En un discurso que sorprendió por su brevedad, Pablo Javkin completó la ceremonia de asunción de su segundo mandato al frente de la Municipalidad de Rosario. Con la intención de matizar logros de gestión con promesas para el segundo tiempo, el alcalde acusó recibo de la victoria por una exigua diferencia que le posibilitó mantenerse al frente del Palacio de los Leones y le dijo a los rosarinos “los escuché”. Algunos hits reversionados, como el del rosarinismo que tan bien le sienta, y una apuesta a todo o nada para el futuro: la seguridad, de la mano de “mi amigo el nuevo gobernador” de Santa Fe.
Javkin eligió iniciar su segundo mandato en dos pasos. Muy temprano a la mañana tomó posesión del cargo en la vecinal Empalme Graneros. Al mediodía fue el turno del Concejo Municipal. Al recinto ingresó cuando faltaban pocos minutos para las 13, tras unas palabras de la presidenta María Eugenia Schmuck. “Me honra compartir el compromiso que compartimos desde muy jóvenes”, lo floreó su socia política. El alcalde tuvo jura radical: lo hizo “por la memoria de Raúl Alfonsin” -al igual que Maximiliano Pullaro ayer- y “por la vida y la paz” de los rosarinos, rememorando aquella vieja consigna de la Junta Coordinadora Nacional. No fue el único detalle boina blanca: le regalaron una réplica del bastón de mando del "padre de la democracia".
El público mezcló política y negocios. Además de la lógica presencia del nuevo gabinete, se le sumaron las principales figuras del socialismo en la Legislatura -incluso estuvo la presidenta de la Cámara baja, Clara García-, la senadora Carolina Losada y los diputados del PRO José Núñez y Gabriel Chumpitaz. Entre ellos, se mezclaron los empresarios mediáticos más importantes de la ciudad, organizaciones de la sociedad civil, y hasta el perottismo, representado por su exministra de salud Sonia Martorano.
JavkinAsuncion4.jpg
Pablo Javkin recibe la réplica del bastón de Raúl Alfonsin. // Foto: Municipalidad de Rosario / Silvio Moriconi
La ausencia que hizo ruido fue la del pullarismo. Salvo sus concejales Federico Lifschitz y Anahí Schibelbein, ningún representante de Pullaro acompañó al alcalde. Sobre la hora, con el discurso empezado, llegó Cristian Cunha, presidente del PRO y flamante secretario de Cooperación de la provincia: fue el único funcionario del gobierno provincial presente. “Maxi terminó tarde ayer y tenía la primera reunión de gabinete hoy, no podía”, aclaró un miembro de la tropa del gobernador. Cerca del intendente coincidieron y avisaron que habría un encuentro en breve, probablemente el martes.
El renovado intendente no arriesgó demasiado con su discurso, que duró quince minutos. Despertó los primeros aplausos cuando saludó a los excombatientes de Malvinas presentes y a los familiares de víctimas de la inseguridad. Comenzó sus palabras -”apenas las necesarias”, avisó- con un mensaje clave tras haberse arrimado al abismo del llano durante las elecciones: “Entendimos el mensaje que nos dieron cuando nos eligieron para gobernar la ciudad por cuatro años más”. “Hicimos mucho pero no todo lo que queríamos. Podemos hacer más. Vamos a hacer más”, prometió.
https://publish.twitter.com/oembed?url=https%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fpablojavkin%2Fstatus%2F1734241771419320678&partner=&hide_thread=false
La única apuesta fuerte del intendente fue en materia de seguridad. La crisis de violencia se lleva puesto cualquier otro logro y Javkin lo sabe. “Ahora que ya no estamos tan solos vamos a poder enfrentar en serio el principal flagelo que no nos deja vivir tranquilos”, anunció, en referencia al gobierno de Pullaro. “Quiero decirle a mi amigo el nuevo gobernador y su equipo que confiamos y creemos en él y que estamos listos para aportar todo lo que esté a nuestro alcance en la batalla urgente por recuperar la paz”. El alcalde apuesta fuerte pero no todas sus fichas, se ve, son propias.
Tras esa primera movida fuerte, Javkin se aferró a lo que le sale bien. Podría decirse que arriesgó en el primer penal y el resto los pateó fuerte al medio. Valorizó los logros de su gestión, remarcando que cumplió sus promesas de campaña. “Hicimos todo eso y mucho más, pero claro que faltó”, balanceó. Entre sus anuncios para el segundo tiempo, se destacó la novedad de que la Escuela de Oficios de la Universidad Nacional de Rosario tendrá lugar en los distritos municipales. Franco Bartolacci, rector de esa casa de estudios y estrechísimo aliado del alcalde, miraba desde un palco.
JavkinAsuncion1.jpg
Pablo Javkin saluda a la militancia en la puerta del Palacio Vasallo // Foto: Municipalidad de Rosario / Silvio Moriconi
Para el final, el intendente se reservó su mejor versión: la del hijo de la Rosario rebelde. Desplegó un relato épico sobre “la ciudad que se hizo de resistir para crecer”, buscando tocar el orgullo de los rosarinos y mostrarse como uno más de ellos. “Pondré todo lo que haga falta para que cada vez que nos crucemos por la calle, pueda decirles gracias por haberme confiado de nuevo el honor de ser el intendente de la ciudad que tanto amo”, cerró el discurso que dio inicio a su segundo tiempo, la etapa que marcará su futuro político tras las fronteras rosarinas.