El Superior Tribunal de Justicia de Río Negro dio el visto bueno a la absolución de Gustavo Gennuso en al megacausa Techo Digno, pero el exintendente de Bariloche volverá a ser investigado, aunque por otro delito. Así, el máximo órgano judicial de la provincia mantiene al exsecretario general de Juntos Somos Río Negro bajo investigación.
En los pasillos de la política hay quienes leen la decisión del STJ como una resolución intermedia, porque se ratifica la absolución en el caso del delito de peculado, pero se manda a investigar el delito de malversación de caudales públicos, una calificación penal menor pero que lo puede dejar fuera de la carrera electoral de 2027 si hay avances veloces.
Aníbal Tortoriello y Ficha limpia
En concreto, si la Justicia condenara al exintendente por malversación de fondos, Gennuso podría recibir una sanción de inhabilitación para ejercer cargos públicos por el plazo de un mes a tres años, lo que lo sacaría de la competencia electoral en un momento clave. Río Negro tiene, además, en vigencia la ley de Ficha limpia, que impide a quien sea condenado en segunda instancia por delitos dolosos ser candidato y cargos públicos.
El caso del barilochense es mirado con atención entre otros por el precandidato a gobernador de La Libertad Avanza, Aníbal Tortoriello. El exintendente de Cipolletti entre 2015 y 2019 es uno de los más serios contendientes de Alberto Weretilneck. De avanzar la justicia con Gennuso, Tortoriello podría correr una suerte idéntica.
Gennuso y Tortoriello protagonizaron días atrás una potente foto política, coherente con la designación del primero como vicepresidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) por parte del presidente Javier Milei. En el mismo contexto, la legisladora andina que se referencia en Gennuso, Marcela Abdala, abandonó el bloque de Juntos Somos Río Negro y se afilió a La Libertad Avanza.
Gustavo Gennuso y Aníbal Tortoriello.
La concurrencia de esa ala de centro derecha de dirigentes de peso que integraban el oficialismo provincial podría fortalecer el armado libertario y amenazar los planes de reeleccionistas del gobernador.
De casi ministro al ostracismo
Gennuso gobernó Bariloche por dos períodos, una rareza en las últimas dos décadas en la ciudad lacustre, donde la inestabilidad política había sido la marca registrada. Desde la conducción del principal padrón electoral de la provincia había logrado un importante reconocimiento dentro de Juntos Somos Río Negro, a pesar de que provenía de un partido vecinal. Weretilneck lo había nombrado como secretario general de Juntos en la anteúltima renovación de autoridades. Pedro Pesatti y Arabela Carreras eran los vicepresidentes primero y segundo, respectivamente. De los cuatro conductores sólo Weretilneck permanecerá en el partido en el proceso electoral que se avecina.
Tiempos felices. El gobernador Alberto Weretilneck y el exintendente de Bariloche, Gustavo Gennuso.
La estrella de Gennuso se apagó abruptamente para Weretilneck cuando faltaban días para la asunción de su tercer mandato, en diciembre de 2023. El barilochense era el número puesto para ser ministro de Gobierno. De hecho, fue quien le propuso al gobernador incorporar al equipo a Federico Lutz, un hombre con cierto prestigio de su propia ciudad. Al final, las capacidades de Lutz fueron más seductoras que las de Gennuso para Weretilneck.
El teléfono le dejó de sonar al intendente y Lutz fue nombrado como el primer ministro de Gobierno de la tercera etapa de Weretilneck. En ese momento, la relación entre Gennuso y el gobernador se rompió para siempre. Lutz tampoco duró mucho. Pasó de ser la cara de la renovación política de Juntos a ser degradado a ministro de Modernización sin oficina. Semanas después, dejó el gobierno y desapareció de la escena pública.
Techo Digno, la causa que amenaza a los exintendentes de Río Negro
A Gennuso y otros intendentes contemporáneos en la década de 2010 se los acusó de por el manejo de los recursos del programa nacional de viviendas Techo Digno. Concretamente, el Ministerio Público Fiscal cuestionó que había inconsistencias entre los montos recibidos que informaban los jefes comunales y los informes de niveles de ejecución de obras. Y que la acusación acreditaba la salida de fondos desde las cuentas municipales.
En cambio, las defensas de los intendentes plantearon que el dinero del programa nunca había salido de las arcas municipales, por lo que no había delito. Este último argumento compartieron los jueces que absolvieron a Gennuso. Sin embargo, el STJ dispuso ahora que se investigue la aplicación arbitraria de fondos que tenían un objetivo especifico.
Un solo jefe comunal fue, hasta ahora, condenado por la causa Techo Digno. Se trata de Gilberto Montanaro, de Cervantes. La pena fue de tres años de prisión en suspenso y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. A Montanaro lo sucedió su hija Claudia en 2015, pero la condena del padre liberó a su gestión de culpas en el mismo trámite.
Además de la resolución ahora revisada de Gennuso, quienes fueron absueltos son la también barilochense Maru Martini, Juan Reggioni de Fernández Oro y Renzo Tamburrini de Sierra Grande. Además de Tortoriello, otros dos dirigentes importantes que esperan el juicio son dos actuales legisladores. Gustavo San Román, ex intendente de Río Colorado por Juntos Somos Río Negro, y Daniel Belloso de Choele Choel por el PJ-Nuevo Encuentro.