Ganancias: el bloque cordobesista volvió a votar dividido y pone en alerta a Martín Llaryora
El apoyo de Natalia de la Sota al proyecto fue celebrado en el massismo local, aunque la diputada ratificó el apoyo a Schiaretti hasta el 22-O. Las razones de la distancia. El dilema del día después del Partido Cordobés.
Natalia De la Sota en la Cámara de Diputados de la Nación. Atrás, Carlos Gutiérrez.
Gutiérrez y De la Sota junto a Alejandro Topo Rodríguez en el acto de relanzamiento de Schiaretti en Palermo. Al lado, la senadora Alejandra Vigo.
Martín Llaryora y Juan Schiaretti, con tiempos políticos diferentes.
Nadie, en ningún momento, deja entrever que exista algo parecido a una ruptura. “Hablamos todo el tiempo, discutimos entre nosotros y no hay posicionamientos cerrados”, dicen desde el Interbloque Federal, que este martes volvió a dividir su voto en la discusión sobre los cambios en Ganancias en la Cámara de Diputados. Sin embargo, esta dinámica comienza a hacer ruido en buena parte del peronismo de Córdoba. Uno de los que empieza a mirar de reojo la libertad con la que funcionan las partes de la bancada es Martín Llaryora, que encuentra en las chances de engordar el bloque cordobesista unos de los principales argumentos para cerrar filas detrás de la candidatura presidencial de Juan Schiaretti.
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Junto con Alejandro Topo Rodríguez, y esta vez Graciela Camaño, Natalia De la Sota volvió a poner sobre la balanza elementos distintos a los que prefieren valorar el schiarettista Carlos Gutiérrez y el llaryorista Ignacio García Aresca. Como lo anticipó, votó a favor del proyecto enviado por Sergio Massa al Congreso. “El salario no es ganancia por eso apoyamos la eliminación del impuesto en la remuneración de los trabajadores”, tuiteó la diputada que en la previa que antes había apoyado la moción oficialista en el debate de la Ley de Alquileres.
En esta ocasión, la particularidad es que la mayor parte del interbloque votó a favor de la iniciativa. Los socialistas Mónica Fein y Enrique Estévez dieron el visto bueno, ante la posición por la negativa a la que también se sumó Florencio Randazzo, el candidato a vice de Schiaretti.
La foto de la traición! Traición al #peronismo , traición a la memoria de José Manuel #Delasota. Votaron en contra de los Trabajadores. Por respeto al peronismo deberían renunciar a sus cargos de autoridades del Pj. pic.twitter.com/XUZqItyakt
En el entorno de Natalia de la Sota advierten que a la diputada no se le cruza por la cabeza “romper” con el schiarettismo antes del 22 de octubre. No tiene una presencia activa en la campaña y nada parece indicar un cambio en la postura antes de la elección general. Sin embargo, reivindicación peronista mediante, también dicen que la hija del tres veces gobernador no se mantendrá equidistante en una eventual segunda vuelta.
Lo mismo dice Rodríguez, el bonaerense con el que viajó en la comitiva oficial que Massa llevó a Brasil semanas atrás. Sólo que el titular lavagnista que preside el interbloque ya dijo que no acompañaría ni a Javier Milei, ni a Patricia Bullrich, porque “son lo mismo”. “Más aún, compiten por parecerse”, dijo semanas atrás en una entrevista en el canal Diputados TV.
Para subsanar el aspecto más técnico de la crítica del cordobés, Rodríguez y De la Sota elevaron un proyecto para coparticipar a las provincias el 30% del Impuesto al Cheque y subsanar las eventuales pérdidas ocasionadas por la baja en los montos devenidos del Impuesto a las Ganancias junto a un grupo de parlamentarios de Río Negro, Santa Cruz y Misiones. García Aresca también firmó ese proyecto y el propio Gutiérrez propuso tratarlo en la sesión de este martes.
“Dicen que ese proyecto se va a tratar en la discusión del Presupuesto. ¿Nos están tomando el pelo? ¿Alguien en sus cabales cree que vamos a discutir el Presupuesto antes del 22 de octubre o después cuando ya conozcamos el resultado electoral? Incorporemos ese proyecto hoy, que se coparticipe el 30% del Impuesto al Cheque y nosotros votamos el proyecto completo”, lanzó el cordobés que luego resumió los argumentos de su postura con total franqueza. “Nosotros no le creemos a Massa por muchas razones que voy a obviar por tiempo y hasta por una cuestión de delicadeza”, disparó el jefe de la bancada cordobesista al promediar la tarde en el Congreso.
En la proyección poselectoral de octubre radica, entonces, la principal diferencia entre las partes. A partir de eso quizás también se entienda un poco mejor la lectura que desde hace rato se repite con fuerza de premonición desde el cordobesismo y que observa al candidato de La Libertad Avanza imponiéndose sin necesidad de un ballotage.
Llaryora, más que Schiaretti, necesita evitar enfrentamientos abiertos, especulaciones y correrse de las presiones que podrían caer sobre él ante una eventual segunda vuelta. Así, confía, podrá asumir la gobernación con la tropa lo más alineada posible y empezar su gestión con la espalda necesaria para jugar el rol que le encomendó, ya públicamente, el propio Schiaretti.