LETRA PEPE

Ensayo general para el frente anti-Javier Milei

La oposición consiguió los votos para frenar la ley de tierras. ¿Quiebre definitivo en la previa de las elecciones? La juventud y el desencanto libertario.

Al gobernador Hugo Passalacqua le llegaron mensajes de todas las tribus del peronismo. Los senadores Jorge Capitanich y Sergio Uñac, y el jefe del bloque de Unión por la Patria en Diputados, Germán Martínez, le pidieron que ayudara a frenar la derogación de la ley del manejo del fuego. El último en contactarlo, el jueves por la tarde, fue Sergio Massa. “Nos falta un solo voto”, le hizo saber. El misionero dio luz verde y una coalición opositora circunstancial destrozó la ley de inviolabilidad de la propiedad privada de Javier Milei.

La construcción del rechazo llevaba varias semanas en proceso, pero recién terminó de cocinarse el jueves pasadas las 22. Al oficialismo no le quedó otra que retirar el capítulo, como ya había hecho antes con la derogación de la ley de tierras, una pretensión hundida por los gobernadores hasta ahora aliados de la Casa Rosada, Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Rolando Figueroa (Neuquén), Martín Llaryora (Córdoba) y el misionero Passalacqua.

El oficialismo ya había perdido la batalla por la ley en la opinión pública y en la calle. Las encuestas daban altísimos niveles de rechazo. Subidos al discurso de defensa de la soberanía, los mandatarios habían salido a anunciar su enérgico rechazo a la extranjerización promovida por La LIbertad Avanza y habían alumbrado un primer ensayo de coordinación opositora. ¿Es un acuerdo que llegó para quedarse?

Elecciones 2027

“Se viene el operativo despegue de las provincias”, anunció ante Letra P un peronista que trabajó en el punteo de votos hasta la medianoche del jueves. El dirigente conectaba los votos de rechazo a los dos puntos más polémicos de la ley con el adelantamiento del clima electoral, que empezó a mostrar señales de independencia de parte de gobernadores.

Otros artífices del rechazo opositor le pusieron paños fríos. “Fue por este tema puntual. La ley era un desastre y la sociedad estaba en contra", apunta una figura dialoguista del Senado. En el oficialismo se reparten culpas. Algunos apuntan a los caprichos del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Otros culpan a Patricia Bullrich por los votos que se escaparon a último momento. Muchos respiran aliviados. Dentro del bloque libertario hubo voces críticas del proyecto que advirtieron sin ser escuchadas. Ahora flota la duda interna sobre si el quiebre con los gobernadores será permanente .

Hay que ver caso por caso lo que sucede en las provincias. En Catamarca, Jalil anunció la unificación de las elecciones locales con las nacionales y bendijo como candidato a la sucesión a Gustavo Saadi, intendente de la capital provincial. Saadi es, también, el elegido de la senadora Lucía Corpacci, cercana a Cristina Fernández de Kirchner, que se mantuvo este tiempo como opositora dura a Milei.

La candidatura del intendente es una señal de dureza hacia la Casa Rosada. El jueves, el senador catamarqueño Guillermo Andrada, del bloque Convicción Federal, votó en contra de todo el proyecto, al igual que la presidenta de la bancada, la jujeña Carolina Moisés, y la tucumana Sandra Mendoza.

En Tucumán también se instaló un clima hostil hacia los libertarios. Osvaldo Jaldo fue el primer mandatario peronista en alinearse con Milei, al comienzo de su mandato. Sus diputados y senadores votaron las leyes más importantes que impulsó el oficialismo. Ahora entró en modo electoral. Los comicios provinciales serán el 9 de mayo. Karina Milei tiene en esa provincia un candidato propio fuerte que competirá contra el peronismo, el exsecretario de Interior Lisandro Catalán.

