo fueguino. Ambos preparan puestas en escena en cruzados territorios rivales. Pérez pisará fuerte en Ushuaia y Vuoto traslada a Río Grande el acto principal del PJ.
Cuenta regresiva en Tierra del Fuego
Como contó César Pucheta en Letra P, hasta que inició esos movimientos Melella era considerado parte de la liga opositora que integran los peronistas Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa) y los santiagueños Gerardo Zamora y Elías Suárez. Aunque este jueves, la otra ausencia legislativa que impidió el cuórum fue la de una diputada que responde a Zamora, Estela Mary Neder.
Aunque el gobernador aspira a que el Poder Judicial le otorgue un guiño a favor en algún momento y pueda convocar a una Constituyente que le permita estabilizar la situación, su momento político es tambaleante.
Eso no le impide la expectativa de convertirse en gran elector y candidatearse como jefe comunal de Río Grande, pese a que la crisis económica y política en la provincia ya es una cuesta empinada.
Una batalla tras otra
Además de problemas financieros que lo obligaron a pedir un salvavidas libertario, Melella afronta ahora un debate complicado en la Legislatura. Su confirmada alianza con el gobierno de Milei, a partir del poroto de ausencia que aportó en el Congreso, demuestra la dependencia que la gestión local tiene de la gestión libertaria, pero a la vez le puede complicar aún más su frente interno y ensuciarle de modo más definitivo el pacto con Vuoto.
A su vez, La Libertad Avanza se siente en crecimiento en la provincia, aunque también tiene su debate interno: la incógnita respecto de si el gobierno nacional jugará a fondo para ganar o presentará un postulante más amable a partir de un pacto con Melella. El senador Agustín Coto y el diputado nacional Santiago Pauli son los protagonistas de una batalla con esas posibles posturas.