Luján, pasión de multitudes antes del abrazo con León XIV
García Cuerva afina el mensaje para la peregrinación. Malvinas sumó otro gesto. El intendente Boto mueve fichas en Roma antes de la llegada del pontífice.
El papa León XIV recibe una foto especial del intendente de Luján, Leonardo Boto
Luján ya entró en la cuenta regresiva de la visita del papa León XIV. La peregrinación juvenil, una marcha inédita de veteranos de Malvinas y un foro internacional convierten a la ciudad en el escenario donde la Iglesia empieza a marcar el tono político y pastoral que acompañará la llegada del pontífice en noviembre.
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El 11 de noviembre, desde el altar que se levantará frente a la basílica, León XIV presidirá la misa que cerrará la etapa argentina de su gira sudamericana, antes de partir hacia Perú tras su paso por Uruguay. Hasta entonces, el calendario religioso empezó a encadenar una serie de actos que funcionan como antesala de ese desembarco.
Malvinas abrió la antesala
El 20 de septiembre, por primera vez en la historia, Luján fue sede de una peregrinación de veteranos de Malvinas. Convocados por el municipio, la Federación de Veteranos de Guerra bonaerense, la Confederación de Combatientes de Malvinas y el santuario, excombatientes de más de veinte localidades caminaron desde el Complejo Monumental Malvinas Argentinas hasta la basílica, acompañados por la imagen de la Virgen que en 1982 había estado con los soldados en las islas.
El intendente Leonardo Boto habló de "mantener viva la memoria" y del "compromiso irrenunciable con la soberanía nacional". Durante la jornada también tomó impulso un petitorio para construir una capilla en el Cementerio Argentino de Darwin.
La multitud y el mensaje de García Cuerva
El próximo fin de semana llegará otro hito de la antesala: la 52ª Peregrinación Juvenil a Pie, con el lema "Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos".
El sábado 3 de octubre, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, encabezará la salida desde el santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers. En la Iglesia esperan que vuelva a utilizar el tono crítico que ya exhibió frente a las políticas del gobierno libertario. El año pasado, en la catedral metropolitana, había advertido que "se muere la fraternidad" delante de Javier Milei.
Según las autoridades eclesiásticas, la edición anterior reunió a unos dos millones de personas y este año esperan una convocatoria similar y mayor.
El foro que conecta a Luján con Roma
La agenda continuará entre el 19 y el 20 de octubre con el Primer Foro Iberoamericano de Ciudades Marianas, que reunirá a representantes civiles y eclesiásticos de más de 20 santuarios, entre ellos Aparecida, Guadalupe, Copacabana, Caacupé y Fátima, con el respaldo del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).
La discusión incluirá temas ligados a la fe popular, el financiamiento de los santuarios y el turismo religioso.
Para cerrar los preparativos del encuentro, Boto viajó a Roma y participó de la audiencia general del papa en la plaza San Pedro. En lugar de regalarle una imagen de la Virgen de Luján, eligió una copia enmarcada de una fotografía de 2004 en la que Jorge Bergoglio, entonces arzobispo de Buenos Aires, y Robert Prevost, superior general de los agustinos, concelebraban una misa en la parroquia San Agustín de Recoleta.
El intendente, egresado de ese colegio agustino, aprovechó el encuentro para recordarle ese vínculo al pontífice. En la misma visita dejó una ofrenda floral ante el mosaico de la Virgen de Luján en los Jardines Vaticanos y se reunió con Emilce Cuda, la argentina que es secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina, para coordinar el foro y la logística de noviembre.
La ciudad que espera otro papa
El arzobispo de Mercedes-Luján, Jorge Scheinig, resumió así el espíritu con el que la Iglesia encara la visita: "Luján es la casa de la Madre, la casa de los argentinos".
El prelado contó que autoridades municipales, provinciales y nacionales trabajan de manera coordinada para organizar el ingreso y la salida de una multitud que podría permanecer más de doce horas en torno al santuario. También reveló que fue el propio León XIV quien envió a la basílica la sotana blanca que usaba el papa Francisco, que actualmente se conserva allí.
No será la primera vez que un papa rece ante la Virgen de Luján. En junio de 1982, en plena Guerra de Malvinas, Juan Pablo II llegó a la basílica en el tren presidencial del Ferrocarril Sarmiento, entregó una Rosa de Oro y pidió a los jóvenes que el odio no envenenara sus almas.
Cinco años más tarde, cuando su itinerario ya no contemplaba una escala en el santuario, pidió sobrevolarlo con el avión papal y, al mirar la basílica desde la ventanilla, pronunció una frase que todavía circula en la memoria eclesiástica: "La salvación del mundo partirá de la Argentina".
En 1997 elevó a Mercedes-Luján al rango de arquidiócesis dependiente directamente de la Santa Sede. Casi cuarenta años después, Luján vuelve a prepararse para recibir a un papa.