Jaldo empujó los votos negativos de Mendoza y Beatriz Ávila, del bloque Independencia. Gustavo Sáenz también mandó a Flavia Royón a votar en contra. “Fueron estos tres gobernadores, muchas veces cuestionados por sus decisiones, los que dieron pasos importantes por conseguir que el gobierno nacional elimine el capítulo de extranjerización de las tierras”, dijo Moisés en el recinto. Un mensaje al resto del peronismo. La jujeña había hablado sobre el proyecto con los mandatarios a fines de mayo, cuando el bloque presentó un dictamen de minoría tras el tratamiento del proyecto en comisiones. “Es invotable”, les adelantó.

Hay que mirar con atención Misiones. La provincia vive una situación inédita por la ruptura entre Passalacqua y el histórico jefe político misionero Carlos Rovira. El jueves, ya empezada la sesión, la senadora Sonia Rojas Decut anunció la conformación del monobloque Movimiento por Misiones (MPM) y formalizó su alineamiento con el gobernador. Del lado de Rovira quedó el senador Carlos Arce.

Passalacqua tiene una mirada más crítica del gobierno de Milei que su exjefe político. Quiere volver a fortalecer el provincialismo. Es posible que también llame a elecciones en mayo. En la conversación sobre la ley fue clave el exgobernador Oscar Herrera Ahuad, que cuestionó abiertamente la modificación a la ley de tierras desde el principio. Es muy cercano a Passalacqua.

Los errores propios del Gobierno hicieron lo demás. La Casa Rosada nunca atendió los mensajes disuasivos que enviaron los gobernadores. Sturzenegger rechazó todas las propuestas de cambio. A la mesa política que encabeza Karina le pareció una buena idea llevar el proyecto al recinto el día después de la victoria de la Selección argentina frente a Inglaterra en el Mundial, que terminó con el despliegue de una bandera de Malvinas de parte de los jugadores. El país ya se había subido a una ola imparable de argentinidad. “Fue todo un desastre. La comunicación, el diálogo político, la ley”, admitió ante Letra P una espada libertaria que defendió en público la iniciativa.

Los votos de los habituales aliados desaparecieron. Votaron en contra los radicales Maximiliano Abad y Daniel Kroneberger, la chubutense Edith Terenzi, la cordobesa Alejandra Vigo, los santacruceños José Carambia y Natalia Gadano. En paralelo, el jefe del bloque Justicialista, José Mayans, Juliana Di Tullio, Capitanich, Wado de Pedro, los diputados Germán Martínez y Cecilia Moreau y, desde afuera, Massa y Axel Kicillof, activaron la rosca opositora.

En el medio, tuvieron que sortear el estallido interno que produjo en el bloque la situación del voto remoto que solicitó Anabel Fernández Sagasti por redes sociales. La pelea fue feroz. Mayans tuvo que maniobrar un acuerdo con Bullrich para mandar la discusión a comisiones y evitar la exposición de las diferencias en público.

Juventud divino tesoro

Para cuando el debate llegó al recinto, el jueves, una enorme mayoría ciudadana ya se había posicionado en contra del proyecto. Una encuesta de Gustavo Córdoba mostraba un rechazo del 77% a la idea de ampliar la venta de tierras a extranjeros. El Gobierno había perdido la batalla también en el terreno que domina, el digital. Nunca pudo encuadrar la discusión bajo el título de “inviolabilidad de la propiedad privada”. En todas las provincias se impuso el nombre de “ley de tierras” y primó el concepto de “extranjerización”, según un informe de QSocial.

A eso se sumó un punto determinante, el rechazo de los jóvenes, que se vio reflejado en el posicionamiento de artistas populares como Tini Stoessel, Emilia Mernes, Nicki Nicole, Dilllon, Trueno, Catriel, L-Gante, María Becerra y Lali Espósito, megaestrellas con millones de seguidores en redes sociales, la mayoría insospechada de vínculos con el kirchnerismo.

“El apoyo de las estrellas juveniles es posterior al posicionamiento de los jóvenes. Ese segmento ya rechazaba la ley antes de que Tini, por ejemplo, dijera algo. Pero estas expresiones solidifican los posicionamientos”, dice Mario Riorda, consultor, especialista en comunicación política, que destaca el corrimiento del electorado que pasó de ser el sostén de Milei a la desilusión.

