La UCR renueva autoridades en la provincia de Santa Fe en un clima de relativa calma, con una excepción clave: el departamento La Capital, donde chocan dos sectores encabezados por José Corral y Leandro González. Aunque hay optimismo por lograr una síntesis, la clave está en cómo se reparten los lugares. Llamadas cruzadas y reuniones para destrabar el conflicto.
La llave del conflicto está en el reparto de los cargos
Lo que ocurrió en el departamento La Capital contrasta fuertemente con lo sucedido en el resto de la provincia: hubo presentación de dos listas departamentales y también en todas las seccionales. Síntoma de que las negociaciones internas no llegaron a buen puerto. “Un sector quedó afuera de las charlas y eso generó enojo”, detalló en estricto off the record un dirigente.
Sin embargo, todas las tribus de la UCR confían en que, con el correr de los días, bajará la espuma y aparecerá un acuerdo que acomode la interna. De un lado está José Corral, diputado provincial, que muchas veces actúa como vocero del gobierno de Maximiliano Pullaro y fue dos veces intendente de la capital. En la otra vereda se para Leandro González, que integra la tribu Encuentro, es el director del Ente Portuario de Santa Fe y anteriormente fue presidente del Concejo Municipal de la ciudad.
En el radicalismo no andan con rodeos para explicar el quid del conflicto: la llave está en el reparto de los lugares que se ponen en juego. Por ahora nadie se atreve a brindar la fórmula mágica para la unidad, pero hay optimismo. El acuerdo se empezó a hilvanar, emergen algunos puntos en común, pero aún faltan las charlas más sensibles que terminen de surcir la distribución de nombres y sellar el pacto. Hay tiempo hasta la semana próxima, que es cuando se presentan las boletas.
Lo que se juega en la ciudad de Santa Fe y el departamento La Capital
En la provincia, la UCR se divide en dos grandes grupos. Uno de ellos es el NEO, liderado por el gobernador Maximiliano Pullaro, integrado por los senadores y la mayoría de los integrantes del gabinete. Luego está el MAR, que tiene como figura de relieve a Julián Galdeano, secretario de Vinculación Institucional y exdiputado provincial. La disputa en La Capital, sin embargo, excede esas fronteras.
Si se hace zoom sobre la capital santafesina, la situación tiene sus particularidades: Corral -vinculado a la Franja Morada y la Universidad Nacional del Litoral- y González vienen de extractos diferentes, pero tienen un vínculo muy cercano con el NEO de Pullaro. A su vez, también aparecen figuras que son netamente de la tribu del gobernador, como el presidente del Concejo, Sergio “Checho” Basile. Por otra parte, también aparece otra rama que se desprende de la Universidad y que hoy se desempeña en el municipio local bajo la gestión de Juan Pablo Poletti.
Lo que se pone en juego
Entre los cargos y espacios que se ponen en juego está el de el delegado que integrará el comité provincial. Ese rol era ocupado por Adriana “Chuchi” Molina, quien tuvo mucha cercanía con Corral, pero debió renunciar al asumir como integrante del Tribunal de Cuentas en la provincia.
En un presunto acuerdo -aún no aceptado por todas las partes- uno de los nombres que se baraja para ese rol es el de González. Ese sería uno de las nudos más difíciles de desatar. “Hay sectores que reclaman lugares cuando en el último tiempo perdieron peso”, deslizó una fuente.
También deben definirse los seis nombres que irán a la Convención. Actualmente, es Carlos Suárez, del MAR, con consenso para seguir. Por otra parte, se ponen a votación los delegados que eligen al presidente del comité departamental. Todo apunta a que continúe siendo “Checho” Basile.
El radicalismo capitalino se encuentra inmerso en su laberinto partidario, pero podría resolver este tema en los próximos días. El jueves están previstas reuniones de las que podrían surgir novedades.