La primera imagen de Javier Milei junto a su gabinete
El pedido de renuncia sabatino de Javier Milei a Florencia Misrahi, la titular de la ex-AFIP devenido en la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), fue la última salida rimbombante que completó una cifra récord de una purga impensada para administraciones anteriores en tan poco tiempo: 60 personas fueron desvinculadas desde que asumió el libertario.
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La anterior había sido la expulsión de Diana Mondino. La parábola de la Canciller es todo una demostración del clima de época: a pesar de una seguidilla de errores no forzados, el Presidente sostuvo a la economista hasta que le soltó la mano y, en menos de una hora, la Casa Rosada anunció que sería reemplazada por Gerardo Werthein. De esta forma, la foto del gabinete que juró el 10 de diciembre, cambió bastante su composición.
Antes de la ministra, habían dejado la administración libertaria el presidente de la Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado, Adrián Luque, y al titular de Trenes Argentinos Cargas, Sergio Basich, ambos vinculados al excandidato presidencial de Unión por la Patria, Sergio Massa.
La doble baja se produce apenas una semana después de la anterior salida de la administración libertaria. "La Oficina del Presidente informa que ningún gobierno puede decirle qué comentar, qué pensar o qué hacer a la Selección Argentina Campeona del Mundo y Bicampeona de América, ni a ningún otro ciudadano". De esta forma arranca el mensaje oficial en Twitter que coronó al crónica de una expulsión anunciada: Julio Garro dejó de ser el subsecretario de Deportes este miércoles, luego de que pidiera a Lionel Messi y el resto de la selección argentina que pidieran disculpas por expresiones racistas en el vestuario.
A su vez, esa renuncia de la administración libertaria ocurrió apenas un día después de la anterior registrada. Fernando Vilella dejó su cargo al frente de la secretaría de Bioeconomía y será reemplazado por el hasta entonces subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal, Sergio Iraeta. El área cambió, además, la denominación y volverá a llamarse de Agricultura, Ganadería y Pesca. De esta manera, el gobierno de Javier Milei sumó una nueva baja y ya son 51 los funcionarios que dejaron sus cargos.
Además, el Ministerio de Capital Humano aceptó la renuncia del Licenciado Alejandro Fernández Penillas, quien se desempeñaba como Director General de Programas y Proyectos Sectoriales y Especiales en la Subsecretaría de Gestión Administrativa de Educación.
El pasado 7 de junio, el cavallista Joaquín Cottani había presentado su renuncia a la secretaría de Política Económica y fue reemplazado por el economista chileno José Luis Daza. Nombre por nombre, quiénes integran las filas de los funcionarios del gobierno libertario que no funcionaron.
Desde su amigo y exjefe de Gabinete, Nicolás Posse, hasta el cordobés aliado y exdirector de ANSES, Osvaldo Giordano, o la peronista y exsecretaria de Minería, Flavia Royón. Ni propios ni ajenos cumplieron las exigencias de las fuerzas del cielo con Karina Milei y Santiago Caputo cuidando de cerca al Presidente.
Las salidas de Posse y de De La Torre generaron una estampida de la administración. Por un lado, el asesor Caputo intervino áreas en la que el exjefe de ministros tenía injerencia: Silvestre Sívori dejó la AFI, Mauricio González Botto dejó de estar a cargo de las privatizaciones y también se fue Alejandro Cosentino de la Secretaria de Ciencia y Tecnología. Por el otro, en Capital Humano hubo un éxodo de ocho funcionarios ligados a San Miguel, bastión de los hermanos De la Torre.
Claudia Barcia, en tanto, renunció a la subsecretaria de Protección contra la Violencia de Género antes de que desmantelaran esa oficina, el último vestigio que quedaba del extinto Ministerio de las Mujeres.