Los cortocircuitos entre Javier Milei y Patricia Bullrich suman un nuevo capítulo. Mientras el Presidente evita felicitar a Lula da Silva por su triunfo en Brasil, la senadora se diferenció al sostener que la voluntad expresada en las urnas debe respetarse. Su postura coincide con la de siete de sus diez votantes, que creen que el Presidente debería reconocer la victoria del líder brasileño, según una encuesta de QSocial.
Según el último estudio de la consultora, realizado el 26 de octubre sobre 1.100 casos, el 72% de quienes votaron a la actual senadora en 2023 considera que el jefe de Estado debería reconocer la victoria del mandatario brasileño, pese a sus diferencias ideológicas.
El dato adquiere relevancia política porque coincide con una nueva diferenciación pública de Bullrich respecto de la estrategia del Gobierno. Mientras Milei se resiste a felicitar a Lula tras la derrota de Flávio Bolsonaro, la jefa del bloque libertario en el Senado publicó este miércoles un mensaje en Twitter, donde sostuvo que la voluntad expresada en las urnas debe respetarse. La Casa Rosada, por su parte, confirmó un día antes que no emitirá un comunicado oficial porque "Lula no saludó a Milei en 2023".
En el mensaje, Bullrich reconoció que existen "profundas diferencias políticas" con el nuevo gobierno brasileño, pero destacó que ambos países "comparten una historia, intereses estratégicos y oportunidades de cooperación". Además, cuestionó el avance de la Justicia brasileña sobre Bolsonaro, el candidato ultraderechista respaldado por Milei, que pasó por Argentina antes de huir a Estados Unidos, pese a tener prohibida la salida de su país por una disposición de la Justicia.
Los votantes de Patricia Bullrich le marcan la cancha a Javier Milei
Según el relevamiento de QSocial, ocho de cada diez votantes de Bullrich en 2023 creen que el Presidente tendría que tomar la iniciativa para normalizar las relaciones con Brasil, luego de los comicios del domingo pasado. Ese día, el líder del Partido de los Trabajadores revirtió la derrota que había sufrido en la primera vuelta y consiguió la reelección frente al hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
En el conjunto de la sociedad, el 68% respalda el reconocimiento del resultado electoral brasileño, frente a un 16% que se opone y otro 16% que no sabe o no responde. A su vez, el 62% considera que Milei debería dar el primer paso para recomponer el vínculo bilateral.
La demanda excede la cuestión diplomática puntual: el 70% sostiene que Milei debe priorizar una buena relación con otros países, independientemente de la orientación ideológica de sus gobiernos. Solo el 18% prefiere que marque sus diferencias políticas aun cuando eso afecte los vínculos diplomáticos.
Los idas y vueltas entre Javier Milei y Patricia Bullrich
La encuesta también refleja un rechazo mayoritario a las formas del Presidente: el 65% desaprueba que Milei intervenga en las elecciones de otros países, mientras que el 69% rechaza su trato hacia el periodismo. El viernes pasado, el primer mandatario volvió a la caza de los periodistas durante la cena de la Fundación Faro y apeló a una supuesta frase de Adam Smith para pedir que los quemen en la hoguera.
Por su parte, la exministra de Seguridad consideró que Milei "cruzó un límite" al referirse en esos términos a los trabajadores de prensa y volvió a marcar distancia del Gobierno. "Creo que la libertad de expresión protege siempre a la prensa cuando critica al poder y también protege al Presidente cuando responde. Las críticas se contestan con argumentos", sostuvo en declaraciones televisivas.
El vínculo entre los dirigentes había tenido un intento de distensión a comienzos de octubre, cuando se reunieron en la Quinta de Olivos. Después del encuentro, Bullrich afirmó que habían conversado sobre sus diferencias con sinceridad y que seguiría planteando aquello que considerara equivocado. Milei, por su parte, buscó transmitir una imagen de unidad y su entorno evitó confrontar con su principal socia política.
¿Ruptura o matices?
La discrepancia entre Milei y Bullrich no implica una ruptura política, pero sí expone matices dentro del oficialismo sobre cómo administrar la relación con Brasil, principal socio comercial del país. En ese escenario, el dato de QSocial suma una señal electoral: la postura de Bullrich no solo la diferencia de Milei, sino que coincide con la preferencia de una mayoría de quienes la votaron en 2023.