El vocero presidencial Adrián Ravier quedó expuesto en La Pampa tras la jugada del presidente Javier Milei y su ministro Toto Caputo para beneficiar a Mendoza y su gobernador aliado Alfredo Cornejo, con las regalías de Los Nihuiles. El hecho noticioso sacude a la comunidad y al sistema político pampeano.
Ravier es presidente de La Libertad Avanza en La Pampa y pretende ser candidato a gobernador. Quedó aislado en el silencio en una provincia que reaccionó a viva voz, desde muy diversos ámbitos políticos y sociales, con un repudio casi unánime a lo que el propio gobernador Sergio Ziliotto considera el “robo” que faltaba del río Atuel. Esa lucha por los recursos hídricos tiene una arraigada historia y mueve potentes fibras tradicionales e identitarias en la provincia.
Para La Pampa, el Atuel es como Malvinas
La histórica puja por el río Atuel, que se saldó con un fallo de la Corte Suprema de Justicia que Mendoza incumple, tuvo este viernes un capítulo inesperado. El constitucionalista Andrés Gil Domínguez lo resumió diciendo que “en una primera etapa fue un robo ambiental, productivo y social, y ahora es un robo económico”.
La Pampa ya había dado un paso en conjunto con organizaciones y con el abogado Gil Domínguez cuando internacionalizó la disputa por el río Atuel.
El abogado consideró “absurdo” el argumento oficial para la medida. Milei dice que aunque el río Atuel es interprovincial, la represa que aprovecha sus aguas para generar hidroelectricidad está instalada en la provincia cuyana, y por lo tanto no es interjurisdiccional. Por eso le saca las regalías a La Pampa y se las deja a Mendoza. Ese planteo ya estaba formalizado por Mendoza ante la Corte, que no se había expedido. Por eso Gil Domínguez también considera que el presidente “se entrometió en una causa judicial”.
El constitucionalista también aprovechó para lanzar una chicana a Ravier. “Tiene que dar explicaciones ante la comunidad pampeana, si tiene aspiraciones de ser candidato a gobernador. Cómo va a defender los intereses de la provincia en un tema como este, que es política de Estado, que trasciende a un partido, porque para los pampeanos el río Atuel es como para los argentinos las Islas Malvinas”, dijo.
Gil Domínguez es pampeano y fue uno de los que motorizó un primer planteo por el tema ante la Corte Suprema de Justicia. Después el Estado provincial tomó parte de esos argumentos para lograr una victoria en el máximo organismo judicial, aunque la orden de la Corte de que el Atuel escurra con un caudal de 3,2 metros cúbicos por segundo nunca se hizo efectiva, porque Mendoza retacea el recurso.
Sergio Ziliotto subió un cambio
Ni bien se conoció la normativa del gobierno nacional, Ziliotto anunció que no se iba a quedar quieto. Al rato, ordenó a la Fiscalía de Estado a cargo de Romina Schmidt una presentación judicial contra el decreto. El diputado Hernán Pérez Araujo, que trabajó en la lucha judicial por el Atuel cuando Carlos Verna era gobernador, cuestionó la derogación del decreto de 1973 y advirtió que "ni el gobierno militar, ni ningún otro, se atrevieron a tanta traición y despojo".
El intendente de Algarrobo del Águila Oscar Gatica y el diputado Hernán Pérez Araujo reafirmaron la posición pampeana en defensa de los ríos.
Planteos en el mismo tono llegaron desde todos los espacios políticos y sociales que trabajan en la problemática, como la Universidad Nacional de La Pampa, la Fundación Chadileuvú, la Asamblea Pampeana por los Ríos o los partidos y organizaciones que se vinculan con el oficialismo, además de todo el arco dirigencial del PJ.
Desde la zona oeste de la provincia, la más dañada por el “robo” del Atuel, el intendente peronista de Algarrobo del Águila, Oscar Gatica, agregó que la quita de las regalías "significa volver a castigar a una provincia históricamente perjudicada”. El intendente de la capital Santa Rosa, Luciano di Nápoli fue el más veloz para poner a Ravier en un brete y le pidió la renuncia inmediata “si le queda algo de dignidad”.
Mejor no hablar de ciertas cosas
Frente al coro de repudios y rechazos que cosechó el decreto del gobierno nacional, Ravier hizo silencio. Ante consultas periodísticas, se excusó y dijo que no iba a hablar del tema. No tenía mucho que explicar porque la jugada de Milei lo dejó mal parado. El vocero del vocero dijo que "por el momento no va a hacer declaraciones". Lo acompañó en ese aislamiento el diputado Martín "El Facha" Matzkin, soldado de Patricia Bullrich.
Ese silencio de Ravier resonó mucho más con la aparición de María Alejandra “Marita” Mac Allister, candidata a gobernadora por el PRO e hipotética aliada para 2027. La presidenta del Tribunal de Cuentas aprovechó la situación para posicionarse y marcar diferencias al interior del armado antiperonista. “Yo soy pampeana, voy a defender los intereses de los pampeanos, por supuesto”, dijo.
Marita Mac Allister apuró la jugada y pidió diálogo para revertir el decretazo de Milei: dejó peor parado a Ravier.
Aliado al PRO, el vocero Ravier fue elegido diputado por La Pampa el año pasado, pero reside en la provincia desde hace unos 15 años. En realidad es porteño y la dirigencia política de distintos espacios le cuestiona su poco conocimiento del territorio provincial. “El Atuel es un río interjurisdiccional, esto ya no tiene discusión. De la misma forma las regalías que están vinculadas a los recursos de la provincia tienen que ser reconocidas, tienen que ser respetadas”, agregó Mac Allister, que propuso un diálogo para revertir la medida.
El PRO olió la incomodidad libertaria y entonces también el diputado Martín Ardohain se pronunció en defensa de las regalías pampeanas. Todo un dato para un legislador que llegó al Congreso de amarillo pero se tiñó de violeta y no sacó los pies del plato oficialista.
La UCR, demorada sin cesar
La desaparición en escena de Ravier contagió a la dirigencia aliada del radicalismo, que tras el decreto por Nihuiles miró para otro lado. Hubo un sugestivo retardo en fijar posición, sobre todo por parte del virtual candidato a gobernador Martín Berhongaray, que tiene una trayectoria que visibilizó las luchas por los recursos hídricos. Incluso, en ocasiones, en conjunto con el peronismo.
El gobernador Sergio Ziliotto y Martín Berhongaray, cuando en conjunto reivindicaron la tarea de la Comisión Popular de los Ríos Interprovinciales Pampeanos (COPDRIP).
Esa demora en el posicionamiento, o la idea de andar frente al tema en puntas de pie, es necesariamente interpretada como un alineamiento con los intereses del pretendido nuevo socio libertario. Una demostración más de que los radicales están atados a Ravier.
El dirigente de la UCR de Santa Rosa, Pedro Salas, crítico del acuerdo a cualquier precio para ganarle al peronismo, no perdió la ocasión de meter una cuña. “Imagino que la comisión de los seis notables de la UCR y Berhongaray pondrán esta decisión del gobierno nacional como primer punto de conversación con La Libertad Avanza de La Pampa, si es que aún creen que es posible sentarse a dialogar de futuras alianzas electorales”, lanzó.
Al cierre de este artículo, ocho horas después de conocido el festejo del gobernador correligionario de Mendoza, la conducción del radicalismo de La Pampa no había salido de su mudez.