Javier Milei espera una derrota de Trump y un temblor financiero, pero confía en no perder apoyo de EE.UU.
La Casa Rosada prevé suba del riesgo país y caída de acciones por tres días. Apuesta al valor estratégico de Argentina para sostener el respaldo norteamericano.
“Los republicanos van a perder, pero eso no cambia el vínculo entre Argentina y Estados Unidos”. Las distintas líneas internas de la Casa Rosada anticipan una derrota de Donald Trump en las elecciones de medio término de este martes. Con ese diagnóstico, preparan una narrativa para amortiguar el impacto sobre Javier Milei y el frente financiero.
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En la cúpula libertaria se agazapan desde hace tiempo para ese escenario. Según la lectura oficial, el descontento con las políticas trumpistas podría traducirse en un resultado que debilite al mandatario estadounidense durante sus últimos dos años de gobierno.
Por eso, los estrategas libertarios buscan encuadrar una eventual derrota dentro de la tendencia histórica de las elecciones de medio término. “Si pierde no será una sorpresa”, sostiene una integrante de la mesa política ante Letra P.
El antecedente requiere una precisión: desde 1934, sólo los oficialismos de Franklin D. Roosevelt, ese año, y de George W. Bush, en 2002, ganaron bancas en ambas cámaras en una elección de medio término. En 1998, durante la presidencia de Bill Clinton, los demócratas sumaron escaños en Representantes y mantuvieron su cantidad en el Senado.
Javier Milei espera una derrota de los republicanos
“Que Trump pierda no quiere decir que Estados Unidos vaya a cambiar su política internacional y menos con nosotros. No estamos hablando de un consuelo del perdedor, sino que Washington, más allá de republicanos o demócratas, ven en Argentina un país estratégico para su mirada del mundo”, afirmó a este medio uno de los estrategas de comunicación de la Casa Rosada.
La apuesta del oficialismo es sostener el respaldo de Washington sobre ese interés estratégico, más allá de la afinidad ideológica entre ambos presidentes.
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En Balcarce 50 esperan que Milei continúe siendo “el favorito” de Trump en el hemisferio sur y que el mandatario estadounidense conserve capacidad para asistirlo si fuera necesario. A mediados de octubre, el Presidente aseguró que contaba con 124 mil millones de dólares para enfrentar una eventual corrida financiera el año próximo -lo que le valió otra crítica de Patricia Bullrich, que no para de marcar diferencias con la gestión-. Según fuentes del oficialismo, esa cifra depende en buena medida del respaldo económico y de las inversiones que promueve la Casa Blanca en la Argentina.
Aunque se prepara para un resultado adverso, la mesa política autorizó a tres funcionarios a viajar a Washington como veedores electorales: el subsecretario de Gestión Institucional, Lule Menem; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; y el subsecretario de Asuntos Legales y Técnicos de la Presidencia, Ignacio María De la Riva.
Los enviados aprovecharon la visita para mantener reuniones con empresarios, representantes de instituciones y operadores políticos interesados en tender puentes con la Casa Rosada.
La Casa Rosada anticipa un temblor financiero
Las dudas sobre la capacidad de Trump para ofrecer un nuevo financiamiento o salvataje a Milei generan inquietud en La Libertad Avanza.
“Sabemos que el día después va a subir el riesgo país y van a caer las acciones de las empresas que cotizan en la bolsa, pero estamos preparados para eso”, afirmó a Letra P otro funcionario con despacho en la sede del Ejecutivo. En el Gobierno calculan que el “cimbronazo” podría durar entre tres y cuatro días.
Los primeros resultados comenzarán a delinear el escenario político esta medianoche. Milei los seguirá mientras cruza el océano Atlántico: tiene previsto partir a las 23 hacia España para participar de la XXX Cumbre Iberoamericana de jefas y jefes de Estado y de Gobierno, que se desarrollará en Madrid los días 4 y 5 de noviembre.