La imagen fue elocuente: mientras Sandra Pettovello vitoreaba al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, desde el palco del Congreso junto a Javier Milei, Karina Milei y Toto Caputo, más de 60 intendentes y el ministro de Desarrollo bonaerense, Andrés Larroque, se agolpaban en las puertas de Capital Humano para reclamarle a la ministra los fondos del Servicio Alimentario Escolar (SAE).
La movida, diseñada por el gobernador Axel Kicillof, buscó trasladar el costo político del ajuste -al que también está sometida la provincia de Buenos Aires-, al gobierno nacional, tal como lo realizaron semanas atrás los jefes y jefas comunales con una acción similar en el ministerio de Economía. La situación de la administración bonaerense y de los municipios comienza a tornarse insostenible.
Es por eso que pese al tiroteo constante, a la hora de reclamarle a la Casa Rosada kirchneristas y kicillofistas dejan de lado la pelea interna. Hasta la Ciudad de Buenos Aires llegó también un grupo de intendentes alineados con Cristina Fernández de Kirchner.
El ninguneo de Sandra Pettovello
La ministra de Capital Humano, una de las figuras más cercanas al Presidente, sabía que este miércoles decenas de intendentes y funcionarios bonaerenses llegarían a las puertas de su despacho para entregarle un petitorio por los fondos del SAE que el gobierno nacional viene ajustando sistemáticamente. Eligió no estar presente y dejó todo preparado para ningunear a la tropa peronista. Incluso, con sorna: "Intendentes, diríjanse a quien corresponda. Si su gobernador no sabe administrar, que deje paso a quienes saben", decía un cartel cuadrado con los colores oficiales, del mismo tamaño que el acceso al edificio.
Cartel Pettovello
El mensaje de Pettovello en la puerta de Capital Humano.
Mientras ella vitoreaba y aplaudia a Adorni en el Congreso junto a la cúpula libertaria, en el ministerio le negaban la entrada a Larroque, a la vicegobernadora Verónica Magario y al intendente de La Matanza y presidente de la FAM Fernando Espinoza, que pretendían ingresar para, al menos, entregar el documento. No tuvieron éxito.
Larroque, Secco, Magario, Ferraresi
"Es una falta de respeto, una vergüenza, esto no pasó nunca en la Argentina, que no reciban a los intendentes cuando venimos a peticionar por la comida de nuestros hijos", dijo Espinoza. En la misma línea, su par de La Plata, Julio Alak, afirmó: “Sólo queremos ejercer el derecho constitucional de peticionar, deberían respetar la democracia, hay 2,5 millones de niños que van a ver afectada su asistencia alimentaria por estos recortes, los mismo que está pasando con los medicamentos".
La interna del peronismo en pausa
Pese a que en los últimos días los cruces entre figuras del kirchnerismo y del kicillofismo se acrecentaron, especialmente por el reclamo por la condena a CFK, este miércoles las tropas de la expresidenta y la del gobernador se mostraron juntas. En la puerta de Capital Humano estuvieron los intendentes Juan Ustarroz (Mercedes); Juan Mancini (Suipacha), Maximiliano Wesner (Olavarría), Leonardo Boto (Luján), Nelson Sombra (Azul), Waldermar Giordano (Colón) y la intendenta interina de Quilmes, Eva Mieri. Todos alineados con CFK.
Giordano fue contundente al explicar la situación en su municipio: "Realmente hoy no tenemos para los aguinaldos, esperemos que de acá al veinte de junio aproximadamente, mejore el ingreso de coparticipación, más los recursos propios y poder llegar; sino, tendremos que comunicar a los trabajadores algún tipo de medida que esperemos no tengamos que hacer". Otros de los intendentes mencionados insistió con la necesidad de que los recursos del Fondo Municipal sea 100% de libre disponibilidad, y no solo el 70% como es ahora.
No obstante, las diferencias siguen latentes y a la vista. Mientras los intendentes más cercanos al gobernador se juntaron en la previa en la sede de la Federación Argentina de Municipios (FAM) y llegaron todos juntos en cinco combies, la tropa cristinista llegó por su parte al lugar donde esperaron la llegada de sus pares.
Intendentes kirchneristas
Blindaje policial
Durante el reclamo llamó especialmente la atención el blindaje de la Policía Federal. Desde temprano un cordón de efectivos se apostó en las puertas del edificio bautizado "Casa Patria Libertad" ubicado en Pellegrini y Juncal. El subcomisario a cargo del operativo desde un primer momento avisó a quien fuera que se acerque que las puertas del edificio no iban a abrirse.
Expresó que tenía la orden de que nadie ingrese, ni siquiera a dejar el petitorio. Dijo, sobre la instrucción precisa de la ministra, que si querían llevar algún reclamo debían hacerlo a la sede de 9 de julio (el histórico edificio de Desarrollo Social) y entregarlo al subsecretario de Niñez, Adolescencia y Familia, Juan Bautista Ordoñez. Esa opción fue rechazada por Larroque.
Mientras se retiraban del lugar fue el propio Espinoza quien marcó cómo la policía se encontraba filamando a los jefes comunales. No obstante la tensión, no se produjeron enfrentamientos o situaciones de violencia durante la protesta que duró apenas algunos minutos. Al retirarse los intendentes volvieron a la FAM donde pasaría a "saludar" el gobernador.