LIBERTARIOS VS. FEDERALES

Los gobernadores de Provincias Unidas proyectan un interbloque en el Senado, pero sufren por la UCR

Los negociadores muestran flexibilidad y ofrecen ceder la marca para articular la bancada. El objetivo de llegar a diez bancas. La rosca de verano.

Sin prisa, los gobernadores de Provincias Unidas piensan en el operativo que desplegarán en el Senado para conformar un bloque propio. A priori, la misión aparece más difícil que en la Cámara de Diputados. Por ese motivo, corre la idea de permitirse ser aún más flexibles que la varioopinta bancada de 22 asientos de la cámara baja.

En ese contexto, ponen en valor una ventaja. El tiempo no apremia: el horizonte es febrero, cuando se celebre la sesión preparatoria en la cámara alta.

Los tiempos del bloque de Provincias Unidas

La cuestión está en agenda. Luego del receso legislativo se elegirán a las autoridades de la cámara alta y se integrarán las comisiones, situación en la que pesará el volumen de cada bloque. Por lo tanto, será una negociación durante el verano.

Diciembre se cargó de temas más urgentes. En Provincias Unidas mencionan la rosca por la sucesión al frente del Comité Nacional de la UCR, en la que Maximiliano Pullaro y Gustavo Valdés se involucraron para ungir a Leonel Chiarella, y los temas que la Casa Rosada incluyó en sesiones extraordinarias y están siendo tratados, como el Presupuesto 2026 y la reforma laboral, caros al interés -y a la caja- de los gobernadores. “Hoy priorizamos trabajar nuestra posición en esos asuntos”, reconoció un operador.

La flexibilidad de los gobernadores

Sin embargo, la cuestión del armado en el Senado está presente y forma parte de los cálculos. “Queremos un bloque que trabaje en sintonía con los gobernadores”, dice uno de los involucrados en la negociación. Saben que es una tarea compleja y, por eso, están dispuestos a negociar cuestiones que en otro contexto no estarían sobre la mesa. Por ejemplo, el formato de interbloque. No descartan, incluso, resignar el nombre Provincias Unidas y elegir otro menos vinculado con los jefes provinciales.

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Camau Espínola y Alejandra Vigo.

Camau Espínola y Alejandra Vigo.

En cuanto a la composición del bloque, los cálculos más realistas hablan de entre diez y 12 escaños. En la primera cuenta aparecen la cordobesa Alejandra Vigo y el correntino Camau Espínola, que ya tienen un bloque llamado Provincias Unidas. Ambos se perfilan como los principales voceros del espacio que se proyecta. Ignacio Torres podría aportar a las chubutenses Edith Terenzi y Andrea Cristina. Claudio Vidal podría sumar a la dupla santacruceña José María Carambia y Natalia Gadano. Lógicamente, es lo planeado: todo está por negociarse.

El enigma de la UCR y un anhelo

El resto de los nombres surgiría del bloque de la Unión Cívica Radical, que hoy tiene diez bancas. Hay allí un problema: en ese grupo hay senadores que tienen sintonía fina con la Casa Rosada. Algunos por el vínculo de sus gobernadores. Es el caso del mendocino Alfredo Cornejo, a quien le responden Rodolfo Suárez y Mariana Juri, y del chaqueño Leandro Zdero, que tiene alineada a Silvana Schneider. Otros, por su relación personal con Javier Milei, como la santafesina Carolina Losada, quien formó parte del Consejo de Mayo que confeccionó el proyecto de reforma laboral.

“Es lo mismo que pasó en Diputados. Deberán decidir si quieren mantener una unidad por la unidad misma o crecer con identidad propia”, reflexionan en Provincias Unidas. Una fuente que conoce a los senadores radicales que tienen vínculo con la Casa Rosada cree imposible que el bloque boinablanca se rompa. “Todos están cómodos adentro y lo del bloque con gobernadores ni se está charlando”, aseguran.

La duda es si armar un interbloque resignando el nombre de Provincias Unidas alcanzará para convencer a la totalidad o a una parte de esa decena radical a cambiar de bancada.

Hay, además, una intención de sumar también al PRO. “Mauricio Macri tiene que ser aliado. Tiene más coincidencias con nosotros”, repiten en el armado de los gobernadores. Va en línea con lo que Gisela Scaglia le propuso al expresidente como contraataque cuando él la quiso correr de la presidencia del PRO de Santa Fe por no integrar el bloque amarillo en la cámara baja y aceptar presidir el conglomerado de los gobernadores. Además de la chubutense Cristina, el PRO cuenta con el misionero Enrique Goerling Lara y la pampeana María Victoria Huala.

El flamante bloque de Provincias Unidas con Gisela Scaglia, la presidenta, en el centro.
Mauricio Macri junto a Gisela Scaglia y Maximiliano Pullaro en su última visita a Rosario, en febrero de 2025.

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