Patricia Bullrich se salió con la suya: la jefa del bloque La Libertad Avanza (LLA) en el Senado acordó con la oposición la letra definitiva de la reforma laboral, con una treintena de cambios. Por presión de los gobernadores, no habrá baja del Impuesto a las Ganancias a sociedades comerciales.
Además, la CGT no perderá recaudación y el subsidio a la indemnización será mayor para las pymes. Para mostrarse como artífice de la reforma, Bullrich anunció el acuerdo durante una conferencia de prensa realizada en el salón de las provincias del Senado, acompañada por sus principales socios de la oposición Eduardo Vischi (LLA) y Enrique Goerling Lara (PRO).
La sesión será este miércoles a las 11 y con el consenso alcanzado La Libertad Avanza se aseguró la aprobación. En Diputados intentarán convertirlo en ley antes de que finalicen las sesiones extraordinarias.
"Una ley no es la imposición de una parte sobre la otra sino la construcción de un acuerdo. Los senadores dijeron que tiene que ser con una mirada más federal", celebró Bullrich, en un mensaje a los sectores más intransigentes de su gobierno, que exigían votar a todo o nada el proyecto como fue enviado en diciembre. Era la idea de Javier Milei, pero cedió.
Como explicó Letra P, el texto final fue negociado en una extensísima reunión que hubo el lunes por la noche entre la jefa de LLA y los bloques aliados. “Hay 28 modificaciones”, contó Bullrich, quien englobó en el acuerdo a 44 votos de su lado. Sumó a bloques que participaron de la negociación, pero no quisieron mostrarse en el anuncio, como Provincias Unidas y los partidos provinciales de Misiones, Salta, Santa Cruz y Neuquén.
La concesión de Patricia Bullrich
El único voto negativo, por ahora, es el de Unión por la Patria (UP), donde aun así hay tres senadores que en diciembre acompañaron el Presupuesto, cercanos a gobernadores aliados. No serían necesarios este miércoles, pero tal vez sí el Gobierno precisa el aporte de esos mandatarios en Diputados.
El principal cambio de la reforma es que se quitará del proyecto el capítulo de Ganancias, que reducía tres puntos el aporte de las sociedades comerciales. Se trata de un pedido de las provincias que Milei se negaba a eliminar del texto, pero Bullrich decidió borrar por su cuenta ante la falta de consenso.
"Se postergó el tratamiento de Ganancias, hasta construir un programa de reforma fiscal integral que tome en cuenta a los tres niveles", anunció Bullrich y habló de un "pacto fiscal" que pidió discutir el radicalismo, que incluiría otros impuestos. El debate de este capítulo se mantuvo hasta minutos antes de la conferencia, en una reunión de labor parlamentaria en la que se ultimaron los detalles del anuncio.
Bullrich se mantuvo firme: este martes por la mañana fue a la Casa Rosada y planteó en la mesa política que no estaba dispuesta a perder la votación de estos artículos. Parecía ser la idea de Milei y su hermana Karina para llevar la cuenta de qué gobernador estaba dispuesto a desafiarlos.
Flexibilización que viene
Bullrich explicó en la conferencia que la reforma laboral mantiene los principales cambios en las relaciones laborales. Los juicios por despidos se limitarán a considerar los salarios de los trabajadores, sin agregados, como aguinaldos y vacaciones. “Había causas por seis millones y se pagaban 300", ejemplificó la jefa de LLA.
En cuanto a las jornadas laborales, habrá posibilidad de hacer un banco de horas. "Si una persona quiere tomarse el día para ir a un acto escolar, no pierde el presentismo. Hoy lo pierde", explicó Bullrich. Se define con claridad qué es un beneficio social no remunerativo, como comedor, reintegros médicos, guardería, útiles y capacitación.
Habrá vacaciones compartimentadas, incentivos a las capacitaciones y nuevas reglas para la junta médica, que deberá definir las instituciones. Se crearán un Registro de inversiones productivas, para premiar aportes en tecnología y expansión.
Bullrich anunció que se mantienen los cambios a los convenios colectivos de trabajo: se impuso su idea de que haya una orden de prelación al convenio de menor volumen, con la chance de que en las propias empresas tengan un acuerdo salarial. "Pueden tomarse en cuenta realidades de las provincias", agregó la senadora.
Este cambio fue un reclamo de las pymes, pero no tanto de las grandes empresas, temerosas de enfrentar a comisiones internas revoltosas. Por pedido de la UCR, el fondo de asistencia laboral (FAL), creado para financiar indemnizaciones, tendrá como prioridad a las empresas chicas. Se compondrá del 3,5% de aportes destinados a Anses y, de esa masa de recursos, el 2.5% irá para las pymes y el 1% para las grandes. En dos años se dividirá en partes iguales, con 1.5%.
Premio a los gremios
Quizá la sorpresa del dictamen fue que los gremios también lograron recortar artículos del proyecto, aun cuando la CGT hará una movilización este miércoles. Bullrich habló de un "diálogo subterráneo" con los sindicatos que permitió eliminar el recorte de un punto a los aportes empresarios a la obra social. Seguirá en el 6%.
Como anticipó Letra P, tampoco se anulará el cobro compulsivo de la cuota sindical. Las empresas seguirán siendo agentes de retención (una posibilidad que querían eliminar los proyectos promovidos por la UCR el año pasado), mientras que el cobro compulsivo continuará por dos años, con un tope del 2%.
Este aporte estaba en riesgo porque el proyecto elimina la ultraactividad, como se denomina a la posibilidad de continuar con un convenio colectivo si no se reemplaza por otro. Como quedó redactado el texto que será aprobado, el convenio se eliminará sólo ante la petición de una de las partes. O sea, no podrá la Secretaría de empleo clausurar un acuerdo.
Hubo otros dos cambios por pedidos sindicales. No se eliminarán los estatutos profesionales, pero habrá seis meses para incorporarlos a los convenios colectivos. "Son leyes anteriores a la de contratos de trabajo. No tienen por qué seguir", dijo Bullrich. Tampoco se eliminaron los dos artículos que financian al Incca y a RTA. Prevalecerán sólo dos años.
Otra modificación es la prohibición a que las billeteras virtuales puedan pagar salarios, un pedido de los bancos que Bullrich aceptó. "Tiene que crecer hasta ser bancos", señaló la senadora.