Jorge Macri pone a prueba su poder con la ampliación del Presupuesto 2026 en la Legislatura porteña
Pide 2,3 billones de pesos extra. La iniciativa busca recalibrar partidas por inflación y abre una negociación clave en un escenario político fragmentado.
El jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Jorge Macri, envió a la Legislatura porteña un proyecto para ampliar el Presupuesto 2026 en $2.683.620 millones, equivalente al 15% del total aprobado a fines del año pasado. Argumentó que la aceleración inflacionaria dejó atrás las previsiones originales y obliga a recalibrar partidas.
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La iniciativa se tratará el próximo martes en un encuentro entre el ministro de Hacienda y Finanzas, Gustavo Arengo Piragine y la Comisión de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria de la Legislatura. Ese cuerpo es uno de los espacios estratégicos que el oficialismo retuvo en la negociación de autoridades. Lo preside el exministro de Seguridad Waldo Wolff, dirigente del PRO.
La caja salarial y el control político
El principal componente de la ampliación corresponde al gasto en personal: $950.627 millones, el 38% del total. Ese refuerzo no se distribuye directamente entre ministerios, sino que se concentra en Obligaciones a Cargo del Tesoro, bajo control del Ejecutivo porteño.
La decisión permite ordenar la política salarial y preserva discrecionalidad sobre la distribución de aumentos, lo que volverá un poco más opaco el destino final de los fondos. En términos políticos, la caja salarial queda bajo la órbita directa del gobierno de Jorge Macri.
El segundo bloque corresponde a servicios no personales: $733.224 millones, el 29% del total. Incluye limpieza, mantenimiento urbano, seguridad y contratos tercerizados que sostienen la gestión en la Ciudad de Buenos Aires. Entre esos rubros aparece la gestión de residuos, eje de cuestionamientos públicos.
El Ministerio de Espacio Público concentra $341.611 millones, el 14% del total de la ampliación. Ese dato consolida el peso de los servicios urbanos como núcleo del modelo de gestión del PRO en la Ciudad.
A ese esquema se suman aumentos en bienes de uso, con una suba del 17% destinada a obra pública, y un incremento del 19% en servicios de deuda por el impacto del tipo de cambio sobre los compromisos financieros.
El proyecto habilita mayor endeudamiento y financiamiento externo, además de ampliar en $135.000 millones el margen para emitir deuda. La combinación refleja continuidad en la inversión en infraestructura, junto con una presión creciente sobre las cuentas públicas.
La ampliación abre una discusión política de fondo: si la pauta original resultó insuficiente por un error de cálculo o si el Presupuesto 2026 fue subestimado para facilitar su aprobación inicial y reabrir la negociación con mayor margen político.
Ese punto aparece como uno de los ejes del debate parlamentario, que se postergó hasta el 21 de mayo.
Legislatura fragmentada y negociación voto a voto
La Comisión de Presupuesto refleja el nuevo mapa de poder en la Legislatura porteña. El oficialismo de Vamos por Más cuenta con cuatro integrantes; Unión por la Patria, ocho; La Libertad Avanza, cinco; y los bloques intermedios y monobloques, seis.
En ese escenario, Waldo Wolff ocupa un rol clave. El dirigente del PRO regresó a la Legislatura tras su salida del Ministerio de Seguridad en marzo de 2025, luego de la crisis por fugas de presos en comisarías y alcaidías porteñas. Su reemplazo por Horacio Giménez marcó un giro en la política de seguridad.
Con vínculos en sectores del universo libertario nacional, aunque sin plena sintonía con el mileísmo porteño, Waldo Wolff aparece como una pieza relevante para destrabar acuerdos.
PRO, libertarios y disputa por los recursos
La discusión se da en un contexto de tensión entre el PRO y La Libertad Avanza, tras la disputa por el reparto de comisiones y el endurecimiento del bloque libertario.
Mientras el oficialismo busca sostener su esquema de obra pública y servicios urbanos, los libertarios pueden utilizar la ampliación para exigir recortes y revisar partidas sensibles.
El peronismo, como primera minoría, mantiene capacidad de condicionar el trámite. A su vez, la Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica y los monobloques vuelven a ocupar un rol decisivo.
La ampliación presupuestaria funcionará como una prueba política para Jorge Macri, que medirá su capacidad de construir gobernabilidad en una Legislatura fragmentada, donde cada ley relevante requiere acuerdos y negociación permanente.