Reforma electoral en Santa Fe: a contrarreloj, negocian cómo elegirán estatuyentes las ciudades autónomas
En 2027 varios municipios, como Rosario, votarán a quienes redacten sus cartas orgánicas. El debate quedó solapado, pero confían en llegar a un acuerdo.
La Legislatura de Santa Fe suma temas en la reforma electoral.
La reforma electoral que está a punto de votarse en la Legislatura deSanta Fe tiene un capítulo que transitó buena parte de la discusión por debajo del radar. Mientras oficialismo y oposición negocian cantidad de boletas y pisos electorales, quedó pendiente definir cómo se organizarán las elecciones de estatuyentes en los municipios que avancen con sus cartas orgánicas.
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Según pudo saber Letra P, el asunto aún está en proceso de conversaciones y estará reflejado en el texto que pretende aprobar Unidos. "Va a estar contemplado", confirmaron fuentes del oficialismo. Sin embargo, todavía no existe acuerdo sobre la letra fina ni sobre cuánto deberá regular la provincia y qué quedará bajo la órbita de cada municipio autónomo.
El punto, confían, no pone en riesgo la aprobación que el oficialismo pretende conseguir esta semana en Diputados ni modifica el cronograma trazado para completar después el trámite en el Senado, pero sí abrió una discusión que deberá saldarse en medio de las últimas reuniones porque, con 2027 cada vez más cerca, hay ciudades que necesitarán reglas para elegir a quienes redactarán sus cartas orgánicas.
La autonomía abre otro capítulo electoral en Santa Fe
La reforma constitucional de 2025 modificó de raíz el régimen municipal santafesino y habilitó a las ciudades de más de 10 mil habitantes a dictar sus propias cartas orgánicas. Para hacerlo, deberán constituir convenciones estatuyentes cuyos integrantes serán elegidos por el voto popular.
Rosario es el caso más avanzado. El Concejo municipaldeclaró la autonomía a fines del año pasado y dejó formalmente convocada una Convención Estatuyente de 28 integrantes, que serán elegidos en las elecciones generales de 2027. Ese escenario obliga ahora a conectar dos procesos que hasta aquí corrieron por carriles diferentes: la autonomía municipal y la reforma electoral provincial. “Vamos a proponer que se incluya como cláusulas y régimen transitorio”, confirmaron en el municipio rosarino.
El intendente Pablo Javkin, tras la promulgación de la ordenanza de autonomía para Rosario.
"La provincia tiene que organizar el acto electoral, que esa es la competencia que tiene, pero hay que ver ahí si se permite que los municipios decidan la fecha, quién puede presentar lista, esas son cuestiones a discutir", graficó ante Letra P una voz de la oposición involucrada en las conversaciones.
Ahí está buena parte del nudo. La intención es que la reforma electoral establezca un marco provincial que permita realizar las elecciones de estatuyentes, sin avanzar sobre facultades que la nueva Constitución reservó para los municipios autónomos. Después, cada ciudad tendrá margen para construir su propia arquitectura institucional.
En Rosario, por ejemplo, la discusión de la Carta Orgánica podrá incluir desde la eventual elección de autoridades por distrito hasta modificaciones en la estructura política de la ciudad. La ordenanza de autonomía dejó varios de esos puntos como una hoja de ruta no vinculante para la futura convención.
¿Una regla transitoria o permanente?
Una de las alternativas que circula en las conversaciones es incorporar cláusulas o un régimen transitorio que permita ordenar las primeras elecciones de estatuyentes después de la reforma constitucional. La fórmula serviría, especialmente, para resolver el escenario de 2027 y después dejar que cada municipio termine de establecer sus propias reglas.
Sectores del peronismo plantean que el régimen no debería pensarse únicamente para esta primera tanda de ciudades. El argumento es que la Constitución habilita a dictar cartas orgánicas a todos los municipios de más de 10 mil habitantes y que otras localidades pueden atravesar ese umbral en los próximos años.
Por eso, sostienen que sería conveniente dejar establecido un mecanismo general y permanente, capaz de aplicarse también a los municipios que decidan avanzar con su autonomía más adelante.
"Lo habíamos planteado en la discusión de la ley de municipios, incluso lo habíamos puesto en nuestro proyecto", recordaron fuentes del espacio. Aquella discusión no terminó incorporando una solución específica para las elecciones de convencionales y el asunto reapareció ahora, cuando la reforma electoral entra en zona de definición.
El tema que pasó debajo del radar
La elección de estatuyentes estuvo lejos de ocupar el centro de las negociaciones durante los últimos meses. ¿Olvido o simplemente prioridades? La discusión política se concentró en otros capítulos mucho más calientes: cuántas boletas habrá dentro del cuarto oscuro, qué sucederá con las primarias, cuáles serán los pisos para acceder a las elecciones generales y qué modificaciones tendrá el sistema electoral santafesino.
#SemanaSantaFe Una reforma electoral con casi todos adentro
La autonomía quedó en un segundo plano hasta que el calendario empezó a imponer sus propias urgencias, mientras que las distintas ciudades ya avanzan con sus propios esquemas. La ciudad capital ya inició su discusión institucional, otras de menor escala como Pérez transitan el mismo camino, mientras que Rosario fue incluso más lejos y ya estableció que sus 28 convencionales serán seleccionados en los comicios generales de 2027.
Por eso, aunque el capítulo pueda parecer técnico, tiene una consecuencia política concreta: el año próximo los santafesinos podrían encontrarse no solamente con las categorías electorales habituales, sino también con listas de candidatos encargados de escribir las primeras cartas orgánicas de la nueva etapa autonómica.
En el oficialismo aseguran que el capítulo estará dentro de la reforma. Lo que todavía debe resolverse es hasta dónde llegará la legislación provincial y cuánto quedará librado a las decisiones de los gobiernos locales. El equilibrio no es menor: la provincia necesita reglas para organizar las elecciones, pero al mismo tiempo debe evitar que esas reglas terminen condicionando la autonomía que la propia Constitución acaba de reconocerles a los municipios.