Gabriel Bornoroni cambia de estrategia en Córdoba y promete apañar candidaturas en las intendencias en 2027
El diputado desembarcó en San Francisco. Foto con Marco Puricelli, alfil de De Loredo y el empresario Guillermo Quiroga. El señuelo para engordar el armado.
Gabriel Bornoroni apadrina a potenciales candidatos en Córdoba.
Gabriel Bornoroni continúa ajustándose el traje de candidato a gobernador de Córdoba. En el marco del raid por la provincia, el jefe del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en Diputados hizo una escala en San Francisco, el pago del gobernador Martín Llaryora.
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Llegó acompañado por el diputado Gonzalo Roca y por la vocal del Directorio del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), la radical Soledad Carrizo.
La incursión del jefe del armado violeta bendecido por Karina Milei en el departamento San Justo no fue un movimiento más. Bornoroni busca afianzarse como el referente indiscutido de la oposición al Centro Cívico de cara al turno electoral de 2027 y, para ello, necesita minar la retaguardia del propio mandatario provincial consolidando la tropa propia, testeando sectores productivos y la predisposición de dirigentes locales con territorialidad y votos para edificar una opción competitiva.
Un alfil de Rodrigo de Loredo cumpliría con esos requisitos.
El guiño a Rodrigo de Loredo en tierras de Martín Llaryora
Junto a Guillermo Quiroga, coordinador departamental de LLA en San Justo y empresario pyme del sector logístico y aduanero que encarna el perfil outsider que privilegia el espacio, Bornoroni logró la foto política de la jornada al reunirse con Marco Puricelli, concejal radical y titular del Instituto Futuro San Francisco.
La presencia de Puricelli no es un dato menor en la interna boinablanca. El edil pertenece a Generación X, la corriente oficialista de la UCR cordobesa capitaneada por De Loredo, el sector del radicalismo que muestra mayor afinidad con el gobierno nacional de Javier Milei.
Rodrigo de Loredo y Marco Puricelli.
Puricelli, además, fue el candidato a intendente de Juntos por el Cambio en las municipales de 2023, contienda en la que dio la sorpresa al arañar el 32,5% de los votos contra el 40,8% obtenido por el peronista Damián Bernarte, quien retuvo el sillón municipal apalancado por el despliegue del aparato llaryorista.
A pesar de la derrota, el dirigente radical se afianzó como el opositor que mejor mide en las encuestas locales, según detallaron fuentes libertarias a Letra P.
UCR y LLA tejen alianzas
El movimiento entre el radical y el libertario se da, por un lado, en un contexto en el que, tras las elecciones internas de la UCR, el propio De Loredo dice que, con el apoyo de 170 intendentes y demás dirigentes “conforman una maquinaria que se pone de pie para cambiar Córdoba y sacar al peronismo del poder.
Enorme victoria en las primarias de nuestra organización política. Ganamos en 12 de 14 seccionales, movilizando hasta el ultimo barrio de esta gigante y populosa ciudad. El peronismo no nos pudo invadir, ni poner obstáculos en la búsqueda de liderar una gran alianza opositora…
Por otro lado, frente a la reconfiguración del espacio opositor, el acercamiento con Bornoroni envía una señal directa: LLA busca seducir al ala radical más predispuesta a un entendimiento con las ideas de la libertad para armar un frente capaz de disputar el poder en la cuna del gobernador.
Aunque cerca del diputado repitan que "por ahora no se discutieron candidaturas", en la trastienda política leen el encuentro como el primer sondeo formal para empezar a articular un polo opositor unificado en el este cordobés.
Inseguridad en Córdoba, el punto para limar al PJ
Para dinamitar la hegemonía del oficialismo provincial en su propia cuna, Bornoroni recurrió a uno de sus caballitos de batalla que sostienen su narrativa contra el Centro Cívico: la escalada del delito en el interior productivo.
Se trata de uno de los ejes de “¡Qué Abuso!”, la plataforma web que el libertario lanzó para recolectar reclamos ciudadanos, exponer las falencias de la gestión provincial y alimentar el diagnóstico opositor. La inseguridad operó, precisamente, como la excusa ideal para entablar la conversación política en San Francisco sin blanquear prematuramente las ambiciones electorales.
"San Francisco tiene que volver a ser el faro del este cordobés. Con Marco Puricelli y Guillermo conversamos sobre la realidad del departamento San Justo. Los contrastes son enormes: una de las regiones más productivas de nuestra provincia hoy vive asediada por la inseguridad y la mala planificación", disparó Bornoroni tras la reunión.
Y remató contra el modelo provincial: "La inseguridad en Córdoba dejó de ser un tema de la capital y hoy afecta a todas nuestras ciudades. El peronismo no sabe cómo resolver el problema, por eso estas conversaciones son fundamentales. Tenemos que ofrecerles a los cordobeses un nuevo proyecto que ponga a la provincia de pie".
Con este movimiento en San Justo, Bornoroni ratifica el ritmo de su caminata provincial: usar las grietas de la gestión como catalizador, tender puentes apadrinando a referentes locales posicionados y consolidar su figura como el principal rival de Llaryora para la carrera hacia 2027.