El raid de reuniones que Diego Santilli tuvo con los gobernadores del Norte Grande terminó con un pacto. Los mandatarios se comprometieron a prestar votos en el Senado para aprobar el nuevo régimen de zonas frías. A cambio, el Gobierno destrabará el subsidio en las tarifas eléctricas para las zonas cálidas.
El jefe de Gabinete recibió a cuatro de los gobernadores norteños el miércoles por la tarde. A la Casa Rosada llegaron Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Raúl Jalil, de Catamarca; Juan Pablo Valdes, de Corrientes; y Gustavo Sáenz, de Salta. Ya el jueves por la mañana, quien se sumó al álbum de Santilli fue Carlos Sadir, mandatario de Jujuy.
El pacto de Diego Santilli
La comunicación oficial sobre los temas de la reunión fue escueta. El temario empezó a trascender a partir de las declaraciones de los propios mandatarios, aunque todos se limitaron a contar que charlaron sobre la agenda de temas del norte. Aunque el Presupuesto 2027 y la reforma electoral con eliminación de las PASO estaban sobre la mesa, los mandatarios aseguran que no formaron parte de la conversación.
Diego Santilli, en Misiones, junto a gobernadores del Norte Grande.
El tópico principal de la conversación fue, según revelaron desde el entorno de uno de los mandatarios, la negociación por la modificación del régimen de zonas frías. La Casa Rosada logró el apoyo de los dialoguistas del Norte Grande para aprobar esa iniciativa, pero a cambio comprometió sacar por resolución el subsidio tarifario a las zonas cálidas.
A pesar de que los gobernadores primero tendrán que prestar los votos para modificar el régimen de zonas frías y no tienen garantías de que el Gobierno firme la resolución a cambio luego, en la negociación hay confianza. Los mandatarios entienden que primero el Ministerio de Economía debe calcular cuánto ahorrará para saber cuántos recursos tendrá para invertir en zonas cálidas.
Una negociación dilatada
La Casa Rosada jugó con los tiempos. A sabiendas de que la modificación de zonas frías se aplicaría recién en el próximo invierno por razones de tiempo, intentó apurar a los mandatarios norteños que tienen el verano por venir. Por esa razón, cedieron en su exigencia de que sea por ley y no por resolución, tal como se modificó por última vez el régimen para el centro y sur del país, en 2021.
Los gobernadores del Norte Grande.
Las últimas reuniones fueron una continuación de la que los jefes territoriales del Norte Grande tuvieron con Santilli hace algunas semanas, en Misiones. Aquella vez, ya habían intentado forzar que el régimen de zonas cálidas salga por ley, pero el jefe de Gabinete les advirtió no sólo que los tiempos jugaban en contra para llegar al verano, sino que además la negociación no sería tan sencilla en el Congreso.
El primer gesto del acuerdo se dio en el Senado, cuando el proyecto ya aprobado en Diputados tuvo despacho de comisión con las firmas de Flavia Royón, Carolina Moises y Guillermo Andrada, entre otros. Los tres senadores son alfiles del bloque dialoguista de Sáenz, Jaldo y Jalil en la cámara alta. A ellos se suman Sandra Mendoza y Beatriz Ávila, representantes tucumanas.
El bloque de gobernadores dialoguistas
De hecho, Sáenz y Jalil estuvieron en el Senado este jueves en la previa de la sesión. El salteño publicó una foto en sus redes con los legisladores mencionados y sumó a Sonia Rojas Decut y Carlos Arce, misioneros que responden a Hugo Passalacqua. El salteño y el misionero ya tienen un bloque conjunto en la cámara baja.
Así las cosas, el pacto de Santilli y los gobernadores norteños podría dar como frutos entre seis y ocho votos para la modificación de zonas frías. Por ahora, no alcanza, pero la jefa de bloque libertaria Patricia Bullrich tiene fe de llegar a los consensos necesarios para convertirlo en ley en la sesión de la próxima semana.
La movida implica, además, un nuevo capítulo en la construcción de un espacio dialoguista animado por gobernadores. Es el plan que tienen y para el que trabajan hace tiempo Jaldo, Jalil y Sáenz. Cerca suyo suman a Passalacqua, de manos desatadas tras su ruptura con Carlos Rovira, aunque el misionero tiene un juego sinuoso con mayores cercanías al peronismo de Axel Kicillof. En la cuenta, aunque no en este tema puntual, el grupo también mete a Rolando Figueroa, de Neuquén.