Claudia Calderón, electa secretaria general del gremio docente de La Pampa, junto a otras referencias de la conducción.
La conducción del gremio que agrupa a la mayoría de la docencia pública en La Pampa, hipercrítica del gobierno de Javier Milei, salió fortalecida tras la contundente victoria que obtuvo en las elecciones de este jueves, donde el triunfo más firme fue en la seccional de la capital Santa Rosa.
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La Lista Celeste y Violeta – 23 de Mayo de la Unión de Trabajadores de la Educación de La Pampa (UTELPa) respalda a la conducción nacional de la CTERA y si bien protagoniza algunos tironeos con el gobierno provincial también tiene puentes firmes con el Ministerio de Educación de la gestión del peronista Sergio Ziliotto.
Las miradas estaba puestas en la Seccional Santa Rosa, donde se articuló la oposición en torno a la Lista Rosa y Verde, que amagaba con amargarle el fin de semana al peronismo, pero el oficialismo se quedó en ese caso con el 60 por ciento de los votos de la capital y consiguió la victoria más festejada.
Uno de los gremios más grandes de La Pampa
La secretaria general electa para los próximos cuatro años es Claudia Calderón, que debutará en el cargo. Se desempeñaba hasta ahora como secretaria de Prensa del sindicato. Con 4684 personas.habilitadas para votar, UTELPa se consolidó como uno de los gremios más fuertes de la provincia.
El gremio confronta y negocia por cuestiones salariales y laborales con el gobierno, pero se inscribe en el espacio panperonista, comanda la CTA de los Trabajadores y fustiga sin medias tintas a la gestión nacional.
La oposición prefirió no presentar candidaturas ni para el Secretariado Provincial ni para ninguna de las otras 16 seccionales y apostó todas sus fichas a un triunfo en Santa Rosa, que hubiera sido muy ruidoso. No le salió. En esa seccional votaron 1.110 docentes en 37 mesas. El oficialismo cosechó el 60,9%, con 676 votos contra 408 de la oposición (36,7%). Hubo 4 nulos y 22 en blanco. "Es una elección histórica y una diferencia abrumadora", dijo la reelecta Medero.
Sólo hubo internas en otra única seccional, la de General Acha, donde el oficialismo superó a la Lista Blanca-Dignidad Docente. La Celeste y Violeta también se quedó con la terna que se elige para tener representación en el Instituto de Seguridad Social, que maneja las políticas relacionadas con la caja jubilatoria.
Para el oficialismo, lo resultados representaron un alivio y un espaldarazo. “Cada mesa fue una expresión de democracia, participación y transparencia, un orgullo que reafirma a UTELPa como una herramienta potente de transformación y representación”, dijo Calderón tras la victoria.
"Recibimos este resultado como lo que es, un mandato y una responsabilidad, no un punto de llegada. La confianza de las bases se renueva todos los días”, añadió.
Un “fraude” que llegó a la Corte Suprema
La disputa por la seccional Santa Rosa tiene una larga historia. Hace cuatro años se dio la misma puja electoral, aunque mucho más pareja, y la oposición denunció maniobras fraudulentas y judicializó la elección.
Con el correr del tiempo, la intervención final de la Corte Suprema de Justicia no modificó aquella victoria formal de la Celeste Violeta, pero sí quedó embarrada.
Tanto pegó ese episodio en el imaginario docente que este jueves, a poco de iniciada la votación, la Rosa y Verde ya estaba denunciando otra vez “maniobras fraudulentas”, a partir de algunos detalles formales que consideró anómalos en el proceso. “No somos llorones”, añadió el sector que propuso la candidatura de Pablo Acosta y Mariela Lardone.
UTELPa garantizó la “total normalidad” del escrutinio. Al cerrar la jornada, la Rosa y Verde aceptó la derrota incluso antes de que trascendieran los resultados oficiales y felicitó a la ganadora, Miriam Medero, acompañada por Carlos Urmente.
La oposición que creció a la sombra de la mala imagen de los gremios
Aquella situación del supuesto fraude exacerbó el tono opositor del sector Rosa y Verde, un espacio que germinó al ritmo de la mala imagen del sindicalismo en general y mientras crecían también el sector político libertario y de partidos no peronistas.
La Rosa y Verde se nutrió de referencias de “autoconvocados” y de algunos dirigentes políticos de la oposición al peronismo, con caras visibles de militantes del radicalismo. Pero también amuchó a otros sectores críticos que cuestionaron la continuidad de una misma conducción y crecieron haciendo pie en ese desgaste.
Según la oposición, hubo en ese tiempo un proceso de “desafiliaciones masivas” que llegó al 25%, notable en Santa Rosa. El oficialismo desmiente esas cifras: las afiliaciones se cayeron en un 10%, precisa UTELPa.