En el peor momento político de Javier Milei por el escándalo que rodea a Manuel Adorni, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, envió una señal de respaldo al rumbo económico nacional al atribuir la colocación de deuda más barata de la Ciudad a la “previsibilidad” lograda por el Gobierno nacional.
“Ayer fue un gran día para la Ciudad de Buenos Aires y para el país también”, sostuvo Macri al referirse a la emisión de bonos al 7,3% de interés a diez años, una tasa que definió como “la más baja de la historia”. El alcalde adjudicó el resultado al equilibrio financiero de la Ciudad pero al mismo tiempo, se hizo lugar para relacionar la operación al contexto económico nacional.
“La Ciudad es un caso de éxito, pero además esto es porque el país está mejor, hay más previsibilidad y confianza”, afirmó durante una entrevista en Radio Mitre.
El mensaje tuvo lectura política inmediata dentro del PRO. Jorge Macri eligió reconocer públicamente la mejora de las condiciones financieras nacionales pese a la tensión abierta entre el macrismo y La Libertad Avanza (LLA), que mantiene una ofensiva política permanente sobre la gestión porteña.
La relación PRO-LLA
La señal del jefe de Gobierno se produjo, además, en medio de una escalada política entre el PRO y los libertarios en la Ciudad. El espacio que responde a Milei, con Pilar Ramírez como principal referencia local, viene profundizando una estrategia para disputar agenda y territorio al macrismo en su principal bastión.
En ese marco, el bloque libertario avanzó con una batería de proyectos en la Legislatura para reformar la Ley de Comunas, recortar estructuras territoriales y modificar reglas del sistema político porteño. La ofensiva combina el discurso de ajuste con una disputa directa sobre las herramientas de poder institucional que el PRO consolidó durante casi dos décadas de gestión en la Ciudad.
El gesto de Jorge Macri a Javier Milei
La definición del jefe de Gobierno se produjo mientras el oficialismo nacional enfrenta uno de sus escenarios más delicados por la polémica alrededor de Adorni y las dudas sobre movimientos patrimoniales no declarados.
En ese contexto, el reconocimiento explícito de Macri al escenario macroeconómico nacional funcionó como un gesto hacia la Casa Rosada, aun cuando el vínculo político entre el PRO y el mileísmo porteño atraviesa un momento de fuertes diferencias. Hace casi un año atrás, durante el Tedéum en la Catedral metropolitana, el presidente de la Nación le negó el saludo a Macri, a quien le adjudicaba una supuesta campaña sucia contra su hermana Karina Milei.