Los Jefes: Karina Milei escenificó un alto al fuego con Bullrich, que ya ganó
Hubo foto, pero la desconfianza sigue. La senadora demostró que puede sobrevivir al enojo de la hermana presidencial. Bajan las acciones para una vicepresidencia.
Una foto vale más que mil palabras. Y la instantánea del alto al fuego entre Karina Milei y Patricia Bullrich, escenificada este miércoles en el primer piso de la Casa Rosada, no es la excepción. Después de desafiar por segunda vez en el año a El Jefe, la senadora dedicó 13 palabras para sentenciar que, al menos esta pulseada, la ganó ella: “Reunión con Karina, trabajando siempre juntas por las transformaciones que lidera el Presidente”.
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La difusión de la foto le correspondió a la exministra de Seguridad, pero fue controlada desde la vocería oficial. Las lecturas coinciden dentro y fuera de los despachos de Balcarce 50. El análisis pictórico es simple: Bullrich está casi de espaldas, en el despacho de Karina, permitiendo que la protagonista de la imagen sea la secretaria general de la Presidencia. Lo mismo vale para la comunicación, que quedó a cargo de la senadora.
Bullrich arrobó a Javier Milei, quien a su vez reposteó la foto. Apenas dos horas antes, el Presidente había retuiteado un mensaje de Ricardo Manuel Rojas, el exjuez que rechazó el ofrecimiento del Gobierno para ser Procurador del Tesoro, en el que argumentaba a favor de que el Ejecutivo pueda retirar un pliego en el Senado.
Quien designa a los jueces es el Presidente de la República. Así como presenta un pliego al Senado, puede retirarlo. Te puede gustar o no, pero así es la Constitución. Nadie tiene un derecho adquirido antes de su designación formal.
Esa precisamente fue la génesis del conflicto de esta semana entre Bullrich y ambos Milei. La jefa del bloque La Libertad Avanza (LLA) del Senado apeló a la objeción de conciencia (que adelantó en un tuit y en una llamada con el Presidente) para declararse en contra del retiro del pliego de María Verónica Michelli, aspirante a un cargo en el Tribunal Oral Federal N.º 3 de La Plata, por ser cuñada de Hugo Alconada Mon, el periodista del diario La Nación crítico del Gobierno que investiga el caso #Libra.
No es esa la razón que argumenta Milei para evitar el nombramiento, sino que hay un potencial conflicto de interés por el vínculo familiar. Se lo dijo a Bullrich en la llamada telefónica en la que la senadora recordó que su renuncia (a la titularidad de la bancada) está a disposición del Presidente.
Por lo bajo, saborea el momento Santiago Caputo, que vive la interna de la interna: Las Fuerzas del Cielo le endilgan el escándalo Michelli al ministro Juan Bautista Mahiques, puesto por Karina, pero propuesto por los Menem. La guerra fría con Bullrich hizo olvidar, al menos por una semana, la pelea de fondo en el gobierno.
Patricia Bullrich ya ganó
Bullrich ganó el round. Este jueves, el Senado no votará el retiro del pliego. ¿Esto significa que la pax armada que sellaron la jefa del bloque y El Jefe es irrompible? En un despacho del Gobierno agitan un fantasma: hay otro pliego potencialmente conflictivo, que espera ser tratado en la cámara alta. Es el de la esposa de un periodista.
Karina salvó las ropas, al menos. Perdido por perdido, gracias a la foto logró recuperar centralidad, luego de que su jefatura, otrora implacable a fuerza de excomulgaciones (como la de Ramiro Marra), quedara herida. El alto al fuego graficó lo que ya el karinismo admitía entre dientes: Bullrich tiene votos propios y los está cuidando para 2027, y romper con ella no es posible en este contexto, mientras ella mide cada vez mejor en las encuestas y Milei recién acaba de detener su caída. Como publicó Susana Maidana en Letra P, la exministra es la dirigenta del oficialismo con mejor imagen del país. “Sabemos lo que es Patricia, con lo bueno y con lo malo”, tratan de justificar la guerra fría en la Casa Rosada.
La senadora se cobró el destrato que recibió a principios de año, cuando pensaba que era la figura indiscutida de LLA para ser candidata a jefa de Gobierno porteño y se sorprendió cuando Pilar Ramírez, voz y ojos de Karina en la Ciudad, se juntó con Manuel Adorni para repasar una agenda legislativa porteña.
La caída en desgracia del Jefe de Gabinete, cuyo patrimonio está en la mira judicial, pareció allanar el camino a la exministra. Hace 27 días, Bullrich hizo el primer desaire al liderazgo de karinista: le exigía al vocero la presentación “de inmediato” de su declaración jurada 2025.
Puertas adentro, la senadora replicaba los argumentos que utilizó al pedirle explicaciones a José Luis Espert por su relación con Fred Machado, antes de que el economista renunciara a su candidatura bonaerense: su electorado es el mismo que el del PRO y tiene mayores reclamos de transparencia que otros espacios.
El enojo de Karina Milei
¿Eso fue lo que molestó a Karina o, como todo indica, que Bullrich intercalara su campaña metropolitana con viajes al exterior? En una misma semana, la senadora pasó de ir a Chile en una suerte de visita de Estado a recorrer Villa Lugano.
Si bien se mueve como potencial postulante porteña, al punto que este viernes tendrá una nueva actividad en la Ciudad (posiblemente, con Ramírez como chaperona), Bullrich se encarga de dejar trascender que sus aspiraciones van más allá: desea ser vicepresidenta de Milei. Su rebeldía aleja esa posibilidad. “Ya tenemos un ejemplo de librepensadora en ese puesto, no necesitamos otra”, mascullan, en referencia a Victoria Villarruel.
La tercera alternativa es la que El Jefe busca evitar: que Bullrich se convierta en la mejor oferta electoral para el Círculo Rojo en lugar de la reelección del Presidente. Karina parece seguir el consejo de Michael Corleone en El Padrino II: “Mantén a tus amigos cerca, pero a tus enemigos aún más cerca”.