ENTREVISTA

María Migliore: "La política de la Ciudad de Buenos Aires se está cerrando sobre sí misma"

La exministra de Larreta lanzó su nuevo espacio político, defendió la integración socio-urbana y cuestionó el rumbo de la gestión porteña.

Aunque dejó la gestión porteña tras la llegada de Jorge Macri, María Migliore sigue siendo una de las dirigentas más asociadas a las políticas de integración socio-urbana desarrolladas durante los años del PRO. Hoy esas propuestas son objeto de una revisión crítica por parte del Ejecutivo mientras la exministra quiere hacer pie en la Ciudad de Buenos Aires.

Pese a ser una de las figuras más identificadas por la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, la ex ministra de Desarrollo Humano y Hábitat hoy busca construir un camino propio desde Popurrí, un espacio político que reúne a dirigentes sociales, ambientales y territoriales con la intención de disputar una nueva agenda para la Ciudad.

El espacio busca articular perfiles provenientes de la gestión pública, el trabajo territorial y el activismo social y ambiental. Además de Migliore, participan el extitular del IVC Juan Maquieyra, los referentes de Jóvenes por el Clima Bruno Rodríguez y Eyal Weintraub, la activista Mercedes Pombo, el dirigente barrial Nicolás Torres y la psicóloga social Anahí Galeano.

En diálogo con Letra P, Migliore explicó los objetivos del espacio, defendió las políticas de integración urbana y cuestionó el rumbo que tomó la gestión porteña en los últimos años.

Popurrí busca una alternativa para la Ciudad de Buenos Aires

—¿Qué es Popurrí y por qué impulsarlo ahora?

—Venimos trabajando hace años en la Ciudad y sentimos que hay espacio para construir una alternativa nueva que proyecte futuro. No queremos quedarnos solamente en la crítica o en el diagnóstico. No nos gusta lo que está pasando y creemos que hay que construir una propuesta que pueda llevar a la Ciudad para adelante.

—Formaste parte del PRO durante muchos años. ¿Qué cambió?

—Estoy muy agradecida por mi experiencia en la gestión y aprendí muchísimo. Pero hoy no me representa el rumbo que tiene la Ciudad. Cuando Jorge Macri ganó la elección yo decidí irme porque siempre tuvimos miradas distintas sobre qué había que hacer.

La integración urbana y el legado del PRO

—La integración socio-urbana fue una de las políticas más identificadas con tu gestión, pero ahora es una de las más cuestionadas por la administración Macri. ¿Qué pensás de las críticas que recibe hoy?

—Creo que están equivocadas. La integración socio-urbana mostró en la Ciudad de Buenos Aires, en Argentina y en otros países de América Latina que es una de las políticas más transformadoras para combatir la pobreza estructural. Hay que reconocer que el punto de partida no es el mismo para todos. No es lo mismo nacer en un barrio acomodado que hacerlo en un barrio popular, donde muchas veces las oportunidades, los vínculos y las posibilidades de proyectar un futuro son mucho más limitadas.

Podemos discutir cómo se hizo, qué cosas mejorar o qué aprendizajes dejaron los años de gestión, pero no podemos discutir que es una política necesaria. Además, está demostrado que no solo mejora la vida de quienes viven en esos barrios, sino también la de los entornos que los rodean. No es incompatible con una política de vivienda para la clase media ni con otras prioridades de gestión. Son discusiones que tienen que convivir.

La mirada sobre Jorge Macri

¿Cómo evaluás la gestión de Jorge Macri?

—Además de tener una mirada distinta sobre la Ciudad, creo que hay una incapacidad muy grande para gestionar lo cotidiano. Uno de los principales aportes que hizo el PRO durante sus años de gobierno fue mejorar la calidad de la gestión pública, incorporar tecnología, profesionalizar procesos y poner el foco en los resultados.

Yo siempre defendí la idea de que gestionar mejor también es una forma de hacer política porque mejora la vida de las personas. Creo que muchas de esas capacidades se fueron construyendo durante años y hoy parte de eso se está perdiendo. La Ciudad también es una caja de resonancia de lo que ocurre en el país, pero eso no explica todo. Hay problemas que tienen que ver con la capacidad de gestionar y de sostener una visión clara de hacia dónde se quiere llevar Buenos Aires.

El futuro político de Popurrí

¿Qué futuro imaginan para Popurrí?

—Hoy nuestra prioridad es construir una representación, una causa y propuestas concretas para la Ciudad. Veo una política demasiado concentrada en discutir alianzas, escenarios electorales y acuerdos entre dirigentes, cuando la principal pregunta debería ser qué proyecto se le ofrece a la sociedad.

Nosotros queremos dedicar nuestra energía a construir una propuesta que vuelva a interpelar a las personas y que pueda proyectar futuro. Después llegará el momento de discutir elecciones o alianzas. Antes hay que construir una agenda, un equipo y una visión de Ciudad que pueda dar respuestas a los desafíos que vienen.

Jorge Macri envió un proyecto para llevar a 80 la cantidad de juzgados laborales en la Ciudad de Buenos Aires.
Jorge Macri y Javier Milei. 

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