Las elecciones legislativas en Río Negro pondrán en disputa las tres bancas en el Senado y dos en la Cámara de Diputados. Serán un prueba para el disperso espacio liberal que dio el batacazo en 2023, pero sobre todo para el gobernador Alberto Weretilneck y para el peronismo, que arriesgan más que nadie el año que viene.
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Esta nota forma parte de una producción especial de Letra P pensada para confeccionar el mapa federal de los comicios de medio término, bajo la premisa de que cada provincia es un mundo y de que en cada distrito el tablero político cobra una fisonomía particular que desarma el esquema de fuerzas de la política nacional.
En Río Negro no se ponen en juego cargos provinciales el año próximo.
El oficialismo (Juntos Somos Río Negro)
La fuerza oficialista rionegrina, Juntos Somos Río Negro, maneja variables electorales conocidas para defender el escaño que ocupa Mónica Silva en la cámara alta. La opción es el vicegobernador Pedro Pesatti, que desde antes de la competencia en la que se coronó presidente de la Legislatura estaba anoticiado de que podría encabezar el tramo superior de la boleta en 2025.
Alberto Weretilneck y Pedro Pesatti, vuelven a incidir en el armado electoral de Río Negro.
En Diputados, se habla de una amnistía para el barilochense Agustín Domingo, que al igual que Silva finaliza su mandato en diciembre del año próximo. El economista, que sirve de nexo entre la gobernación y la intendencia de San Carlos de Bariloche, es una figura que se instaló en el Círculo Rojo local. Otro de los nombres que volvieron a sonar es el intendente de El Bolsón, Bruno Pogliano, que ya había intentado ser la opción en 2021 sin éxito.
Weretilneck apuesta a retener las dos bancas que hoy responden al provincialismo en el Congreso. Son espadas que el mandatario rionegrino utilizó durante todo el año para lidiar en la cancha parlamentaria con el gobierno de la motosierra.
El peronismo de CFK
La fragmentación que se originó tras la ruptura del denominado “gran acuerdo” entre el Partido Justicialista (PJ) y Weretilneck para los comicios de 2023 subyace en la cocina rumbo a la instancia de medio término. Sin importar el intento del senador camporista Martín Doñate de cauterizar las heridas del pasado reciente, en el peronismo hay conflicto.
Doñate y Silvina García Larraburu intentarán retener sus bancas en el Senado, pero no está clara la fórmula. Ambos se plegaron al armado del partido detrás de Cristina Fernández de Kirchner, pero expresan diferencias en el recorrido local.
María Emilia Soria Silvina García Larraburu María Eugenia Martini
Doñate teje con un puñado de intendencias, las menos gravitantes en el electorado del reducido mapa justicialista, para tener posibilidades. Larraburu se muestra con otras figuras, la mayoría reticentes a La Cámpora, como el dirigente del gremio de Judiciales Pablo Barreno.
En el peronismo díscolo hay intenciones de competir, aunque prima la dispersión. El Movimiento Evita, referenciado en Silvia Horne, trama un acuerdo con la delegación rionegrina de ATE, que a nivel nacional comanda Rodolfo Aguiar. Acumula en las orillas del espacio a organizaciones sociales relegadas por los acuerdos tradicionales de cúpula.
Villaverde suena para ir por un lugar en el Senado, mientras que Rivero no descarta lograr meterse en la discusión de Diputados. Los nombres que suenan todavía en un terreno muy resbaladizo son varios, como el del intendente de Allen, Marcelo Román, que llegó al poder de la mano de la Unión Cívica Radical (UCR) y terminó militando en las fuerzas del cielo.
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Lorena Villaverde, diputada nacional electa, con el roquense Juan Martín. Se mueve la política para 2025 en Río Negro.
A ese combo se le anexan satélites provinciales, como CREO Río Negro del diputado Aníbal Tortoriello, que finaliza su mandato en diciembre del año próximo, y el abogado roquense Nicolás Suárez Colman, de Republicanos Unidos.
¿Juntos por el Cambio?
Queda en negociación el futuro del PRO. Ordenado con el triunfo del legislador Juan Martín en la interna partidaria, aguarda coordenadas nacionales para definir qué rumbo tomará. En el epílogo de este año, avanzó en acuerdos con la tropa rionegrina del presidente Milei. El otro socio de Juntos por el Cambio, llamado Cambia Río Negro en la última instancia electoral, el radicalismo, naufraga en la incertidumbre.
La conducción boinablanca no abandonó el "gran acuerdo" con el oficialismo y pretende seguir colgada de la boleta verde de Weretilneck. Un espacio opositor se manifestó en los últimos meses, pero está lejos de doblar el rumbo de un partido que supo conducir por 28 años consecutivos el gobierno provincial.
La avenida del medio
Poco se sabe del sector de centro que hoy arma el cordobés Juan Schiaretti. En algunos cafés de la rosca de Viedma se mencionó que viejos aliados de Miguel Ángel Pichetto podrían entusiasmarse en un lista para 2025, pero por el momento son todas especulaciones.
La izquierda
Gabriel Musa, quien fuera candidato a gobernador por el Frente de Izquierda y se desempeñara como concejal en la localidad valletana de General Enrique Godoy, es una de los nombres con mayor proyección dentro de ese espacio de cara a 2025.