El intendente Damián Bernarte asume que este momento del país, con Javier Milei a la cabeza, supone un gran desafío para los municipios y comunas de Córdoba y todo el interior. Desde el pago chico del gobernador Martín Llaryora, el titular del Ejecutivo de la ciudad de San Francisco explicó que todo lo proyectado en materia de gestión puede resultar efímero, aunque no declina en ese esfuerzo.
“Estamos sometidos a contextos que van por fuera de la ciudad, el nacional va a determinar lo que suceda”, señaló en una entrevista exclusiva a Letra P.
Sin embargo, confía en la solidez de la gestión y, sobre todo, en las competencias productivas, políticas y administrativas de la provincia. "Estoy convencido que Córdoba tiene ventajas, aún en un contexto desfavorable", resaltó.
-¿Cómo vive un intendente del interior la coyuntura nacional?
-Con preocupación, al futuro inmediato lo veo complejo. Asumimos en una realidad diferente a la que teníamos en los dos últimos años de la última gestión, donde podías hacer algunas proyecciones en el corto plazo, pese al contexto inflacionario que se venía acelerando. Hoy ese tipo de proyecciones resultan efímeras.
-¿Dónde está el mayor temor?
-Sabemos que viene un golpe, pero no sabemos por dónde. La Municipalidad de San Francisco tiene una estructura de ingresos con un 30% de coparticipación y un 70% de ingresos propios. La caída en la primera categoría nos golpea, por el momento no es determinante, pero puede llegar a dañar nuestra estructura de funcionamiento.
-El ojo está puesto en la recaudación...
-Dos tercios de esos ingresos propios tienen que ver con la actividad económica, la tasa de comercio, industria y servicios. Su caída sí nos puede generar un desacople muy importante en los ingresos, afectando nuestras proyecciones.
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-¿El desafío del intendentismo es cómo proyectar en esta coyuntura?
-Las proyecciones son efímeras. De todas formas no dejamos de hacerlas. En el acto de apertura de sesiones vamos a decir qué queremos hacer. Estamos sometidos a contextos que van por fuera de la ciudad, el nacional va a determinar lo que suceda.
-¿Es una reacción peligrosa la del presidente Javier Milei cuando amenaza con “no darle un peso” a las provincias sino sale ley ómnibus?
-Tiendo a pensar que son reacciones del momento. El sistema funciona con una red de previsiones que de alguna manera limitan el antojo del funcionario de turno. Tener a todas las provincias incendiadas no le soluciona problemas a la Nación.
-A pesar de todo, ¿qué 2024 imagina?
-El desafío es no apartarnos de nuestras líneas de gestión o, caso contrario, hacerlo lo mínimo posible. La innovación es una meta. Otro desafío es dejar de pensar que los funcionarios tenemos todas las soluciones a los problemas de la gente y abrir la gestión hacia la co-creación del gobierno, donde los vecinos participen.
-¿Cuál es la mayor precaución que debe tomar?
-Hay que mantener el equilibrio de las cuentas públicas. Vamos a tener un primer semestre complejo y si estas políticas desarrolladas finalmente generan una merma en la inflación, estimo que será como consecuencia de la caída de consumo. Todo esto nos llevará a cuidar nuestros recursos y a estar cerca de la gente.
Mano amiga
-En este contexto ¿cómo juega la relación directa con el gobernador Martín Llaryora?
-Martín (Llaryora) tiene una visión como la que tuvieron José Manuel De la Sota y Juan Schiaretti, muy federal. No pongo a San Francisco en un estado de privilegio con relación al resto de las 427 municipalidades y comunas, pero sí estoy convencido que la provincia de Córdoba en función de la administración y la capacidad productiva, tiene ventajas, aún en un contexto desfavorable.
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-¿Por ejemplo?
Si se da una caída extrema de la actividad en el país, Córdoba es una provincia que será de las últimas en caer porque tiene una actividad económica diversificada. Si no es una caída tan abrupta, está en una posición de recuperarse rápidamente. Además, veo un acompañamiento permanentemente a los municipios y comunas, una capacidad de sostener una crisis rápida y profunda más tiempo que el resto de las provincias y con capacidad de despegue. Será de las últimas que caiga y de las primeras que se recupere.
- ¿Ve a Llaryora construyendo liderazgo a nivel nacional?
-Después de tantos banquinazos, va a imperar la racionalidad en el país. Schiaretti ya puso en la agenda que había alguien que planteaba otra cosa, testeada y probada de manera exitosa. Por lo tanto, cuando se busque algo diferente a posiciones extremas va a haber un presidente cordobés.