LA CARTA MAGNA

Diario de la Convención de Santa Fe, día 45: gestos, festejos y ausencias en la jornada final de la reforma

La trastienda y el color del cierre de un proceso histórico que debió esperar 63 años. Los juramentos y los detalles. Faltazo parcial de libertarios y Granata.

La Convención que concretó la reforma constitucional de Santa Fe vivió este viernes su broche de oro con las juras de (casi) todas las reformadoras y reformadores y las autoridades de los tres poderes del Estado, en un clima de distensión e incluso celebratorio por el fin exitoso del proceso, al menos en los términos de los principales interesados.

Santa Fe, la cordial

La primaveral tarde santafesina ofreció el marco climático ideal para la jornada de cierre y permitió una nutrida presencia de la dirigencia política y militantes en la plaza de la Legislatura, donde se desarrolló el acto final.

Una fila considerable de colectivos apostados a unas pocas cuadras, en el Parque del Sur, hacía presumir que habría fuerte movilización de estructuras políticas. Falsa alarma: eran micros de alumnos de primaria que estaban de visita en la capital provincial.

Cerca de las 17 empezaron a llegar convencionales y funcionariado al Palacio Legislativo. Algunas figuras, como la granatista Silvia Malfesi, grababan videos en modo selfie desde la explanada, con micrófono incluido. Otras, como la ministra de Cultura, Susana Rueda, intentaban infructuosamente ingresar al edificio de las leyes. La senadora Carolina Losada, por su parte, daba notas al enjambre de periodistas y lamentaba: “Me mata el sol de frente”.

legis-convencion

Mientras tanto, en el hall de la Legislatura, reinaba el clima de camaradería multipartidaria. Los peronistas Facundo Olivera y Alejandra Rodenas se abrazaban con la radical Victoria Tejeda, todos ellos integrantes de la comisión de Declaraciones, Derechos y Garantías. Juan Monteverde y Diego Giuliano, ambos de Más para Santa Fe, le hacían morisquetas al bebé de Esteban Motta, de la UCR, mientras el socialista Paco Garibaldi sonreía a su lado. María Victoria Capocetti, de Activemos, repartía saludos a diestra y siniestra mientras gastaba el piso con sus tacos aguja.

Dieron el ausente

Cuando minutos antes de las 17.30 sonó la chicharra para convocar al recinto, ya habían quedado evidenciados algunos sonoros faltazos. Ya se sabía que Amalia Granata no asistiría, pero la novedad fue que se sumaron a ese mensaje político seis libertarios: Nicolás Mayoraz, Juan Pedro Aleart, Néstor Fandos, Elizabet Vidal, Candela Rodríguez y Gabriela Martínez.

Hubo cuatro convencionales de La Libertad Avanza que sí dieron el presente: Marcos Peyrano, Beatriz Brouwer (la madre de la diputada Rocío Bonacci), Froilán Ravena y el áspero intendente de Las Rosas, Javier Meyer. Así, el bloque mileísta “votó” dividido casi en mitades en el cierre de la Convención.

Por el lado de Somos Vida, hubo dos constituyentes que, aún con su presencia física, se diferenciaron en el juramento: Lucila Lehman hizo reserva ante una eventual inconstitucionalidad por presunta intromisión de la “independencia de la Justicia” y Malfesi aclaró que juraba en el marco de la Constitución Nacional.

Sí, juro

A diferencia de lo ocurrido en la sesión inicial de la Convención, y con las salvedades ya descriptas, los reformadores esta vez sí respetaron las tres fórmulas de juramento. Lo hicieron por tandas y desde sus bancas.

Eso no impidió que algunos le dieran un toque distintivo a su jura, acorde con sus identidades políticas. Los socialistas Joaquín Blanco y Daiana Gallo Ambrosis lo hicieron con rosas en la mano, el tradicional símbolo del PS. El peronista Facundo Olivera levantó los dedos para hacer la V. El joven bonfattista Gino Svegliati alzó su puño izquierdo.

Al final de la última sesión, el presidente de la Convención, Felipe Michlig, les tomó juramento a los secretarios y subsecretarios. A algunos los llamó “convencionales”, como al histórico radical Santiago Mascheroni, quien hizo con la mano el clásico gesto de “yo no”. Luego, el “jefe político” de Maximiliano Pullaro, según gusta caracterizar al propio gobernador, renovó los agradecimientos para todos.

michlig-constitucion

Al atardecer

Cuando empezaba a retirarse el sol, llegó el tramo final de la jornada. Los convencionales salieron a la explanada de la Legislatura y se sentaron en el escenario previsto para la ocasión. No quedaron sillas vacías: las que les correspondían a los libertarios ausentes y a Granata fueron retiradas.

Frente al palco, justo en el medio, seguían la ceremonia los intendentes de Santa Fe y Rosario, Juan Pablo Poletti y Pablo Javkin, respectivamente. A su lado, el exgobernador Omar Perotti, quien fue destacado por Michlig en su discurso al aire libre por haber acordado con Pullaro, como “hombres de Estado”, la ley de necesidad de la reforma. Pegado al rafaelino sí había una silla vacía, que se supone estaba destinada al exmandatario socialista Antonio Bonfatti.

En sus palabras finales, tanto el presidente de la Convención como el gobernador hicieron hincapié en el amplio consenso político que lograron las votaciones en la reforma: 75% de las voluntades reformadoras en general, 67% en el 93% del articulado. “Más que en 1962”, subrayó Michlig.

convencionales-legis

El broche de la jornada estuvo a cargo de la plaza: Pullaro les tomó juramento a los presentes en el acto, que les devolvieron con un sonoro “sí, juro”. A esa hora, algunos mosquitos apresurados, una tradición santafesina, habían decidido también participar de la celebración. Otro clásico de la capital de la provincia, el liso, ganaría su espacio unos pocos minutos después.

Diario de la Convención de Santa Fe, día 44: la reforma constitucional ya es un hecho
Unidos vigila los movimientos de La Libertad Avanza antes de avanzar con su agenda en el Concejo de Rosario

Las Más Leídas

También te puede interesar