Ese día, el jefe de Gabinete volvió al atril dispuesto a recuperar el protagonismo y dejar a un costado los escándalos que lo sostenían en el ojo de la tormenta. Cuestionó al kirchnerismo, a los montoneros y arremetió contra el periodismo. La sala de prensa en pleno preguntó por financiamiento de su escapada de luxe a Punta del Este en un avión privado que pagó la consultora de un amigo contratada por la TV Pública. El otrora vocero no pudo responder.
Manuel Adorni integró la comitiva oficial que acompañó al Presidente durante el acto por el 2 de abril.
Sucede que ese miércoles 25 de marzo, Adorni intentó barrer debajo de una alfombra de anuncios la basura que empezaba a acumularse alrededor de un sospechoso tren de vida incompatible con sus ingresos. Los periodistas acreditados en la Casa Rosada escucharon estoicos la batería de medidas anticipadas por el exvocero, pero su interés estaba en otro lado. El truco, esta vez, no le funcionó. Fin.
Qué dijo Manuel Adorni
"Desde el retorno de la democracia en adelante, fue política de Estado desfinanciar el instrumento militar con el objetivo de neutralizar a las Fuerzas Armadas como actor político y asegurar la estabilidad democrática; luego de 50 años, el resultado son Fuerzas Armadas mal pagas e insuficientemente equipadas para hacerle frente a los desafíos del presente. Esto es absolutamente inaceptable", toreó desde su atril mientras sus interlocutores esperaban escucharlo hablar de otra cosa.
En su monólogo, prometió "pasar de página e inaugurar un nuevo ciclo". "Las Fuerzas Armadas ya han demostrado ser democráticas, es hora de reconstruir el instrumento militar y poner a las Fuerzas Armadas en el lugar que cualquier Nación madura y seria tiene".
Lo que siguió es casi un calco que lo que, con alguna dificultad, el Presidente leyó este jueves en la Plaza San Martín: "En el marco del equilibrio fiscal y del crecimiento económico, este Gobierno se compromete a promover la sostenida reconstrucción del instrumento militar y esperamos que el Gobierno, que nos suceda - sea quien sea - le dé continuidad a esta política de Estado. Es de interés nacional y tiene que estar más allá de toda ideología", dijo Adorni el 25 de marzo.
El vocero sin palabra
Que Milei haya repetido, casi palabra por palabra, el anuncio de su exvocero apenas una semana después, se explica en la meteórica devaluación que sufrió la palabra de Manuel Adorni, una granada sin manija que el Gobierno no parece controlar ni saber cómo mitigar.
Aquel miércoles, como supo ilustrar Letra P, ni los canales de noticias ni los principales portales informativos se habían hecho eco de la andanada de promesas expresadas por el jefe de Gabinete. Por el contrario, la zona seguía inundada con los ribetes de los sucesivos escándalos que, desde que subió a su esposa al avión presidencial, no para de encadenar.