Maximiliano Pullaro y Mauricio Macri se llenaron de mimos y gestos este viernes en Santa Fe. El gobernador y el expresidente jugaron juntos para la foto, pero también, en privado, avanzaron hacia la construcción de una coalición que sostenga la base del proyecto mileísta, pero le agregue valor y aroma cambiemista. Mientras, se busca nombre para un candidato, sin apuro.
Pullaro despidió con entusiasmo al bostero. En la previa, dudaba realmente de las intenciones de Macri acerca de querer armar un esquema nuevo de poder a nivel nacional, pero escuchó las palabras en boca del fundador del PRO y se subió, decidido, al barco. “Quiere armar algo grande”, se convenció uno de los dirigentes radicales que participó de la reunión más privada de la visita.
La UCR y el PRO, un solo corazón
Macri devolvió con más de un halago la alfombra roja que le tendió Pullaro. La bilateral en Casa de Gobierno tuvo, además de ellos a dos, a dos radicales, el presidente del Comité Nacional, Leonel Chiarella, y a su homólogo provincial, Felipe Michlig. También participaron dos figuras amarillas: la diputada Gisela Scaglia, titular del partido en la provincia, y el funcionario Cristian Cunha. Mucha armonía, sintonía fina, ganas de construir. “Este es el radicalismo que me gusta”, les concedió el expresidente en el cara a cara.
Pullaro se convenció entonces de que Macri no da el próximo paso, no sale de gira por el interior, solo para cuidar la quinta familiar de la Ciudad de Buenos Aires. “Me sorprende ver cómo administra los egos de los demás, es llamativo”, le comentó el expresidente a un par de dirigentes provinciales del PRO tras el encuentro con el mandatario radical.
Macri cree que el modelo económico que lidera el presidente Javier Milei debe sostenerse. Pullaro adhiere, pero el expresidente blanqueó en el meeting privado que el Gobierno no tiene capacidad para anexarle a su plan el crecimientolo que requiere el país. “No hay gestión, no hay inversión, hay que construir una alternativa republicana”, reflexionó Macri ante Pullaro y la UCR. Pullaro, claro, compra.
Maximiliano Pullaro, en la misma senda que Macri
“Nosotros estamos ahí, estamos justos en esa pelea”, le confesó un pullarista paladar negro a Letra P. Las intenciones de Macri, como comentó más de una vez este medio, le allanan el camino al gobernador. Es que no hay a simple vista un mandatario o un outsider que se quiera cargar al hombro una aventura presidencial bajo los márgenes estrechos de lo que fue Provincias Unidas. Sin embargo, con otro volumen, con Macri a la cabeza –candidato o armador– la cosa adquiere otro espesor y despierta otros entusiasmos.
No se habló de nombres ni de candidaturas. “Tiene que aparecer, hay que ir viendo, no volverse loco”, según un dirigente santafesino que participó del cónclave en Casa de Gobierno. El plan tiene como apuesta máxima colarse en el ballotage presidencial y vender “racionalidad” en la instancia final.
La apuesta de máxima también contempla un acercamiento con la senadora Patricia Bullrich. Macri remarcó en Santa Fe, pese a trascendidos, que no se reunió con la exministra. Parte del PRO de la Bota cree que el distanciamiento es un tema de egos y se enmienda con “intereses comunes” que tienen que abordar. “Llegado el momento, van a hablar”, asegura un santafesino que habla con ambos. Pullaro, claro, no se niega a la posibilidad.
La UCR de Santa Fe compra el plan
Todo el radicalismo provincial quedó encendido con la visita de Macri. Es que Pullaro va a ir por la reelección, pero tiene decidido, a la par, comprometerse con el armado nacional. Salvo que Milei enderece la economía y reactive la micro, pero el gobernador no la ve en el corto plazo. Macri, tampoco.
“Macri ve que Milei no puede sostenerse en el tiempo, que ya cumplió su tarea”, observa un pullarista que siguió de cerca la gira del viernes. “Macri está viendo que Milei no es un técnico para las crisis que se vienen”, añade.
Pullaro piensa parecido. No ve en Milei y en el Gobierno espalda y sensibilidad para surfear las demandas por venir. Por ese motivo, con paciencia, cree que hay que explorar otra ruta. Macri vuelve a la provincia, esta vez a Rosario, después del Mundial. Seguramente ambos se volverán a encontrar, para posar y avanzar.