El triunviro Jorge Sola anticipó el deseo de que la CGT tenga participación en el gobierno que suceda a Javier Milei. En diálogo con Letra P, en su paso por el encuentro “Argentina Produce” en Rosario, abordó el rol que deben tener la central obrera y el peronismo en la organización de una alternativa opositora al Gobierno.
Sin puentes con el gobierno de Milei
-¿Hay posibilidad de algún acercamiento entre la CGT y el Gobierno?
-En diciembre de 2023 hicimos la primera movilización y en febrero del '24 habíamos hecho el primer paro. A partir de ahí, los diálogos no existieron. Ni siquiera para generar una mesa de discusión donde escucharan los problemas que veíamos y que hoy quedaron en evidencia. Este gobierno, como cualquier otro, no representa solamente a quienes lo votaron sino a la totalidad del pueblo argentino. Los intereses y los problemas son los mismos: pérdida del empleo, pérdida del poder adquisitivo, endeudamiento familiar, informalidad creciente en el trabajo. Eso es lo que queremos llevar a una mesa de discusión.
-¿Pero no existió ninguna instancia de diálogo?
-No, ni creo que a esta altura la tengamos. Vamos a hacer lo que venimos haciendo históricamente: reclamar en cada lugar, acompañar cada reclamo colectivo. Lo hemos hecho con los endeudados, con los jubilados, con los discapacitados, por la defensa de los laburantes. No hay solución gremial si no hay solución política. El año que viene es definitorio.
El rol de la CGT en la construcción de una alternativa
-¿Ve a la CGT siendo parte de la construcción de una alternativa?
-Hay que sentarse en una mesa con un proyecto que incluya una mirada sobre el empleo, las nuevas modalidades de trabajo, la salud, la educación, la economía diaria, la discusión de un proyecto industrial, si tiene que ser más o menos proteccionista. La CGT está construyendo una mirada, un proyecto que tiene que ver especialmente con el peronismo. Queremos un proyecto industrial que tenga como centralidad al trabajador y la distribución de la riqueza del mejor modo posible.
-¿Piensan en candidaturas propias?
-No se trata solamente de sentarnos a discutir si queremos o no queremos bancas. Queremos ser parte de la construcción de un proyecto. Me hace mucho ruido cuando cinco dirigentes se juntan en la habitación de un hotel para definir cómo se van a solucionar los problemas de la candidatura. El peronismo es imprescindible, es necesario, pero con el peronismo solo no alcanza. Hay que ser generosos a la hora de convocar en ese gran frente. También, cuando se gane, hay que ser generoso para gobernar.
Peronismo para armar
-¿Cómo ve la actualidad del peronismo?
-El peronismo es mucho más amplio que la mirada de dos dirigentes, por más que tengan muchos votos. La mirada incluye la de los laburantes que tienen esa afinidad ideológica y que también tienen que tener un lugar de discusión. Las diferencias se tienen que dirimir en una gran interna, pero primero hay que acercarse a la gente, empatizar con sus necesidades, darle soluciones. Hoy los argentinos tienen deudas, no tienen trabajo, tienen problemas de inseguridad, no tienen la educación ni la salud que quieren y no lo vamos a solucionar recitando las 20 verdades de los justicialistas.
-¿Por qué participó de un panel en "Argentina produce" y compartió la jornada con el denominado Círculo Rojo de Santa Fe?
-Hay que salir al interior, hablar con la gente. No con todos los que nos sentamos en la mesa tenemos afinidades ideológicas, pero sí tenemos una búsqueda en común: generar mayor y mejor riqueza para la Argentina. La génesis de esta reunión fue idea de la CGT y de la Federación Industrial Santafesina. Luego invitamos a CAME y Adimra. Hay que armar otra vez el concepto de comunidad que es tan importante, no solamente para una mirada de convivencia, sino de comunidad de intereses, objetivos y tránsito en común.