Sin sillas volando, la Convención provincial de la UCR santacruceña se autoimpuso nuevas autoridades. Tras el entendimiento que nucleó a tres sectores internos, el intendente de Puerto Deseado, Juan "Pirri" Martínez, conducirá el órgano partidario que decide las estrategias electorales.
El grupo de intendentes, de los que además de Martínez participan Carina Bosso (Gobernador Gregores), Daniel Gardonio (Puerto San Julián) y Matías Treppo (Perito Moreno) le ganó la pulseada a Leguizamón y sumaron puntos para imponer nombres propios en la papeleta que el oficialismo provincial comenzará a delinear rumbo al Congreso en el próximo round electoral.
Ganadores y perdedores en Santa Cruz
El gran ganador fue "el grupo de los 4 intendentes radicales" que controla el 30% de las gestiones locales en la provincia. En esa pulseada, el derrotado fue el vicegobernador Leguizamón que, pese al lugar simbólico que ocupa en el armado oficialista provincial, no pudo imponer a su alfil Samir Zeidan en la cabeza de la Convención.
Por su parte, la diputada Reyes, que concluye su mandato en la cámara baja en diciembre, también se sintió ganadora. Desde la llegada de Milei, la legisladora accionó como parte del espacio radical que tomó una postura de colaboración con La Libertad Avanza en el Congreso, pero sacó cuentas y entendió que cerrando con los intendentes saldría bien parada. Fue así que logró colar a dos dirigentes de su confianza en la mesa de la Convención donde se toman las decisiones. Fue la lectura que no hizo el vice de Vidal y que lo dejó relegado.
La diputada Roxana Reyes termina su mandato como diputada nacional y a pesar de que es colaboracionista con Milei, hoy no imagina una alianza con los libertarios.jpg
Roxana Reyes termina su mandato de diputada nacional y a pesar de que es colaboracionista con Javier Milei, hoy no imagina una alianza con los libertarios
"Estamos muy contentos porque la Convención no sólo se llevó a cabo, sino porque primó el respeto y el entendimiento. Dimos el primer paso para que el radicalismo vaya tomando definiciones, trabaje unido y encuentre su desarrollo", dijo a Letra P el convencional santacruceño Alan Fernández.
El grupo de los 4 acumula poder
El faltazo de los convencionales de Leguizamón al mitin en Río Gallegos dejó afuera al vicegobernador de la oficialización del radicalismo en el armado provincial de SER, del que participa desde 2023 cuando Vidal lo convocó para completar la fórmula que finalmente rompió la hegemonía del kirchnerismo en la provincia. Una vez que aceptó el convite que derivó en una catarata de críticas de los radicales más ortodoxos, Leguizamón se autoexcluyó del centenario partido, rompiendo su ficha de afiliación en mil pedazos.
Roxana Reyes repele la renovación partidaria y lo que busca es mantener un status quo que proteja sus intereses personales para perpetuarse en el poder. Se equivoca al creer que la manera de construir poder dentro de un espacio político es obstruir el progreso de los jóvenes. pic.twitter.com/jcGjPW8O79
Ahora, el vicegobernador intentaba tomar nuevamente impulso desde adentro para controlar la Convención, retomar la senda de la afiliación y desplazar a la diputada Reyes de las decisiones. Al no hacer realidad su anhelo, las estrategias electorales para 2025 y 2027 tendrá al "grupo de los 4 intendentes radicales", a la legisladora Reyes y a Daniel Roquel, presidente del Comité Provincia, como protagonistas.
Si bien los jefes territoriales garantizan la participación de la pata radical en el armado provincial de Vidal, será la mesa de acción política del radicalismo provincial, conformada por los presidentes del Comité Provincia y de la Convención, intendentes y convencionales, la que tomará la posta. Se descuenta que no habrá sorpresas y que el radicalismo orgánico formará parte del armado que peleará en las elecciones de octubre.
Match de la UCR Santa Cruz: ¿con Vidal o Milei?
Si bien durante la Convención no se debatieron las miradas respecto a la estrategia electoral que debe afrontar el radicalismo en el próximo turno legislativo, gran parte de los radicales congregados coincidieron en que "hoy es imposible un acuerdo con los violetas". Por lo pronto, los convencionales debatieron y acordaron que la mesa de acción política será el mecanismo de definición que tendrá el radicalismo de Santa Cruz. "Suficiente", dicen, recordadndo que hacía 20 meses que la convención no funcionaba.
Incluso, la diputada Reyes, que en ocasiones acompaña con su voto los proyectos de la Casa Rosada, sigue perteneciendo al bloque radical que conduce el cordobés Rodrigo de Loredo, quien esta semana sufrió la migración formal de los seis radicales con peluca a un nuevo bloque denominado Liga del Interior.
Todo indica que en las elecciones legislativas de octubre, el radicalismo integrará la propuesta del gobernador Vidal, pese a que "algunos nostálgicos sueñan con la Lista 3", tal como se escuchó decir en el recinto. De todas maneras, todas las dudas se despejarán el 7 de agosto, fecha límite para ratificar alianzas, según marca el calendario electoral. Todo indica que serán buenas noticias para Vidal y malas para Milei.