La corrupción quedó en el centro de la escena de la asperísima campaña política en Chaco. El mano a mano entre el peronista Jorge Capitanich y el gobernador radical con peluca Leandro Zdero aporta cada día un nuevo capítulo de acusaciones o intervenciones judiciales.
Este martes, Coqui Capitanich intentó darle una vuelta de tuerca a la causa que lo tiene en el banquillo de los acusados. Frente a la indagatoria por un caso que lo complica, decidió convertirla en un búmeran, decirse víctima de lawfare y agitar los tonos de la resistencia peronista frente a la ofensiva judicial que sus enemigos políticos miran con cariño.
“La causa fue inventada por una funcionaria del gobierno, no tiene ni pies ni cabezas”, dijo el exgobernador, que 24 horas antes sostenía un tono muy diferente, cercano a la euforia, para festejar el triunfo del peronismo bonaerense, además de recorrer la provincia buscando votos como candidato a senador.
El gobernador jugó fuerte el sábado, cuando puso el cuerpo para bancar la lista ultravioleta. Con el diario del lunes y el efecto paliza en las urnas bonaerenses, vinieron horas de parálisis, aunque tampoco le quedan chances para un recálculo.
El gobierno provincial sí se ocupó de desmentir que se hubieran hecho compras multimillonarias y direccionadas de medicamentos en favor de la droguería Suizo Argentina.
Ahora le tocó a Capitanich bancar los trapos en estrados judiciales. La estrategia del peronismo, por aquello de que la mejor defensa es un buen ataque, fue muy clara: “Coqui” plantea que es víctima de “una persecución política en plena campaña electoral”.
Como explicó Letra P, el gobierno de Zdero se sentía como pez en el agua exponiendo mediáticamente o revolviendo casos sospechosos del gobierno anterior, pero la corrupción en la era libertaria que pusieron en primer plano las coimas que reveló Diego Spagnuolo cambiaron la bocha.
El fiscal federal de Chaco quiere más explicaciones
Capitanich ya sufrió denuncias y movidas judiciales en la elección anterior. Ahora, está imputado junto a su exministra de Ambiente y Desarrollo Territorial, Marta Soneira, y otras seis personas.
Los acusan de un presunto fraude en la distribución de tierras fiscales. En el expediente se acumulan otras figuras penales: enriquecimiento ilícito, abuso de autoridad, incumplimiento de deberes de funcionario público, negociaciones incompatibles con la función y blanqueo de capitales.
fiscal amad
El fiscal federal de Sáenz Peña, Chaco, Carlos Amad, impulsa la causa que involucra a Capitanich.
La causa la impulsa el fiscal federal de Sáenz Peña, Carlos Amad, quien después de las indagatorias interpretó que “hay cosas que siguen sin cerrar, no pueden explicar cómo les entregaron las tierras a los socios de la ministra”.
La sospecha surgió a partir de entrega de tierras fiscales. Capitanich dice que solo intervino porque la ley lo manda a firmar la decisión del Instituto de Tierras. “Lo único que hace el gobernador es ratificar las adjudicaciones, es una obligación”, se excusó. Además, dijo que se lo acusa por “una transferencia inexistente”, porque las tierras en cuestión siguen a nombre de la provincia de Chaco.
Chaco, entre expedientes y campaña
Capitanich acusa al fiscal de manipular un caso en el que “no hay pruebas ni fundamentos, solo mentiras y agravios, motivados únicamente por el contexto electoral. Cuando no pueden tapar el desastre, recurren a campañas sucias contra sus opositores”.
Las elecciones de octubre en Chaco ponen en juego cuatro de siete asientos en la cámara baja y los tres del Senado. El candidato a senador por Fuerza Patria insiste en que “no hay operación política, mediática ni persecución judicial que pueda frenar el rechazo social a este modelo de hambre, cuyos únicos responsables son Javier Milei y Leandro Zdero”.
Además, a las acusaciones les revoleó contraacusaciones. “Es una maniobra electoral de un gobierno que no sabe explicar ni el 3% ni el abandono a los discapacitados”, lanzó en alusión a las coimas que le atribuyen a la hermana del Presidente.
Lo que parece claro a esta altura es que el expediente judicial acompañará el ritmo de la campaña. Las elecciones auguran una polarización extrema, incluso mayor a la que ya se dio en la instancia legislativa provincial de mayo.
Peronismo: triunfo a imagen y semejanza del sueño de "Coqui"
Horas antes de la indagatoria, había fiesta. Capitanich ató de muchos modos la celebración que armó el peronismo bonaerense con la que él sueña para el 26 de octubre. Ambos espacios fueron bautizados Fuerza Patria y tienen frente a sí listas pintadas de violeta, con aliados que cedieron no solo el color sino el nombre pleno a La Libertad Avanza.
Además, gestó en Chaco una unidad más potente que la que pudo construir para las legislativas provinciales, porque ahora sumó a las listas al espacio que lidera la intendenta de Barranqueras, Magda Ayala, que cosechó un porcentaje clave en mayo.
capitanich y magda ayalas
Pese a la distracción judicial, que quiere usar en su favor, Capitanich y Magda Ayala, otra vez aliados, no detuvieron la campaña.
“Nos quieren hacer desaparecer, pero el peronismo no va a desaparecer nunca”, dijo Capitanich y se golpeó el pecho: “Esta victoria es el preludio del 26 de octubre”.
Bancó especialmente la jugada del gobernador Axel Kicillof. “La decisión política de su adelantamiento tuvo una reflexión detallada, una comprensión de todos los actores y un acompañamiento territorial que permitió coronar con éxito este triunfo”, analizó.
Por las dudas, mencionó el rol de todos los jugadores: Cristina Fernández de Kirchner, Máximo Kirchner, Sergio Massa y hasta Juan Grabois.