Río Negro: Marcos Castro reacomoda su gabinete en Viedma con la idea fija en la reelección
El intendente mueve piezas con el objetivo de apuntalar la gestión y llegar fortalecido a la discusión 2027. Alineamiento con Weretilneck y Concejo fragmentado.
Marcos Castro, intendente de la ciudad de Viedma, capital de Río Negro.
El intendente de Viedma, Marcos Castro, prepara una reorganización de su gabinete con cambios inmediatos y una segunda etapa prevista para octubre. El jefe comunal de la capital de Río Negro presenta los movimientos como el comienzo de un nuevo ciclo, enfocado en las obras públicas y la presencia territorial. Detrás del argumento administrativo, sin embargo, aparece la necesidad de recuperar iniciativa política después de varias semanas atravesadas por ruidos internos.
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Pensando en 2027, el intendente apuntalará la presencia territorial del municipio, poniendo el eje en las obras pendientes en la ciudad apoyado en su principal capital político: su alianza con el gobernador Alberto Weretilneck. Flamante vicepresidente de Juntos Somos Río Negro, Castro también oxigena el gabinete con un ojo en el Concejo Deliberante, donde el juego de mayorías y minorías también ejerce su presión sobre el día a día de la gestión.
El reordenamiento también aparece luego de la polémica contratación de Módulos Patagónicos SAS, una empresa perteneciente a Nicolás Bambaci, cuñado del intendente, que por estas horas analiza el Tribunal de Cuentas.
Marcos Castro mueve piezas y prepara una segunda etapa
Uno de los principales cambios para el jefe comunal que buscará su reelección en 2027 vendrá mediante el desembarco de Juan Domínguez en la Secretaría de Desarrollo Territorial, Hábitat y Obras Públicas. El ingeniero dejará su responsabilidad municipal ante el programa Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) y reemplazará a Martín Calderón, que continuará dentro del equipo, aunque todavía no se informó cuál será su nuevo destino.
Castro explicó que la designación responde a la experiencia acumulada por Domínguez y al vínculo que construyó con los trabajadores del GIRSU. La decisión también está relacionada con la prioridad que el intendente busca imprimirle a la segunda mitad de su mandato con la recuperación de calles, asfalto, cordón cuneta a la cabeza y una mayor presencia municipal en los barrios.
En la misma estructura, Silvina Garay dejará la Dirección de Gobierno y pasará a ocupar la Subsecretaría de Planificación. Reemplazará a Mónica Herrero, que se jubilará. El movimiento le permitirá al intendente concentrar la planificación urbana y las obras bajo un esquema que tendrá a Domínguez como una de sus principales figuras.
Marcos Castro quiere repetir en Viedma.
También habrá modificaciones en el área social. Juan José Rosso dejará la Subsecretaría de Gobierno y Juntas Vecinales para asumir al frente de Desarrollo Humano en lugar de Cristina Cocha. Rosso tendrá la tarea de sostener la intervención territorial en un contexto social complejo, marcado por el deterioro de los ingresos y una demanda creciente sobre el municipio.
La salida será gradual para Mario Sánchez, actual secretario de Desarrollo Humano e Integración Social, quien inició su proceso jubilatorio y permanecerá algunos meses para completar la transición. Mientras tanto, Matías Fuentes Finocchiaro, hasta ahora encargado del área de Protocolo, ocupará el lugar que deja Rosso en Gobierno y Juntas Vecinales.
Castro anticipó una segunda reorganización para octubre, aunque todavía no reveló qué áreas serán alcanzadas. “Todo lo que hemos hecho con el equipo que comenzó gobernando ha sido muy bueno y ahora empieza otra etapa”, sostuvo. La explicación oficial busca evitar que los cambios sean interpretados como una perdida de confianza a su equipo.
El recambio se produce después de la controversia por la adjudicación de los baños públicos de la Feria Municipal. El concejal peronista Julián Algañarás llevó el expediente ante el Tribunal de Cuentas y reclamó que se investiguen posibles irregularidades en la contratación de Módulos Patagónicos S.A., una empresa vinculada familiarmente con el intendente.
La denuncia puso el foco en tres cuestiones, como el parentesco entre Castro y uno de los responsables de la firma, la coincidencia entre el domicilio de la empresa y el declarado por el jefe comunal y el procedimiento utilizado para resolver la adjudicación. La presentación también señaló que entre las dos ofertas existía una diferencia de apenas 31.842 pesos, equivalente al 0,07% del valor total.
