Marcela Antola, diputada por Entre Ríos por la Unión Cívica Radical (UCR). Integra el bloque Democracia por siempre. Clave para sostener el veto a jubilaciones en Diputados.
Para La Libertad Avanza no fue sorpresa: hasta el día anterior, Martín Menem contaba 75 votos propios como máximo, 11 menos que el tercio necesario para aceptar vetos. Contribuyó en el bajo número la ruptura del bloque, inesperada hace una semana, porque tuvo como único motivo las heridas del cierre de listas. Molestos, Carlos D'Alessandro y Gerardo González no votaron con el Gobierno, para luego armar una bancada con las también exlibertarias Marcela Pagano y Lourdes Arrieta.
Con jubilaciones, Menem pudo aumentar ocho votos luego de intensos llamados a las provincias que le habían dado la espalda un rato antes. Sabía que ahí se jugaba su crédito en la Casa Rosada. Tan o más importante para validar este veto fue sumar abstenciones entre quienes se contaban en contra.
Jubilaciones, sin nada
El debate del veto a las jubilaciones tuvo una particularidad: se habilitó con dos tercios, pero luego no se reunió la misma cantidad para rechazar la medida. La negociación que hubo en las cuatro horas de debate definió la historia. Si bien se sumó un voto positivo más, la cuenta de negativos se engrosó y fue decisiva.
Respecto a la votación de discapacidad, el Gobierno afianzó el respaldo de la tropa de los gobernadores radicales Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco), pero jugó a medias Rogelio Frigerio (Entre Ríos): con tres votos, de diferentes bloques, aportó uno en contra de revitalizar la ley (Francisco Morchio -EF-), una ausencia (Atilio Benedetti -UCR-) y un sólo afirmativo: Marcela Antola (DPS).
Con jubilaciones, Frigerio se pintó de violeta: Antola se abstuvo y el resto votó en contra de sostener la ley. La diputada informó al final su decisión y, con los números finales, resultó determinante.También se abstuvieron los cuatro misioneros que responden al gobierno provincial. Se trata de Alberto Arrúa, Carlos Fernández, Yamila Ruiz y Carlos Vancsik.
Aceptó el veto presidencial en jubilaciones José Garrido, de Santa Cruz, leal al Gobernador Claudio Vidal. Lo convalidó además Ricardo López Murphy (Encuentro Federal), quien había sido clave para habilitar el debate por discapacidad, que tuvo 166 votos; y también para sostener la ley, cuando se alcanzó 172.
Como explicó Letra P, esa cuenta se agrandó porque varios diputados, con las cartas echadas, no quisieron dejar su marca en contra de la discapacidad. Fue el caso de los santafesinos Gabriel Chumpitaz y Verónica Razzini, recién migrados del PRO a un bloque propio.
Esta dupla no quiso votar el aumento de jubilaciones, que tampoco tuvo respaldo de Tanya Bertoldi, de UP, aun cuando estaba en el recinto y un rato antes había votado a favor de sostener los beneficios por discapacidad. Su vínculo con el gobernador Rolando Figueroa habría influido en su decisión.
Como explicó Letra P, el veto podría haber prosperado si se desdoblaba la votación, porque López Murphy y María Eugenia Vidal (PRO), quien, igual que cuando se votó en junio, se abstuvo, rechazaban el aumento del bono, pero querían la suba de 7.2% que no fue posible.
La propuesta fue hecha por Rodrigo De Loredo (UCR) y Juan Carlos López (Coalición Cívica); pero la rechazaron Oscar Carreño (EF) y Germán Martínez (UP). Hay sospechas en sectores de la oposición de que Menem estaba al tanto de la jugada, en uno de sus últimos intentos por evitar un aumento de jubilaciones.