Radicales díscolos del interior le ganaron por un voto la pulseada al oficialismo partidario y lograron que la Convención provincial de la Unión Cívica Radical de Chubut se celebre el 29 de agosto en Esquel, donde los 66 delegados del partido elegirán autoridades y el rumbo de la fuerza de cara a 2027.
La decisión empiojó el camino a la presidencia del partido del intendente Trelew, Gerardo Merino, que cuenta con el apoyo del gobernador Ignacio Torres y quería jugar de local para consagrarse en su ciudad como jefe de la UCR. Ahora lo intentará del otro lado de la provincia.
La definición, que se presenta como la antesala de una votación clave para la provincia de la Patagonia, se produjo este lunes durante una reunión virtual del Comité Provincia, encabezada por el vicegobernador y presidente de la UCR chubutense, Gustavo Menna. La propuesta de trasladar la Convención a la ciudad cordillerana se impuso por 12 votos contra 11. Algunas voces radicales sospechan que el desafío de los rebeldes boinablanca está empujado por un sector del peronismo.
Los nombres y los sectores en disputa en la interna de la UCR Chubut
Merino, alineado con el oficialismo partidario, recorre hace tiempo el distrito con la intención de presidir la UCR. De hecho, Trelew había sido propuesta por él como sede del plenario. Sin embargo, tomó con calma el cambio de sede. “Se puso la fecha, se consensuó y se decidió democráticamente. No varía en nada que sea en Trelew, Comodoro u otro lugar. Voy a competir igual”, señaló Merino este martes en diálogo con Letra P.
“Es una lástima, porque la juventud radical tenía una actividad en Trelew ese día y la tuvieron que suspender para poder participar del plenario. Quienes no quisieron que fuera en Trelew no les importó. A los jóvenes hay que acompañarlos, porque hicieron mucho esfuerzo”, agregó.
Gerardo Merino, alineado con el oficialismo partidario y con el gobernador Ignacio Torres, recorre hace tiempo la provincia.
Del otro lado de la grieta aparece Sergio Guajardo, presidente del Comité Departamental de El Maitén y delegado ante el Comité Provincia, que busca capitalizar el reclamo de los comités del interior. Guajardo asegura contar con el respaldo para disputar la presidencia del partido, aunque en el oficialismo boinablanca desconfían que esos votos sean suficientes. Por lo bajo, entienden que su accionar responde a una intención meramente personal: quiere ser intendente de Maitén.
En esta línea, otra fuente radical sostuvo que la rebelión de Guajardo es fogoneada por Damián Biss. El intendente de Rawson y extitular de la UCR es crítico de la actual conducción del partido. Además, hay quienes afirman que trabaja en las sombras en un posible acuerdo con el peronista Juan Pablo Luque de cara a 2027. De hecho, días atrás aseguró que “en política obviamente no hay que descartar absolutamente nada”, en relación a una eventual fórmula provincial.
“Hay un peronismo que se está metiendo en el radicalismo. Lo hace a través de Biss y usando a Guajardo”, detalló a este medio con respecto al trasfondo de la disputa. “Quieren debilitar al gobernador, tirar contra Merino para ir contra Nacho Torres”, sostiene en estricto off the record un dirigente radical que se mantiene a distancia de la pelea interna.
Una señal para la interna radical
La definición sobre el lugar del encuentro representa una primera señal de fuerzas dentro del partido. El autodenominado interior federal consiguió imponerse al sector identificado con el oficialismo partidario, en un contexto marcado por el reclamo de distintos comités, especialmente los de la cordillera, contra decisiones adoptadas por la conducción y los legisladores radicales.
Uno de los principales puntos de conflicto es el acompañamiento de los diputados a la reelección indefinida en municipios sin Carta Orgánica.
Uno de los principales puntos de conflicto es el reciente acompañamiento de los diputados del espacio a la modificación de la denominada Ley Caminoa, que habilitó la reelección indefinida en municipios y comunas rurales sin Carta Orgánica. La medida generó críticas de sectores que piden mayor debate interno.
Esquel, escenario de una disputa mayor
En este marco, el 29 de agosto no solo se definirá la nueva conducción de la UCR. Además del Comité Provincia, ese día se reunirá también la Convención para discutir el lugar que ocupará el partido dentro del proyecto político de Torres y las condiciones de la alianza oficialista de cara al armado de las listas para las elecciones provinciales del año entrante, que el gobernador ya adelantó que se celebrarán separadas del calendario nacional.
La votación de este lunes fue un desafío a las pretensiones de Merino, pero nadie puede asegurar que el sector que tiene a Guajardo como cara visible cuente con los 34 votos que requiere para convertirse en titular del radicalismo. A la vez, la cita doble en Esquel abre la puerta a una negociación entre los sectores en pugna. Un reparto de roles y cargos en ambos cuerpos podría zanjar la disputa, al menos en una primera etapa. El debate sobre el rol de la UCR en el oficialismo chubutense promete ser una discusión más larga.