Según el planteo realizado por Algañarás, la Contaduría municipal habría recomendado convocar a una mejora de precios ante la escasa diferencia entre los oferentes. Esa observación, siempre de acuerdo con la denuncia, no habría sido atendida y la obra terminó adjudicada directamente a Módulos Patagónicos.
Pero el punto cuestionado del baño modular además de la contratación a su cuñado, es que había sido proyectado inicialmente para el balneario El Cóndor durante la temporada de verano, pero terminó instalado en la Feria Municipal de Viedma. El concejal opositor pidió determinar si esa modificación se ajustó a las condiciones originales del proceso.
Otro frente de cara al año de gestión en el que Castro buscará construir las condiciones para su reelección aparece en el Concejo Deliberante, integrado por nueve representantes y presidido por Pedro Bichara. El titular del cuerpo llegó en la misma lista que el intendente, aunque conserva una relación política estrecha con el vicegobernador Pedro Pesatti, que gobernó Viedma entre 2019 y 2023.
Bichara es una pieza central porque la ruptura entre Pesatti y Castro, que modificó los equilibrios de Juntos Somos Río Negro en la capital. Castro fue jefe de Gabinete durante la intendencia de Pesatti, pero cuando el vice decidió romper lanzas con Weretilneck, el intendente se alineó con el gobernador. El mandatario provincial lo promovió como vicepresidente de Juntos Somos Río Negro y lo convirtió en uno de sus principales dirigentes territoriales.
Marcos Castro y Alberto Weretilneck en Viedma.
Dentro del oficialismo municipal también aparecen Luciano Ruiz y Natalia Macri. Ruiz proviene del kirchnerismo y llegó al esquema de Castro a través de Nos Une Río Negro, una de las colectoras que acompañaron su candidatura en 2023. En esa misma construcción se ubicó Evelyn Rousiot, quien mantiene una relación cercana con el Ejecutivo y funciona como uno de sus apoyos políticos. Macri, en cambio, conserva vínculos con Pesatti. Esa cercanía alimenta dudas sobre el acompañamiento automático a las decisiones del intendente.
El resto del cuerpo muestra una oposición fragmentada. Vanesa Cacho Devicenzi representa al PAR, partido fundado por el exlegislador Mario Sabbatella, hoy incorporado al proceso de unidad del peronismo provincial y relacionado con Patria Futuro, el sector que referencia al gobernador bonaerense Axel Kicillof.
También forman parte del Concejo Lorena Alan, cercana al exlegislador y excandidato a intendente Pablo Barreno; Algañarás, uno de los impulsores de los pedidos de informes por la licitación de los baños; Silvina Franco, de Primero Río Negro y cercana al armado libertario de Damián Torres; y María Andría, de Cambia Río Negro, identificada con el espacio que conduce el diputado nacional Aníbal Tortoriello.
La apuesta por la reelección
La reorganización del gabinete tiene un objetivo que excede la administración cotidiana. Castro ya reconoció a Letra P su intención de competir por la reelección en 2027 y necesita apalancarse en su gestión. Por eso no sorprende la decisión de colocar las obras y la presencia territorial en el centro de la nueva etapa. El municipio anunció un plan de recuperación de calles, obras de asfalto y trabajos de cordón cuneta en los barrios Lavalle y Álvarez Guerrero. Parte de esas intervenciones dependerá de la asistencia financiera del gobierno provincial.
La relación con Weretilneck es, al mismo tiempo, la principal fortaleza política de Castro en una ciudad donde Pesatti todavía mantiene cierta influencia. Allí construyó una red política que todavía atraviesa el municipio y el Concejo. Las opciones de Castro luego de la ruptura en las legisaltivas 2025 eran preservar el vínculo con su antecesor o convertirse en el principal representante del gobernador en Viedma. Eligió la segunda alternativa.
El intendente deberá demostrar ahora que los cambios de nombres pueden traducirse en una recuperación política. La primera prueba será atravesar la investigación por Módulos Patagónicos sin nuevas derivaciones. La segunda, ordenar una relación con el Concejo donde los votos propios no están garantizados y cada sector comienza a posicionarse para la sucesión municipal. Castro presenta el reacomodamiento como el inicio de una nueva etapa en la gestión. En la superficie, cambian secretarios y subsecretarios. Por debajo, se disputa el control político de Viedma.