Jorge Macri tiene sobre la mesa dos nombres del PRO para conducir el Instituto de Gestión Electoral (IGE) de la Ciudad de Buenos Aires, después de la partida de Adrián González hacia la presidencia del Correo Argentino. Se trata de María Luz Landívar y Federico Fahey Duarte, dos funcionarios con experiencia electoral y distintos respaldos dentro del oficialismo porteño.
Fahey Duarte, que ya estuvo al frente del organismo durante las elecciones de 2023, contaría con el respaldo indirecto de Daniel Angelici, uno de los principales operadores políticos del gobierno porteño. Landívar, que hasta mayo condujo la Dirección Nacional Electoral del gobierno de Javier Milei, podría contar con el respaldo de los primos Jorge y Mauricio Macri. Por ahora, no hay una definición y en el Ejecutivo capitalino tampoco muestran apuro por alcanzarla.
El acuerdo político contempla, en cualquiera de los escenarios, la continuidad del politólogo Tomás Aguerre como segundo del Instituto. El funcionario, vinculado al peronismo y a La Cámpora, había sido designado adjunto de González en 2024 y asumió la conducción tras la salida del flamante presidente del Correo. Su permanencia forma parte de una negociación delicada para preservar el equilibrio político del organismo encargado de organizar las elecciones porteñas.
Los candidatos del PRO para el Instituto Electoral
Los dos candidatos conocen la administración electoral, aunque llegan por recorridos diferentes. Fahey Duarte integra la estructura del IGE desde antes de las elecciones de 2023, cuando Horacio Rodríguez Larreta lo designó director en comisión. Después del recambio de autoridades de 2024, permaneció como gerente operativo de Administración de Procesos Electorales, cargo que todavía ocupa y en el que tomó volumen desde la salida de González.
Landívar, en cambio, viene de la gestión nacional, donde estuvo al frente de la Dirección Nacional Electoral hasta su reemplazo por Juan Pablo Limodio. También registra antecedentes políticos dentro de Juntos por el Cambio: en 2021 fue precandidata a diputada nacional suplente y en su trayectoria profesional consigna tareas de coordinación de fiscalización durante 2024.
El Código Electoral porteño prohíbe designar a quienes hayan ocupado cargos directivos partidarios o electivos durante los cuatro años anteriores a su propuesta y establece la incompatibilidad entre la dirección del IGE y la afiliación partidaria. Landívar no figura actualmente como afiliada en el registro de la Cámara Nacional Electoral. La precandidatura de 2021 no constituye por sí misma un impedimento, aunque resta determinar el alcance de sus funciones partidarias posteriores.
La negociación por el vice y las elecciones de 2027
La principal dificultad de la negociación está en el procedimiento para renovar las autoridades que, no de prosperar, dejaría al peronismo a cargo de la organización de las elecciones porteñas.
El artículo 17 del Código Electoral establece que, ante la renuncia del titular del organismo, el adjunto asume hasta completar el mandato. Para habilitar una nueva designación de ambos cargos, Aguerre debería renunciar. El Ejecutivo tendría entonces que elevar las propuestas a la Legislatura, donde necesitaría el acuerdo de los dos tercios de sus integrantes, es decir, 40 votos.
La delicadeza del acuerdo radica en garantizar que, durante el intervalo entre la renuncia de Aguerre y las nuevas designaciones, no aparezcan cambios de nombres o condiciones sobre la marcha. En el gobierno capitalino, sin embargo, no tienen apuro por resolver el reemplazo: todavía no está definido el cronograma electoral de 2027. Tampoco si la Ciudad volverá a despegar sus comicios de las elecciones nacionales.
El adelantamiento de la discusión por el nuevo pliego de higiene urbana, una negociación que involucra a las empresas recolectoras, Camioneros y la Legislatura, ofrece una primera pista. El movimiento fue interpretado como una señal de que Jorge Macri podría inclinarse por evitar el desdoblamiento, aunque por ahora no existe una definición formal sobre el calendario electoral.