Los datos sobre la pérdida de apoyo en la juventud son alarmantes para los libertarios. La última encuesta de la consultora Atlas Intel, que se conoció esta semana, muestra una desaprobación de 76,9% para Milei en los jóvenes entre 16 y 24 años. La aprobación en ese rango etario está en apenas 23,1%, mientras a nivel general se mantiene en 39,7%. En el segmento que le sigue, entre 25 y 34 años, la desaprobación llega a 71,9%. Se trata de un derrumbe pasmoso. En la consultora Managemente & Fit detectaron que, en 2025, los menores de 40 años aprobaban la gestión entre 3 y 6 puntos por encima del promedio nacional. Esa brecha no existe más.

La encuesta de Atlas Intel de julio muestra el desplome de la imagen de Javier Milei entre los jóvenes.

La encuesta de Atlas Intel de julio muestra el desplome de la imagen de Javier Milei entre los jóvenes.

“El sector de los jóvenes es en el que más cayó la imagen de Milei; alrededor de 15 puntos desde noviembre, que fue el techo del año pasado. La positiva pasó de 54% a 39% y la negativa creció de 38 a 52. Es natural, cuando un Gobierno se debilita como está pasando, que caiga más en el segmento en el que era más fuerte”, explica Juan Courel, director de la consultora Alaska.

El nacionalismo encendido a partir del Mundial, en particular en los jóvenes, es un tema a mirar de cerca. “Es algo muy instalado, Argentina lo tuvo siempre, pero en un momento hubo como puntos suspensivos sobre esa perspectiva. Con Milei apareció una cierta licencia, la idea de que lo internacional o la cercanía con Estados Unidos representaba una oportunidad. Hoy se ve que no está sucediendo. La ola nacionalista derivada del Mundial, el papelón en Brasil y ciertas amenazas o signos de pregunta sobre el papel de Peter Thiel desarmaron todo”, dice Riorda.

Siempre es la economía

Para Courel, si bien los argentinos tienen sentimientos fuertes respecto de su identidad y el nacionalismo siempre está presente, detrás del rechazo a la política del Presidente está, finalmente, el malestar económico que hace que estas causas tengan mayor eficacia en el debate público. “El nacionalismo funciona, activa sentimientos políticos. Pero la pérdida de imagen de Milei es por cuestiones económicas”, dice. Por eso, Karina está que vuela con Toto Caputo.

Los gobernadores lo huelen en el territorio. Kicillof hace meses empezó a notar un cambio de actitud en ese segmento. En su equipo de campaña recuerdan el clima de entusiasmo con Milei que encontraban en las recorridas de 2023. Jóvenes que militaban con fervor al libertario y le dedicaban chicanas al peronismo. El gobernador se llevaba un “van a correr” o “aguante Milei” en cada interacción. Ya no le pasa.

El líder libertario ya no despierta las mismas ilusiones. Los jóvenes están más propensos a hablar de sus problemas y a contar sus frustraciones. En la provincia miran con preocupación las estadísticas que muestran que el suicidio se convirtió en la primera causa de muerte en personas entre 20 y 35 años. En los últimos cinco años, las internaciones por cuestiones de salud mental crecieron un 98% en adolescentes.

Kicillof intenta llegar a esa franja etaria con mensajes sobre las oportunidades que podría darles el acceso a la universidad y las posibilidades de trabajo que podrían tener con otro plan económico. Intenta vender futuro, el eje que la Casa Rosada no sabe cómo recuperar.

Las encuestas dan muestras del agotamiento del modelo. El último sondeo de Management & Fit dice que el 57% quiere un cambio total de políticas y de gestión, mientras que la encuesta de Hugo Haime tiene ese número en el 65%. La situación es crítica en el AMBA, pero el malestar va calando en las provincias en las que Milei arrasaba. La desaprobación de Milei llegó a 66,1% en la región Centro, según Atlas Intel. En el Nuevo Cuyo alcanza el 74,9%.

Con los números en la mano, a los gobernadores no les costó sumarse al ensayo opositor del jueves.

¿Reactivación del consumo? ¿Con qué pesos?
Javier Milei.

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