Luján se prepara para la misa del papa León XIV el 11 de noviembre y la gestión del intendente Leonardo Boto intenta mantener el acontecimiento lejos de la política. Pero la sucesión no espera: en el entorno del jefe comunal camporista confían en que la ley de reelecciones cambie, mientras surgen aspirantes dentro y fuera del peronismo.
El tablero político del distrito de cara a 2027 se sacudió en los últimos días con una declaración periodística del Jefe de Gabinete de Boto, Matías Fernández, quien buscó despegar al jefe comunal de cualquier aprovechamiento político del desembarco del pontífice. Sin embargo, Fedrnández marcó la cancha al afirmar que confían en que la ley que prohíbe a los intendentes competir por un tercer mandato consecutivo "va a ser modificada" y entonces Boto -que está en su segundo período de gobierno- podrá volver a presentarse.
El efecto León XIV
La visita de León XIV será una vidriera de dimensión inédita para Luján. La cifra que se maneja es de dos millones de fieles el miércoles 11 de noviembre, a las 10, frente a la basílica, en el último acto del Papa en el país antes de partir hacia Perú. Boto ya jugó sus cartas en Roma: participó de la audiencia general en la plaza San Pedro y, en lugar de una imagen de la Virgen de Luján, le regaló al pontífice una copia enmarcada de una foto de 2004. En esa imagen, Jorge Bergoglio, entonces arzobispo de Buenos Aires, concelebra una misa con Robert Prevost, superior general de los agustinos, en la parroquia San Agustín de Recoleta. El intendente, egresado de ese colegio, le recordó el vínculo, según publicó Letra P.
El intendente camporista alineado a Wado De Pedro fue reelecto en 2023 y no puede ir por la reelección el año próximo si la Legislatura bonaerense o la Justicia no modifican ese marco legal. Pero en el peronismo bonaerense evalúan el desembarco de León XIV, en Luján, como el mejor escenario para valorizar la gestión local del peronismo y retener el distrito en 2027.
La posible sucesión
Mientras esa discusión sigue abierta, en la gestión de Boto varios funcionarios asoman la cabeza para la sucesión y ninguno logra imponerse. Suenan el propio Fernández; el secretario de Obras e Infraestructura, Abel Rausch; el presidente del Concejo Deliberante, Federico Vanín, y el presidente del bloque oficialista, Joaquín Martucci.
Dentro del peronismo, la figura que se mueve por fuera de ese grupo es Mauricio Molinero, extitular de la oficina local de la ANSES y antiguo referente de La Cámpora en Luján, hoy enfrentado con Boto y alineado con el MDF de Axel Kicillof.
Desde la oposición, la figura más visible es Rita Sallaberry, diputada provincial del PRO con mandato hasta 2027 y presidenta de la Unión Vecinal de Luján, el partido que fundó su abuelo, el exintendente Pedro Sallaberry. Fue funcionaria de la gestión de Oscar Luciani, antecesor de Boto, perdió la interna de Juntos por el Cambio de 2019 con el radical Fernando Casset y, en las legislativas de 2021, le sacó cuatro puntos y medio al candidato del intendente.