Misión voto blando: las razones del Gobierno detrás de un descoordinado "operativo ilusión de alivio"
Dogmático, Javier Milei le habla a su núcleo duro. Pragmático, el gabinete busca seducir a desencantados con ideas en los márgenes de la escuela austríaca.
Fue gracias a que Sandra Pettovello estuvo de invitada este martes a la reunión de mesa política del Gobierno que Toto Caputo consiguió dar la puntada final para presentar, al día siguiente, un fondeo de $2 billones para créditos hipotecarios del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES, que está bajo la órbita de Capital Humano. El resultado de ¿la carambola? es una postal de un Gobierno que improvisa, navegando entre los márgenes del dogmatismo de Javier Milei y el "operativo ilusión de alivio" que propone un sector acuerdista pensando en la reelección.
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Bastante difícil le resultaba al Presidente justificar la medida del "mejor ministro de Economía de la historia", que choca con sus referentes de la escuela austríaca como Henry Hazlitt, autor del libro que el propio Milei le regaló a su tropa legislativa esta semana y que rechaza la injerencia estatal en los créditos, como para que encima Caputo hablara de "justicia social" en el anuncio. El libertario ha sostenido que ese término acuñado por el peronismo "es una cuestión de ladrones”.
En el gobierno hablan de "un error" dialéctico del ministro, justo cuando la administración busca profesionalizar su comunicación, tras la traumática salida de Manuel Adorni, pero todavía tiene serios problemas de vocería.
El lunes, ante el gabinete, y el martes, ante legisladores de La Libertad Avanza, Milei pidió que salgan a "validar la gestión", molesto porque -según él- el kirchnerismo logró instalar "mercados repugnantes", como el drama de la la morosidad de las familias. Algunos hicieron la tarea, aunque de forma caótica, sin estrategia, y, a merced de un temario abierto, terminaron regalando titulares polémicos: Alberto Benegas Lynch culpó a quienes compraron televisores y no los quieren pagar porque Argentina perdió el Mundial.
"Ahora dicen ‘el problema es la morosidad’, me niego a creer que seamos tan pelotudos"
Javier Milei afirmó que "usar mercados controvertidos para hacer campaña negativa no es nuevo" y recordó: "En 2023 los impresentables hablaban de mercados de órganos". pic.twitter.com/jEYqdVjprv
Pero la "justicia social" de Caputo esconde una necesidad interna: la seducción de un votante blando de La Libertad Avanza, que apoyó a Milei después de elegir a Patricia Bullrich en las generales de 2023 y volvió a apostar por el mileísmo en 2025 por "miedo" al peronismo, pero que hoy está esperando ver si asoma una tercera opción. Karina Milei debe haber tomado nota y por eso llamó aMauricio Macri para reunir al PRO con LLA, como prólogo de una alianza.
Por convicción o estrategia, Milei sigue en la suya, pensando en el núcleo duro. Recuperó a los medios como su principal enemigo y dejó claro a su gabinete que no tiene que mencionar la palabra "empatía", ya que la asocia a un eufemismo negativo que, con notable éxito, logró instalar la oposición sobre su administración. El regreso de los insultos al vocabulario presidencial, que el primer mandatario había abandonado tras perder en los comicios bonaerenses, se lo atribuyeron a ese enojo. Un ministro admite que, en el último tiempo, Milei "está puteando más", también en privado.
Karina Milei y la mesa política.
Pero sus funcionarios entendieron que el Presidente abrió un poco una puerta que hasta ahora estaba cerrada a cal y canto. "El problema del Gobierno es cómo conectar con el votante blando. Al duro no le gustaba Adorni, puede estar más apático, pero a la hora de las elecciones lo vas a tener. Necesitamos al otro para perforar el techo de los 35 puntos y llegar a los 40", analiza un estratega del oficialismo que se mueve de manera silvestre.
En la búsqueda de ese votante enjabonado, pusieron sobre la mesa varias opciones de anuncios. Una de ellas era una baja "significativa" de impuestos, una promesa mileísta todavía incumplida (si bien él se jacta de haber cumplido todas en dos años de mandato). La idea chocó con otra doctrina del mandatario, ya que, haciendo cálculos, la iniciativa comprometía el equilibrio fiscal y, por ende, las metas del FMI. El clásico dilema de la frazada corta en versión dogmatismo versus pragmatismo.
