Municipios con las cuentas en rojo: Axel Kicillof abre la canilla para que los intendentes hagan obras
Firmó un decreto que habilita transferencias por al menos $250.000 millones para infraestructura. La primera cuota, el 30 de abril. Negociación “uno a uno”.
El fondo, creado para que la Provincia tome deuda y derive parte de esos recursos a los municipios, se financia con el equivalente al 8% de lo que obtenga el Ejecutivo bonaerense por operaciones de endeudamiento, con un piso garantizado de $250.000 millones para 2026 y 2027 en caso de que ese porcentaje resulte insuficiente. El 70% se distribuirá entre los 135 distritos según el Coeficiente Únicode Distribución y el 30% restante se canalizará a través de tres programas provinciales.
El esquema le da a la provincia un manejo fino de la relación con cada intendente: cada distrito deberá elegir uno solo de los tres programas -transposte, infraestructura o cultura-, lo que convierte la adhesión en una negociación individual entre cada jefe comunal y el ministerio correspondiente.
Kicillof conferencia de prensa YPF
La primera cuota del fondo está prevista para el 30 de abril y alcanzará unos $50.000 millones a repartir entre los 135 distritos. Kicillof había anticipado el pago durante la reunión que mantuvo el 26 de marzo con más de 60 intendentes en el Salón Dorado de la Gobernación, donde se comprometió a cumplir los plazos pese a la situación financiera de la provincia.
Buenos Aires en rojo
El contexto que rodea la reglamentación es de fuerte presión sobre las cuentas provinciales y municipales. En el primer trimestre de 2026, la provincia de Buenos Aires perdió $282.554 millones en transferencias nacionales respecto al mismo período del año anterior, medido en moneda constante, lo que representa una caída real de 6,7%. Los municipios sienten ese impacto de manera directa a través de la coparticipación secundaria bonaerense, que se achica a medida que caen los recursos totales que recibe la Provincia.
Legislatura bonaerense
Fue en ese marco que Kicillof convocó a los intendentes a fines de marzo. Al encuentro asistieron 62 de los 135 jefes comunales bonaerenses -faltaron los de La Libertad Avanza, los del PRO en su mayoría y varios peronistas históricos- y el gobernador expuso un diagnóstico crítico. "Las finanzas municipales y provinciales están atravesando una crisis originada por tres situaciones: lo que el Estado nacional ha dejado de hacer, lo que nos ha quitado y la caída de la recaudación como consecuencia de sus políticas de ajuste", dijo.
Reclamo ante la Corte Suprema
En ese encuentro, Kicillof también anunció que la provincia coparticipará el 16,14% de los fondos que logre recuperar de las ocho demandas judiciales que inició contra el Estado nacional desde 2024, y anticipó una nueva presentación ante la Corte Suprema por incumplimiento del Pacto Fiscal por un monto cercano a $1,3 billones. Se trata, por ahora, de recursos eventuales atados al resultado de litigios que aún no tienen fecha de resolución.
El fondo llega cuando el piso ya cedió: desde diciembre de 2023, los municipios bonaerenses acumulan una pérdida de un billón de pesos en fondos coparticipables y la morosidad de las familias alcanzó en enero el 10,6%, el nivel más alto en dos décadas. En ese cuadro, los recursos para obras son bienvenidos, aunque los intendentes saben que no alcanzan para revertir una tendencia que se va profundizando con el correr de los meses.