El presupuesto es la foto más honesta de un gobierno. Los discursos se olvidan; las partidas quedan. Por eso, desde el bloque de La Libertad Avanza vamos estudiar el proyecto que el Ejecutivo porteño envió a la Legislatura con una pregunta central: ¿cuánto le cuesta el Estado a cada porteño y qué recibe a cambio?
La Argentina cambió. Desde diciembre de 2023, el gobierno de Javier Milei puso el equilibrio fiscal en el centro de sus decisiones y la Ciudad no puede mirar ese cambio desde la tribuna. Tiene recursos, tiene capacidad para revisar sus gastos y tiene porteños que pagan impuestos muy altos para servicios que se pueden mejorar muchísimo.
Que el último presupuesto de la gestión de Jorge Macri incluya rebajas en Patentes es una buena noticia. Tampoco es casualidad. Cuando llegamos a la Legislatura, la baja de impuestos era una bandera que levantábamos en soledad. Éramos tres legisladores; hoy somos 14. Claramente, instalamos una discusión que ahora atraviesa a casi todos los bloques.
Pero una baja de impuestos sólo es sostenible si viene acompañada de una baja del gasto. Si el alivio de hoy se financia con deuda o se compensa con otro impuesto mañana, los porteños no habrán ganado nada. Tampoco alcanza con bajar lo que antes se aumentó.
Por eso vamos a impulsar la exención para los autos híbridos. Porque también estamos hablando de seguridad jurídica. Hubo porteños que decidieron comprar un auto contando con ese beneficio y después les cambiaron las condiciones.
En fin: hace dos años que pedimos bajar impuestos. Hace dos años que pedimos más austeridad. Y hace dos años que planteamos que cada gasto de la Ciudad debe tener una justificación clara. Y a este proyecto de presupuesto todavía le falta esa decisión.
Las demandas de La Libertad Avanza
Por eso, durante el debate presupuestario vamos a exigir tres condiciones:
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Solo acompañaremos un presupuesto con una sustancial baja del gasto público. La Ciudad todavía tiene secretarías, subsecretarías, direcciones, organismos y cargos jerárquicos cuya necesidad debe justificarse. Hay estructuras que podrían desaparecer sin afectar un solo servicio que recibe el vecino. Nuestro criterio es claro: un Estado no se achica a medias. O sobra, o no sobra. Si sobra, afuera.
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No vamos a acompañar deuda para sostener gastos corrientes ni para postergar decisiones que el Gobierno debe tomar hoy. Cada autorización deberá tener un destino preciso, una justificación y un beneficio concreto para los porteños. Si el Gobierno de la Ciudad quiere bajar impuestos, lo tiene que financiar con menos gasto.
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Además de bajar impuestos necesitamos desregulación económica y administrativa. La burocracia cuesta. Son horas que pierde un comerciante esperando una habilitación, el proyecto que un emprendedor abandona por un trámite interminable, el porteño que no consigue una respuesta. Vamos a insistir con nuestros proyectos de Libertad Comercial y silencio positivo. Si el Estado no responde dentro del plazo, la respuesta debe ser sí. Queremos que se traten antes de fin de año, junto con la discusión del presupuesto.
Seguridad, limpieza y orden en la Ciudad de Buenos Aires
También vamos a exigir prioridades claras. Seguridad, limpieza y orden en el espacio público: ahí tiene que estar el esfuerzo del Gobierno. Cada programa y cada oficina que no contribuya a esas prioridades debe explicar por qué sigue consumiendo recursos de los porteños.
Vamos a acompañar lo que vaya en la dirección correcta, proponer cambios concretos en comisión y rechazar lo que implique más gasto o más trabas. El año pasado logramos incorporar nuevas exenciones a impuestos. Este año vamos a volver a dar esa discusión.
Después de dos años de reclamos, ya no alcanza con dar pequeños pasos. La Ciudad puede bajar más impuestos de verdad, gastar mejor y sacarles trabas a quienes trabajan. Este presupuesto tiene que demostrar que está dispuesto a hacerlo.
- Pilar Ramírez es presidenta del bloque La Libertad Avanza en la Legislatura porteña.