Sensación de alivio
Mientras la línea de créditos de Caputo beneficiará a un universo muy reducido (concepto admitido en Balcarce 50), Capital Humano logró instalar mediáticamente que pretendía fijar un “salario mínimo garantizado” de 1 millón de pesos y este viernes la CGT y la CTA abandonaron la reunión del Consejo del Salario por no querer hacerla por Zoom.
Leemos en la tapa de los diarios que el gobierno tiene la intención de llevar el piso de los salarios negociados en los convenios a $1.000.000
No parece ser una medida con mucho impacto
A abr26, tomando la categoría inferior, solo un convenio estaba abajo de ese valor, por… pic.twitter.com/jSeSUWEPhZ
Bullrich negocia cambios con los aliados del Senado para que las leyes mileístas salgan, tal vez no como quisiera Federico Sturzenegger, pero el resto de la Casa Rosada logra celebrarlo. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, suma fotos con gobernadores, con vistas a acuerdos segmentados en 2027 y acompañamiento legislativo en 2026: con algunos negocia sacar Buenos Aires del régimen de zonas frías, para darle zonas cálidas a otras provincias sin romper la balanza presupuestaria. "Se hace política con bajo costo fiscal", sentencian en un despacho.
Todo Marcha Acorde al plan
Cualquiera podría decir que existe un plan coordinado, que une todas las jugadas, haciendo honor al acrónimo TMAP de Santiago Caputo. "Es un gobierno de tribus, cada uno hace lo que le conviene", afirman en un sector del oficialismo, desencantando con el empoderamiento de los Menem y el triunfo del karinismo en la interna del triángulo de hierro.
En el medio validan esa visión: "No hay una estrategia, son ataques espasmódicos". Ambos coinciden: el Gobierno se está moviendo en los últimos días, después de la parálisis por Adorni, a la que sobrevivo una sobreexposición de Milei, con cadena nacional por la carta orgánica del Banco Central incluida.
Antes de que Adrián Ravier se desmintiera a sí mismo por orden de El Jefe (el vocero había dicho que Santiago Oría había desplazado a Caputo de la comunicación digital), el asesor compartió un tuit en una de las cuentas que se le adjudican: "Supongo que solo me sentaré aquí en un horror silencioso y veré cómo se desarrolla el desastre exactamente como predije". Podría ser su estado de WhatsApp.
Caputo también compartió un posteo de Twitter, cuyo autor trabaja para Mercado Libre, que analizaba la morosidad con una mirada favorable para el Gobierno, lo cual por un momento equilibró el debate en las redes. Milei también celebró el informe que nadie de su administración pudo hacer, ni siquiera "los picantes" del Caputo ministro, tal como ironizaron en Balcarce 50.
Que maravilloso es este posteo del forista @matifer. Recomiéndolo para todos los que de buena fe estaban siguiendo el tema de la mora. https://t.co/mMMht6FOPr
Desde la descoordinación, Bullrich hace "mileísmo crítico" por si no logra su cometido de ser la candidata a vicepresidenta de Milei, o si el electorado 2027 busca otra oferta de derecha; Santilli se rodea de gobernadores con la mira en ser uno de ellos el año que viene; Caputo atiende las necesidades del mercado que le reclama dinamizar la economía, la misma que según el Presidente anda perfecta; y Pettovello instala noticias que la tienen de protagonista para poder tuitearlas arrobando a @jmilei, como suele hacer.
Ajeno a las intrigas internas que buscan hacerle retoques estéticos al modelo libertario para garantizar la reelección, detrás del atril Milei se muestra como Hiroo Onoda, el soldado japonés que siguió peleando la segunda guerra mundial hasta 1974 en la isla de Lubang, en Filipinas, convencido de que los partes que la daban por finalizada eran estratagemas del enemigo para que se rindiera.
En la escuela ORT, de campaña ante menores de edad, el Presidente dio un discurso a puertas cerradas que la Casa Rosada igual se encargó de difundir, en el que sentenció: "Al populismo no se le gana con más populismo, sino haciendo las cosas bien".