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SEMANA SANTA FE

El menú 2027 del socialismo tiene a Rosario como plato fuerte

El PS enfrenta el clima de época y se abraza a la política. Apuesta a la plaza donde arrancó todo y confía en una interna competitiva de Unidos.

El socialismo de Santa Fe tomó una decisión, un camino para renovar credenciales en 2027: defender la política en un clima de época que promueve lo contrario. Con esfuerzo para sostener la unidad interna, el PS jugará en todas las mesas pero enfoca su atención en Rosario, donde nació el sueño, pero donde no hay feeling con Pablo Javkin.

Acostumbrado a liderar los frentes no peronistas de la provincia, el socialismo se empecina en no ser furgón de cola en la alianza oficialista Unidos, en no verse reducido a un mero empleado del gobernador Maximiliano Pullaro. En ese tren, arma su fortaleza en Diputados, la cámara que preside Clara García, donde el partido tiene en la actualidad 14 de las 28 bancas oficialistas.

La tensión entre el socialismo y la UCR

Así las cosas, no hay proyecto de la Casa Gris que no salga sin modificaciones en la Legislatura. “Todo lo que llega, sale mejor que como llegó”, sintetiza un operador del PS. Nadie del radicalismo en el ámbito legislativo piensa en esa sintonía. Todo lo contrario. En la UCR creen que el socialismo condiciona el andar de la coalición y del gobierno, pero ambos conviven. Friccionan, pero van para adelante.

Ahora empieza otra etapa, donde la atención mermará en la Legislatura y se concentrará en la campaña electoral. En ese terreno, el socialismo le tiene que sacar agua a las piedras. En la cabeza de Pullaro está la idea de mantener el triángulo actual: la UCR al frente del Ejecutivo, el PRO al Senado (en la figura de Gisela Scaglia) y el PS en Diputados, con García.

Sin embargo, la sanción de la reforma electoral impuso nuevas reglas y ahora todo volvió a foja cero. Las tensiones y desconfianzas aflorarán. “Se abrieron las puertas para salir a jugar”, se ríe una legisladora socialista que hubiera preferido sostener el acuerdo triangular. Ahora, con la nueva ley, suena difícil que nadie quiera pedir por lo que cree suyo.

El futuro del socialismo en Diputados

Hay un dato no menor para arrancar esa rosca: el socialismo no volverá a gozar de un bloque de 14 bancas. “Con suerte, siete”, presagia un dirigente del PS. La mitad de escaños y la presidencia de la cámara, ¿sigue siendo negocio? ¿O esa silla privilegiada está en riesgo? Cuestiones que resolverá el tiempo, pero comen la cabeza de más de uno.

Por ese motivo, Rosario, donde el PS gobernó por más de tres décadas, es una puerta para jugar. Por historia, narrativa y plan de vender futuro. El PS salió a comunicar una campaña digital hace unos días con la consigna “la política que sirve”. En el medio, organizó un acto denominado “Planificar Rosario”, donde concentró 400 personas.

“Nadie va a representar lo que nosotros queremos representar”, proclama un dirigente del PS. Política, ideología, no tanto pragmatismo. Bajo esas banderas, el partido de la rosa apuesta a presentar una candidatura a la intendencia sea cual sea el escenario. En criollo: con o sin el intendente Javkin en cancha; con o sin candidato de Pullaro en cancha.

Una interna de tres en Unidos, el sueño

En ambos escenarios, todas las vertientes internas del PS estiman que Javkin, si el intendente desea competir por un tercer mandato, no será el único precandidato en las PASO. Hay quienes dentro del socialismo ven a Federico Angelini como delfín pullarista, contra Javkin y contra una figura del socialismo, para conformar una triada competitiva y atractiva en las primarias que se celebrarán seguramente en abril próximo.

“Es bueno para todos. Tenemos la certeza de que el PS tiene que tener un mensaje nítido y Rosario necesita una segunda ola de transformaciones”, afirma un dirigente del partido de la rosa, que se entusiasma con ser parte de una interna que reúna en total unos 35 puntos. “Ponga lo que ponga, el PS no saca menos de diez puntos en Rosario”, agrega.

En el terreno de los nombres hay poco en claro por el momento. Hay una suerte de acuerdo para no adelantar los pasos y cuidar el ordeno interno. El concejal Federico Lifschitz es el único que admite hoy que evalúa competir por la intendencia. La diputada provincial Lionella Cattalini, su par Joaquín Blanco y la ministra de Cultura de la provincia, Susana Rueda, podrían también alistarse en la competencia. Por el momento, no hacen olas.

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