Desde que Maximiliano Rodríguez Paulín se convirtió en streamer libertario levantó el perfil con críticas cada vez más airadas a la gestión en Paraná de Rosario Romero. En el último tiempo, pasó de decir que “sería un honor” ser intendente de la capital de Entre Ríos, a sostener que luego del Mundial de fútbol iniciará la campaña.
El concejal paranaense, que integra el bloque de Juntos, por ahora es el único en carrera para la intendencia por La Libertad Avanza (LLA) y sueña con obtener el favor del gobernador Rogelio Frigerio. Sabe que para que eso suceda tienen que alinearse los planetas. Sin embargo, cerca de él interpretan algunos gestos como señales de buena fortuna.
De aquí a las elecciones provinciales de 2027 hay aún muchas incógnitas a despejar. Por ejemplo, si se mantienen las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Dependerá de ese factor si se habilita la competencia o hay un nombre bendecido. También resta conocer la fecha de los comicios: si se realizan el mismo día que las elecciones nacionales o en una fecha diferente, que sería en junio.
Cuando se pare la pelota
Como muchas decisiones en la política, esperará a que deje de rodar la pelota en el Mundial de fútbol para soltar novedades. Muchos creen que antes de ese momento cualquier anuncio perdería efectividad. Así lo entiende Rodríguez Paulín. Por eso incluso en su programa de stream, El Fortín, dejó la política en segundo plano y lo utiliza para hablar de la Selección Argentina. En este sentido, generan buenas interacciones la participación de su pequeño hijo hablando de fútbol.
“Estoy laburando para ser candidato a intendente”, reconoció ante Letra P. En otras consultas había esquivado dar una respuesta tajante. Ahora entiende que si no lo expresa, nadie le va a levantar la mano. Además, asegura que es mejor estar preparado cuando llegue el momento.
Un topo panzaverde
En tiempos libertarios, donde los políticos habitan las redes sociales pero además se definen con claridad en ellas, observar cómo construyen su identidad pública resulta decisivo para comprender la psicología y la estrategia de un candidato. Rodríguez Paulín, que de ser un moderado joven PRO pasó a ser un ultralibertario, no es la excepción. Por ello conviene leer su biografía en Instagram, que modificó esta última semana. “Estuve adentro del sistema, por eso sé cómo romperlo”, escribió.
Maximiliano Rodriguez Paulin - Rogelio Frigerio plp
Rodríguez Paulín con Rogelio Frigerio durante una campaña electoral.
En la misma red social se define como la “Nueva derecha”. Indagado por el reciente texto con el que se autodefine, explica que, como contó en Letra P, ya fue funcionario municipal durante la gestión de Sergio Varisco y va por su segundo mandato como concejal. Con esa experiencia, asegura estar preparado para dar el gran salto adelante y convertirse en el primer intendente libertario de la capital provincial. Aspira a convertirse en el dirigente que reduzca al mínimo la intervención estatal. Como Javier Milei, el “topo” que prometía destruir el Estado desde adentro, aunque con sello panzaverde.
El stream de la bronca
En su equipo de trabajo aseguran que ganó nivel de conocimiento público con su participación en El Fortín, sobre todo con los contenidos que generan bronca o ira. Entonces, si esas temáticas generan interacciones y conocimiento, no dudan en usarlas como norte para seguir. “Es la sensación de la calle”, dice la misma fuente.
Para cuando pase la euforia mundialista, preparan más contenidos con el foco puesto en la gestión municipal. Principalmente en los servicios públicos, como el transporte, el estacionamiento o el servicio de agua potable. Aunque cada vez con más intensidad mencionan por su nombre a la intendenta de Paraná, Rosario Romero.
La sombra de Emanuel Gainza
Cada gesto cuenta, incluso si es micro. Así interpreta un asesor de Rodríguez Paulín un “me gusta” que le dejó un hombre cercano a Frigerio en una publicación de Instagram. Era un recorte del concejal participando en un programa de televisión en el que habló sobre política de la ciudad. Esos gestos alimentan la expectativa de ser ungido candidato por la Casa Gris. O, al menos, de no ser dejado afuera de la oferta electoral.
Rodríguez Paulín sabe que Emanuel Gainza, a quien acompañó en toda su carrera política hasta que decidió saltar a LLA, va a intentar ser candidato a intendente y puede conseguir el visto bueno de la Casa Gris. También ve que hay guiños que lo ilusionan. Por ejemplo, acaba de recibir una invitación de la Fundación Konrad Adenauer (KAS) para una jornada. Sabe que la KAS trabaja con el PRO y el sector más tradicionalista del peronismo, por eso entiende que no es una casualidad.