Consejo de la Magistratura: Rodrigo de Loredo empuja a Alberto Biglieri y Martín Llaryora mira a Diego Molea
El abogado porteño activó su campaña con respaldo radical en Córdoba. El cordobesismo sigue el proceso sin jugar fuerte y prioriza los vínculos con el PJ.
Rodrigo de Loredo, Alejandra Ferrero y otros dirigentes de la UCR Córdoba junto a Alberto Biglieri
A distinta velocidad, con diferente experticia en la materia, Rodrigo de Loredo y Martín Llaryora ajustan su propia rosca para la elección de los cuatro representantes de la Abogacía en elConsejo de la Magistratura de la Nación, que se realizará en octubre del año en curso.
Integrantes de la Legislatura provincial, operadores y autoridades partidarias de la UCR acompañaron a Alberto Biglieri durante su gira por la capital. En sólo 48 horas, el abogado cercano a Ricardo Gil Lavedra y terminal de Daniel Angelici, sostuvo un sinfín de reuniones y participó del acto de apertura del año judicial.
En su agenda hubo lugar para diálogos con armadores del peronismo en el tetris judicial. Sherpas radicales aseguran que “Nacho” impulsa un armado amplio que difumina identidades partidarias de origen.
Desde el entorno del gobernador no niegan la existencia de un buen vínculo, aunque lo circunscriben a la formalidad. Si fuese por afinidades, sostienen, las hay en el núcleo que acompaña a Diego Molea, peronista bonaerense con peso más allá de la General Paz.
Entre Ricardo Gil Lavedra y Daniel Angelici
Biglieri llegó a Córdoba confirmando sus intenciones de convertirse en uno de los cuatro abogados, con matrícula federal, del correspondiente estamento en el Consejo.
Cuenta con varias cartas a favor para ello. La primera es su peso específico: exconsejero, acredita contactos y una extensa trayectoria. Luego, el valor de quienes lo rodean. Por un lado, el vínculo con Gil Lavedra, a quien acompañó en su reelección para presidente del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires. Por otro lado, la relación con Angelici, el más importante operador de la política en ámbitos judiciales.
Alejandra Ferrero, Alberto Biglieri, Ariela Szpanin
El profesor y consultor en Derecho Administrativo también tiene una ventaja estratégica: puede representar tanto al interior, pues tiene domicilio en provincia de Buenos Aires, como a la CABA.
Con tales cartas sobre la mesa, se da por descontado que ocupará uno de los lugares principales de la lista que auspicia el "Tano", quien sigue moviendo sus hilos por todo el país.
Inquietudes en Córdoba
Biglieri participó de reuniones con abogados, magistrados y legisladores, en su mayoría de extracción radical. Las legisladoras Alejandra Ferrero y Ariela Szpanin lo acompañaron en varias de ellas. También lo siguió con atención Marcos Ferrer, intendente de Río Tercero y presidente del comité provincia de la UCR.
Este miércoles, tras reunirse con los integrantes de la Cámara Federal de Apelaciones, participó del acto de apertura del año judicial. Allí intercambió salutaciones, antes y después del discurso de Domingo Sesin.
En cada uno de los encuentros, el egresado de la Universidad de Lomas de Zamora escuchó diversos planteos; algunos, asegura, forman parte de la propuesta que ha elaborado para captar la atención de los casi 9.000 abogados con matrícula federal que trabajan en Córdoba.
Los cuestionamientos al Ejecutivo nacional también se extendieron al proyecto presentado el pasado año para desregular los colegios profesionales. Sin ambages, Biglieri subrayó su rechazo a la iniciativa. Además de considerarla lesiva al ejercicio profesional, coincidió en definirla como vulneradora de principios constitucionales y la seguridad jurídica de los ciudadanos.
La maniobra de Rodrigo de Loredo
Nombres cordobeses podrían acompañar a Biglieri en la nómina que juegue para la escudería de Angelici. Las apuestas se inclinan por personas cercanas a De Loredo. En punta pica la mencionada Ferrero, quien fuera parte de la estrategia que, hace ya cuatro años, consagrara a Miguel Piedecasas.
UCR Ferrero de loredo Gvodenovich Ferrer
Referentes de la UCR en Córdoba: Alejandra Ferrero, Matías Gvozdenovich, Rodrigo de Loredo y Marcos Ferrer.
Las referencias al deloredismo suponen una arriesgada maniobra. Su corriente acaba de quedar relegada en la estructura que conformara Eduardo Bittar para ser reelecto en el Colegio de Abogados de Córdoba. Sí son parte nombres que remiten a sus rivales en la interna boinablanca, Ramón Mestre y Dante Rossi.
De cualquier manera, la visita del prosecretario del Colegio de Abogados porteño permitió a las tribus radicales en disputa olvidar por un rato los tironeos domésticos y volver a hablar de una proyección nacional.
El interés de Martín Llaryora
El gobernador cordobesista no se cierra al diálogo. Mucho menos cuando los postulantes al Consejo recorren la circunscripción mediterránea destacando su relevancia.
De cualquier manera, sus embajadores en los palacios judiciales reconocen mayor afinidad con las agrupaciones que reconocen una matriz peronista. Al momento, se habla de dos listas de abogados que partirían desde tales coordenadas.
Una es la deJuan Manuel Olmos, histórico dirigente del PJ porteño. Exvicejefe de Gabinete durante la presidencia de Alberto Fernández, expresidente del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires, titular de la Auditoría General de la Nación, intenta reflejar en su armado la amplitud que busca con el PJ Federal. Como contrapartida, rivales le achacan presencia kirchnerista, continuidad del movimiento que depositara a Fernanda Vázquez en el órgano colegiado.
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Más interés parece concitar el trayecto que sigue Molea, quien prepara su propia propuesta para octubre. Recién electo representante por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), volverá al órgano encargado de designar altos cargos judiciales.
Tal nombramiento fortalece su carácter de selector de nombres que lo acompañen desde el estamento de los abogados. Dirigentes cordobeses son mentados como compañeros. Desde la UCR miran los movimientos de Bittar e Ignacio Segura, secretario en el Consejo.
En el peronismo cordobés optan por el silencio y niegan la existencia de nombres. De todos modos, no pueden dejar de mirar con interés un órgano en el cual tallan los libertariosLuis Juez y Gonzalo Roca, y donde ya reconocen el aleteo deloredista.
Con renovadas fuerzas, Molea podría ayudar a una unificación de las huestes peronistas. Incluso recuperando terreno en el vínculo con Horacio Rosatti, quien lo sucediera en la presidencia del Consejo hace un par de años.
Podría, también, propiciar una reunión de los referentes de partidos que no pueden superar sus internas, como el PRO y la propia UCR. El recorte de poder a Javier Milei, que espera decididas acciones de Juan Bautista Mahiques, podría ser el factor aglutinante.
Atento a ello, en un terreno que no maneja con pericia, el peronismo cordobesista quizás encuentre otra forma de medirse con los libertarios sin exponerse a un choque directo.