El conflicto policial en Santa Fe sumó este miércoles señales cruzadas: el gobierno anunció que levantará sanciones a los agentes que retomen tareas y abrió un canal de diálogo a la medianoche, pero la protesta continúa con patrulleros y tensión en la calle. Voceros advirtieron que podrían levantar la medida si se firma el aumento salarial.
Entre la negociación y la tensión en la calle
Uno de los voceros de los policías que sostienen la protesta anticipó que el conflicto podría encaminarse si la Casa Gris formaliza la mejora salarial. “Por lo que me manifestaron, están esperando una propuesta y que se firme el decreto de aumento salarial. Estarían dispuestos a levantar todo y solucionar los problemas”, afirmó el abogado y expolicía Gabriel Sarla, referente del grupo que encabeza el reclamo.
En paralelo, el gobierno confirmó que dará marcha atrás con los pases a disponibilidad de unos 30 efectivos que se habían plegado a la protesta, siempre y cuando regresen a sus puestos. El anuncio fue presentado como un gesto para descomprimir la situación sin resignar autoridad. El escenario frente a la sede de la Unidad Regional II en Rosario, de todos modos, se mantuvo tenso.
La jornada tuvo además un episodio de alta tensión cuando el jefe de la Policía provincial, Luis Maldonado, encaró en plena calle a los manifestantes para pedirles que depusieran la actitud. La escena terminó con insultos, empujones y escupidas hacia el funcionario, poco después de que el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, hubiera instado públicamente a los agentes a regresar a sus tareas tras anunciar la suspensión de las sanciones.
La reunión entre el gobierno de Maximiliano Pullaro y la policía
Este martes cerca de la medianoche se abrió una instancia de diálogo entre la Casa Gris y los policías. Participaron por un lado, los ministros de Seguridad y Justicia, Pablo Cococcioni, y de Economía, Pablo Olivares, y por el otro, el vocero del motín y excandidato a intendente rosarino, Gabriel Sarla.
La reunión comenzó a las 23.30 y finalizó después de la una. Los funcionarios demandaron que el grupo amotinado levante la medida de fuerza. Sin embargo, en el amanecer de este miércoles, la movida sigue firme en las puertas de la sede policial. No obstante, la magnitud del motín no resiente el patrullaje en la ciudad y la provincia, según sostiene la Casa Gris.
Ahí está uno de los puntos del conflicto, al menos para Pullaro, quien exige que el servicio sea retomado de inmediato para luego sí negociar. Los amotinados están plantados en ese punto y no quieren regresar a las tareas.
Fuerzas federales, a la vez, acompañan a la policía local en funciones en las tareas de patrullaje. Al mismo tiempo, el Ministerio Público de la Acusación santafesino confirmó una acción judicial contra 20 policías ya identificados, que serían llevados a audiencia imputativa este jueves.