Lesa humanidad

La casa del secuestro

La nieta restituida Victoria Montenegro encontró la vivienda en la que, hace 47 años, sus padres fueron secuestrados y ella, apropiada. 

En julio de los 2000, un análisis genético le confirmó que su nombre no era María Sol Tetzlaff y que su sangre no era la del alemán enorme y tenebroso ni de la mujer que la golpeaba cada tanto que la habían criado. Supo que, en realidad, se llamaba Hilda Victoria Montenegro Pérez, que sus padre y su madre era una pareja de salteños militantes del PRT-ERP, que eran jovencísimos cuando se los llevó un grupo de tareas integrado por militares de Campo de Mayo y de la Policía bonaerense a principios de 1976. Se enteró que ella tenía apenas algunas semanas y que estaba con ambos cuando fueron secuestrados. Desde entonces, es una orgullosa nieta restituida que abrazó su identidad y la historia de sus padres, una historia a la que le faltaba una pieza: ¿dónde sucedió aquel operativo que los separó para siempre? A 47 años, apareció.

“Ahí estaba ese lugar que nunca creí que iba a poder encontrar, el lugar donde fuimos familia. Eso para nosotros, que estamos bastante rotos, es un montón”, definió Montenegro sobre la casa que habitó junto a Roque Orlando Montenegro e Hilda Ramona Pérez, su papá y su mamá –20 y 18 años respectivamente–, desde el 31 de enero de 1976, cuando ella nació, hasta el secuestro. No fue hace mucho que creyó que jamás iba a encontrar ese lugar.

La restitución de la identidad es un camino que tiene un principio y que rara vez encuentra un final. Gracias a la búsqueda de las Abuelas de Plaza de Mayo, sabe que el matrimonio del genocida Herman Tetzlaff y María del Carmen Eduartes se apropió de ella. Desde entonces, Montenegro está reconstruyendo su historia.

“Siempre fue una deuda conmigo misma”, confiesa la legisladora por el Frente de Todos y titular de la Comisión de Derechos Humanos de la Legislatura. El relato de su familia biológica situó el secuestro en la noche del 13 de febrero de 1976 en donde vivían los tres. En una carta que envió a la Conadep, su abuelo paterno contó que su hijo “Toti”, su nuera “Chicha” y su nieta habían sido “sacados de la casa” en donde vivían, una casa “propia de la que tenía boleto de compra venta y que estaba ubicada a 7 cuadras de la estación William Morris del ferrocarril San Martín”.

Ahí estaba ese lugar que nunca creí que iba a poder encontrar, el lugar donde fuimos familia. Eso para nosotros, que estamos bastante rotos, es un montón Ahí estaba ese lugar que nunca creí que iba a poder encontrar, el lugar donde fuimos familia. Eso para nosotros, que estamos bastante rotos, es un montón

Cuando la cuestión sobre su identidad ya había dejado de ser un secreto, pero aún ella la resistía, su apropiador también le había mencionado algo sobre esa vivienda. “Una vez, yendo por la autopista, pasamos cerca de la estación William Morris y me dijo que ahí cerquita estaba mi casa, que un día me iba a llevar. Después lo detuvieron, fue condenado”, contó.

Sin embargo, los años pasaban y Montenegro no se animaba a “continuar la búsqueda” de sus abuelos. “Lo tenía pendiente, pero no soportaba una nueva frustración. ¿Cómo encontrar una casa entre tantas otras casas? Sin referencias, en mi cabeza tenía la idea de que ya nadie de aquella época quedaba en el barrio. ¿Cómo rastrearla? Para mí era un camino que no iba a llevar a ningún lado”.

La foto que no pudo tener

La otra porción de información que Montenegro tenía fijada en la historia que reconstruyó de recuerdos de otras personas aseguraba que su papá había comprado la casa de William Morris, pero no había registrado la operación. Ese dato finalmente descubrió que era falso.

De a poco comenzó a animarse. Aníbal Hnatiuk –que durante años trabajó como abogado en causas vinculadas a las violaciones a los derechos humanos de la última dictadura– y el abogado querellante de lesa humanidad Pablo Llonto, que lleva la querella por el secuestro de “Toti” y “Chicha” la fueron acompañando. “Comenzamos a buscar, hasta que un día se nos ocurrió dudar de aquel dato de que no había registrado el boleto de esa casa. ¿Y si lo había hecho?”, recordó Hnatiuk, para quien la investigación vinculada a los rastros que dejó el terrorismo de Estado era un pasatiempo que solía convertirse en una obsesión. Pidieron entonces un informe al registro de propiedades de la provincia de Buenos Aires y llegó la sorpresa: Roque Montenegro había hecho las cosas bien. “Había una propiedad registrada a su nombre que estaba localizada exactamente a siete cuadras de la estación William Morris".

Llonto y Hnatiuk le dieron la noticia meses atrás. “No podía creerlo”, contó la legisladora. Le mostraron la foto de la fachada de la vivienda que sigue ahí, en la calle General Villegas al 2500 de esa localidad, en el partido de Hurlingham. “Una casa muy humilde”, recordó. Luego le mostraron en un mapa la ubicación. “Yo había estado ahí una semana antes, dando vueltas porque no encontrábamos una escuela a la que fui a dar una charla sobre mi historia. Los chicos del secundario se dedicarían a investigar el operativo de nuestro secuestro, increíble”, recordó Montenegro.

Los tres se acercaron al lugar y charlaron con una vecina que vivía allí desde antes de que Roque comprara la casa, que estuvo allí la noche del operativo, que intentó entrar al año y que un represor a punta de fusil se lo impidió. Hablaron con la mujer que hoy vive en la casa. Montenegro le pidió que la dejara pasar, recorrer por dentro la vivienda, y entonces lloró: “No tengo recuerdos, tenía dos semanas de vida, pero supe que ése era el único lugar en donde nos podía imaginar juntos y felices a mis papás y a mí. Esa casa fue la materialidad de nuestra familia, nuestro último refugio, la foto que nunca pudimos tener juntos”.

El 11 de marzo colocarán una baldosa en la puerta del lugar. Montenegro estaba contenta y esperanzada de que Estela de Carlotto, la presidenta de Abuelas, y la Madre de Plaza de Mayo Taty Almeida puedan acompañarla.

el jefe de una patota de la esma fue condenado a 15 anos de prision
victoria montenegro asumio en la secretaria de ddhh de kolina?

También te puede interesar