El Frente de Izquierda (FIT) ya empezó a calibrar su estrategia para competir por el Ejecutivo porteño en 2027. En el partido aún no tienen definido quién liderará la boleta y advierten que las candidaturas se resolverán recién cuando se conozca el calendario electoral en la ciudad de Buenos Aires, pero ya hay un nombre que pica en punta para dar esa batalla.
El espacio viene midiendo hace meses la aprobación de la diputada Myriam Bregman en el electorado porteño y ya comenzó a desplegar un aparato territorial para apuntalar su figura y agenda en la capital. La dirigente podría ser una apuesta fuerte en la ciudad, pese a que también se muestra competitiva a nivel nacional. ¿Podría jugar para ambos niveles de gobierno? Aunque están lejos de llegar a una definición, en su espacio no lo descartan.
Un juego a dos puntas
Tras la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada la imagen de Bregman a nivel nacional comenzó a crecer. Distintas encuestas muestran a la Rusa como una de las dirigentes políticas con mayor aprobación a nivel nacional. Según un relevamiento de mediados de año de la consultora brasileña Atlas Intel, contaba con una imagen positiva del 42% a nivel nacional, dos puntos porcentuales por encima del Presidente.
En la ciudad, las cifras parecieran, a priori, ser menos favorables. Según una encuesta de DC Consultores a la que accedió Letra P, su aprobación en el distrito ronda el 15,3%. El términos generales, el tablero se inclina más hacia opciones de centroderecha.
El armado territorial del FIT tomó un nuevo impulso tras el acto que encabezó Myriam Bregman en Ferro por el Día del Trabajador
En el FIT entienden que la ciudad es un campo menos hostil para La Libertad Avanza (LLA) o el PRO, lo que plantea un escenario más complejo para la excandidata presidencial. Sin embargo, se ilusionan con un dato de las mediciones que manejan: un 14,1% del electorado porteño reconoce que seguramente la acompañaría en las urnas, una diferencia ínfima con su intención de voto a nivel nacional (14,3%).
Con esos indicadores, Bregman podría postularse tanto para jefa de Gobierno como para presidenta. En el partido no descartan una doble candidatura, aunque prefieren no adelantarse a la discusión por quiénes liderarán cada una de esas batallas electorales. Argumentan que empezar a hablar de nombres propios carece de sentido hasta tanto no se termine de definir el calendario electoral.
A la espera de LLA y el PRO
Así, la estrategia que adoptará el FIT el año que viene depende en buena medida de sus principales rivales: LLA y el PRO. La fecha de los comicios porteños -entienden- dependerá del desenlace de las negociaciones que ambos espacios vienen manteniendo de manera quincenal en la Casa Rosada.
Si el partido de Milei y el de Mauricio Macri lograsen volver a confluir en un mismo armado tanto en la Nación como en la ciudad, las elecciones para ambos niveles de gobierno se terminarían celebrando el mismo día. Si, en cambio, fracasara el entendimiento entre ambos espacios, lo más probable es que la capital vuelva a desdoblar las elecciones, como ya lo hizo el año pasado.
Celebrar los comicios en fechas separadas abriría la posibilidad para que Bregman jugara en ambos niveles de gobierno. Según deslizó una fuente partidaria a Letra P, la diputada podría competir primero en la ciudad de Buenos Aires y, de no cosechar el apoyo necesario para asumir al frente del distrito, volver a presentarse para disputar la presidencia.
Ambas postulaciones suponen hoy un desafío. A nivel nacional, el FIT aún debe encontrar la manera de traducir el apoyo popular con el que ya cuenta Bregman, según reflejan las encuestas de imagen pública, en un respaldo electoral. En el terruño de los Macri, en tanto, el reto es potenciar la polarización con Milei para atraer a sectores que no consolidan su núcleo duro -hoy integrado fundamentalmente por estudiantes y el colectivo feminista- y romper el techo del 14%.
En el partido ya trabajan para ello con actividades que buscan apuntalar la presencia territorial del sello tanto en la ciudad de Buenos Aires como en el Interior del país y una narrativa que no solo encuentra un antagonista en Milei, sino también en el peronismo.
Ferro, el kilómetro cero
El despliegue territorial en la ciudad se lanzó en mayo pasado, luego del acto que encabezó Bregman por el Día del Trabajador en el estadio del club Ferrocarril Oeste, en Caballito. Desde entonces, el FIT comenzó a organizar comités en distintas partes del país para fortalecer su estructura rumbo a la contienda electoral del próximo año.
Se trata de reuniones abiertas para atraer a vecinos de cada distrito que quieran debatir la agenda del espacio y empezar a trabajar en la construcción de un "partido de la nueva clase trabajadora" para enfrentar a Javier Milei y sus aliados políticos en 2027. En el bastión de los primos Macri, ya cuentan con seis juntas que se reúnen periódicamente para empezar a robustecer la representatividad del FIT en el distrito.
Myriam Bregman y Nicolás Del Caño participaron de la Marcha de la Bronca, donde se oyeron críticas tanto a Javier Milei como al PJ y la dirigencia sindical
Su estructura se concentra fundamentalmente en la zona sur y el centro de la ciudad de Buenos Aires -con terminales en Villa Lugano, Parque Patricios, Flores y Caballito-, pero ya empezó a extenderse hacia las comunas del sector norte, donde LLA y PRO son más fuertes. También tiene presencia extendida en los centros de estudiantes de colegios secundarios y mantiene injerencia en el alumnado universitario.
En paralelo, impulsan una estrategia similar a la que LLA adoptó para la elección presidencial de 2023 y apuestan a masificar la participación de sus simpatizantes en redes sociales para amplificar su mensaje a través de la "comunidad de izquierda". Mediante ese canal también convocan a eventos y actividades en el espacio público para capitalizar el rechazo a las políticas de Milei y el desencanto de votantes tradicionales del Partido Justicialista (PJ).
Un desafío para el PJ
El sábado pasado, en el microcentro porteño, dirigentes del FIT encabezaron la Marcha de la Bronca, una movilización que había sido convocada en redes sociales para protestar contra las políticas de ajuste y el plan económico del primer mandatario. "Esta multitudinaria convocatoria demuestra que sobran las ganas de pelear, que hay necesidad de organizarse y canalizar la bronca contra este gobierno y sus cómplices", aseguró Bregman durante la manifestación.
Aunque el foco de la protesta era la agenda que viene impulsando el Gobierno con recortes en el gasto público, las críticas no se limitaron solo a la Casa Rosada y sus partidos aliados. También alcanzaron a los principales líderes del PJ, a los que la Izquierda buscará desafiar tanto a nivel nacional como en el terruño de los Macri.
Sucede que el espacio de Bregman busca ampliar su base de apoyo y atraer a aquellos actores que históricamente votaron al peronismo como "representación de la clase trabajadora", pero hoy se muestran disconformes con el rol del partido frente al avance libertario tanto a nivel nacional como en la ciudad. "Hay mucha gente del peronismo que no está conforme con el lugar que está ocupando el partido o su rol en el Congreso", indicó un referente del FIT porteño.
En este contexto, la izquierda no prevé cerrar acuerdos con el peronismo que contengan una dispersión del electorado opositor a Javier Milei y Jorge Macri. Entienden que, por el momento, en el peronismo impera una vocación de unidad interna y que, ante ese escenario, es poco probable que logren estructurar una alianza en la ciudad de Buenos Aires con alguno de sus dirigentes. La balanza parece inclinarse, por ahora, hacia una estrategia más confrontativa que de cooperación, incluso cuando comparten agenda en el distrito.